MÉXICO -- Las nubes nunca despejaron el cielo del Olímpico...
Y eso que nadie aquí puede quejarse por falta de emociones, de adrenalina y de oportunidades. Y mientras el balón merodeaba angustiosamente frente a la portería del Guadalajara, la mañana no fue de ninguna manera fácil para volver a presentar a Rafael Lebrija en la sociedad futbolística. Tampoco lo fue para las Chivas sobre el césped del Pedregal, donde sufrieron, soportaron y taparon como desesperados su propia portería.
Al final, y casi milagrosamente, el sol salio para ellos...

UNA MAÑANA ESPECIAL
No es una mañana común y corriente en la explanada del Estadio Olímpico Universitario. Cada vez que el visitante se llama Chivas la pasión, el entusiasmo y hasta el desorden aumentan y por ello a la jornada le sobran policías, camiones, previsiones especiales y exhaustivas revisiones en cada puerta de acceso...
Las parejas se dividen...
Los niños sonríen...
Las camisetas viejas sobresalen...

Y los mensajes, las leyendas de identidad, aparecen en cada rincón del escenario...
Insurgentes está copado por dos pueblos grandes, ansiosos y soñadores del futbol mexicano...


Revive el Color de Faitelson del partido Pumas vs. Guadalajara

El autobús de Chivas ha llegado con casi 2 horas de anticipación. El nuevo presidente, vestido de chaqueta en azul marino y camisa en tonos rojiblancos, está sentado en la primera fila y parece a partir de hoy el vigilante más enérgico que tendrá el entrenador Raúl Arias.

Mas allá, en plena explanada, los fanáticos firman sobre la última obra no autorizada de Jorge Vergara: el nuevo escudo de la institución...

Y COMIENZAN LAS EMOCIONES
Los Pumas vienen hacia la cancha. Suena el himno universitario...
Ferreti saluda a viejos conocidos que hoy vestirán de gris y no de rojiblanco...
El campeón Edgar Sosa es un invitado especial...
Y la bandeja del Pedregal, luce, otra vez, espectacular...
Cuando se trata de pasión, no hay llenos medianos, parciales o cercanos. O se está lleno de pasión o no se está, pero a este estadio nunca le faltan los cantos, los gritos, las exasperaciones y la exigencia de su pueblo. No olviden que quién pise estas tribunas está pisando también un campus universitario, lleno de opiniones, de expresiones, de libertad, de universalidad...
El campeón, la tribuna del campeón, no ha tirado aún la toalla...
Seis minutos más tarde, la profundidad de Martín Bravo provocaba los primeros estragos de la jornada...
Jehu Chiapas firmaba así, a la izquierda de Michel, para establecer la ventaja universitaria...
Las banderas de Pumas ondeaban en lo alto...
Las caras largas aparecían en la cabecera rojiblanca.

EL REGRESO DE LEBRIJA
Para evitar las posibles agresiones, el palco de la directiva visitante en CU se ha convertido en una enorme pecera. Seguro que él debe extrañar su contacto con la gente, su palco lleno de sol en La Bombonera, su cercanía al árbitro de la bandera roja al que le gritaba cualquier cosa y mucho más. Hoy, flanqueado por Mariano Varela y por Efraín Flores, parece alejado del ímpetu de otras ocasiones, pero igualmente está sufriendo. Su corazón late a 109 pulsaciones por minutos, transpira, cruza las manos y se moja los labios. Rafael Lebrija volvió al futbol, volvió a un estadio, volvió a un palco, volvió al dolor...

Pumas está jugando su mejor partido de la hasta ahora amarga temporada, pero hay dos motivos esenciales que no le permiten sentenciar el choque mucho antes del silbatazo final. Uno: la gran forma del portero de Chivas y dos: la mañana fría del goleador paraguayo Dante López.

El juego suben en emociones: Un Guadalajara que coquetea con la posibilidad de empatar y un Pumas que contragolpea y que parece más cerca del segundo gol.

Un rebote. Es todo lo que Chivas necesitaba para llevarse un punto que vale oro. Enseguida, y tras 63 minutos de agonía, los fanáticos de rojiblancos empiezan a cantar, a balar, a gritar, a aplaudir, a ondear la bandera y a mecer su inquebrantable espíritu...

TRES GENERACIONES
Es el atardecer del domingo cerca de Zapopan, en el Estado de Jalisco. Las tres generaciones de futbolistas están sentados en la mesa, pero la que manda es ella, doña Luz María, quien presume una foto de Pelé y explica que se hicieron amigos en el Mundial de 1970.

Les rodean trofeos, letreros, fotografías, un pasado rico en anécdotas, momentos y situaciones de la cancha. Desde don Tomás Balcazar pasando por El Chicharo y El Chicharito, hoy convocado a la selección nacional y el mejor goleador mexicano del Apertura 2009.

EL ENGAÑO
El empate engaño a todos en el Olímpico Universitario.
Chivas no lo merecía, tampoco Pumas.
Y por ahora, tras el resultado y mas allá de que Lebrija esté sentado en el palco, mas allá de que Ferretti siga gritando desde la banda, tal parece que no habrá que hacer planes ni reservaciones de liguilla para ninguno de los dos...