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El 'Puma' Martínez y 'Bam' Rodríguez: la hora de la verdad

El mundo del boxeo espera con ansiedad una pelea que promete ser espectacular

Por un lado, Jesse Rodríguez, quien a los 25 años es el campeón súper mosca de la WBO y del WBC, y que para la mayoría de los expertos está entre los mejores libra por libra.

Por el otro, el argentino Fernando Martínez, que a los 34 ostenta el título super mosca de WBA, luego de haber sido también campeón de la IBF.

Ambos invictos, con una marca de 18 peleas -todas ganadas, nueve por nocaut-, para el 'Puma', mientras que 'Bam' suma 22 combates también todos ganados, con 15 de ellos antes del límite

Zurdo, con 1 m 63 de altura -o sea 6 centímetros más que el argentino-, el texano figura en las apuestas como amplio favorito, aunque en los hechos esas diferencias no parecen ser tantas.

Hubo un escarceo entre ambos cuando el argentino empujó a su rival de este sábado 22 de noviembre, tal vez para aumentar y calentar el clima. O, tal vez, para demostrar que no le tiene respeto. O simplemente para llamar más la atención, como si esto hiciera falta.

Rodríguez es un buen manejador de tiempos y distancias mientras que Martínez es un peleador sanguíneo, temperamental, pero de muy buenas combinaciones al cuerpo y a la cabeza.

Algunas claves para tener en cuenta:

La distancia

Es obvio que en boxeo se impone quien la domina: con este razonamiento, Rodríguez, más alto y de largos brazos, aprovechando su condición de zurdo le podría traer problemas al Puma quien -seguramente- tratará de imponer el combate friccionado en la corta.

Para alcanzar este objetivo, el argentino deberá sortear los contragolpes seguramente ascendentes de izquierda que tirará Rodríguez, quien da la sensación de ser más contundente que su rival.

El ritmo

Martínez estará obligado -y sabe hacerlo muy bien- a imponer sus condiciones: lanzamientos combinados y muy continuos tanto el cuerpo como a la cabeza. De esa forma, pondrá a su rival en terreno incómodo.

Rodríguez, por su parte, buen caminador del ring, tratará de salir a los costados para ubicar su posición de contragolpe de zurda a la cabeza y al cuerpo y, al mismo tiempo, neutralizar el ataque del argentino. Este deberá trabajar a los costados y nunca de manera frontal.

La estrategia

Por un lado, el argentino tiene a Rodrigo Calabrese en su esquina que, hasta ahora, en sus combates ante Ancajas o Ioka (a quienes Martínez venció en dos oportunidades a cada uno) ha tenido excelentes resultados.

Habrá que ver con qué herramientas trabaja la pelea de este sábado: si conviene poner presión desde el comienzo o, por el contrario, y esto parecería ser más complicado, ir más pausadamente de menor a mayor.

En la esquina de Bam está Robert García, un hombre de gran experiencia que hasta llegó a asegurar, a pesar del respeto hacia su contendiente, que Rodríguez tiene todo para imponerse categóricamente.

Pegada

Da la sensación de qué es más contundente el texano, que registró 51 kg 800 gramos, mientras que Martínez, que pesó 51 kg 310, gana por acumulación de golpes como ocurrió por ejemplo con Ioka. El límite de la categoría es de 52 kg 160 kg y se descuenta que ambos llegan en la mejor condición física posible.

Rodríguez anduvo por el suelo frente al “Gallo” Estrada y Martínez visitó la lona frente a Ioka. Algo queda en claro y es que el argentino ha tenido peleas muy duras en sus últimas presentaciones, tal vez más que lo que sufrió Rodríguez quien, a los 25 años, luce con más recursos defensivos.

Experiencia

Martínez ha peleado mucho de visitante tanto en el campo amateur, donde fue representante olímpico, como en el terreno profesional.

Para Rodríguez será su primera salida fuera de los Estados Unidos, un hecho que tal vez pueda ser considerado menor. De todas maneras, el Puma ya ha demostrado, tanto en el sufrimiento como en la victoria, estar muy enfocado en lo que quiere: es un boxeador destructivo. El tema pasa por saber hasta qué punto Rodríguez, que fue también campeón mundial de peso mosca, puede frenar su temperamento para no entrar en la batalla abierta y sin reservas.

La pelea se presenta como una batalla que será, ante todo, de inteligencias y de administración de fuerzas. Ninguno puede cometer descuido alguno.

La relación de Jesse Rodríguez con el empresario Eddie Hearn y la designación de dos jueces británicos, hace pensar en estos tiempos en donde los fallos no siempre satisfacen a todos, que el argentino deberá batallar muy duro e intentar una victoria categórica para no dejar ninguna duda.

Aguante

En el fragor que proponga Martínez y en la puntería y nitidez de manos de Rodríguez estará una de las claves de la pelea. No solamente podrá imponerse el que pegue más, sino quien -siguiendo una vieja ley del boxeo- tenga más aguante. En ese terreno, sigue siendo una incógnita la reacción de cada uno en una pelea de semejante responsabilidad.

Estarán jugándose el futuro, los títulos, y por sobre todas las cosas, el honor de grandes guerreros.

Rodríguez ya anunció que quiere mucho más y esto es casi una obviedad.

Martínez sueña con una victoria que lo proyecte entre los más grandes boxeadores de la historia del pugilismo argentino. No está equivocado, pues un triunfo lo metería entre los elegidos capaces de las grandes hazañas. Hasta ahora, su enorme corazón ha confirmado que ha sido tallado en la madera de los grandes.

La pelea, por si hace falta remarcarlo, se proyecta muy difícil para el argentino, pero no imposible: de ahí que una victoria sería una hazaña. Y el “Puma” tiene con qué.

Lo que sí es seguro es que asistiremos a un combate con todas las características para ser épico e histórico, ni más ni menos.