Reanudan juego y Zulia vence a Cardenales para acariciar título

Un sencillo remolcador de Ali Castillo en la parte baja del décimo inning le dio el martes a las Águilas de Zulia la victoria 8-7 ante los visitantes Cardenales de Lara en el tercer juego de la Serie Final, uno que la noche previa tuvo que ser suspendido por desmanes del público. Zulia quedó a un triunfo de coronarse campeón.

El tercer juego fue suspendido la noche del lunes, luego de que Ronny Cedeño lograra empatarlo 7-7 en la baja del décimo mediante un sencillo remolcador de dos anotaciones. Altercados entre el público y jugadores de los Cardenales en el Luis Aparicio de Maracaibo obligaron la suspensión.

Catorce horas después, Castillo fue el primer bateador en presentarse a la caja y conectó su sencillo ante José Cisnero para dejar en el terreno a los Cardenales.

El cuarto juego se disputaba la noche del martes, con las Águilas en busca del triunfo que les daría el título.

Por las Águilas, Cedeño bateó de 3-2, con un cuadrangular y tres empujadas, Jesús Flores conectó de 4-2, con un triple y dos producidas y Mario Lisson sacudió un cuadrangular solitario para destacar a la ofensiva.

Ganó el relevista Francisco Buttó (1-0) tras retirar al único hombre que enfrentó y beneficiarse de la reacción ofensiva de su equipo, mientras que el descalabro fue al registro de Hassan Peña (0-1), castigado con tres imparables y tres anotaciones en dos episodios.

LOS DESMANES LA NOCHE DEL LUNES

Una desbordada celebración en las gradas del jardín izquierdo del estadio de Maracaibo fue la gota que colmó las tensiones que llevaron a la suspensión del tercer juego la noche del lunes, que se postergó para el martes y se disputó a puerta cerrada.

Los incidentes se iniciaron en el 8vo episodio cuando un cuadrangular de Mario Lissón de las Águilas empató el juego 7-7, lo que hizo estallar las gradas que estaban abarrotadas de frenéticos aficionados del equipo de casa, algunos de los cuales comenzaron a lanzar objetos hacia el terreno que cayeron en el bullpen de práctica de los visitantes.

El periodista deportivo Augusto Cárdenas, presente en el estadio, relató a The Associated Press que observó cómo algunos miembros de los Cardenales respondieron a los fanáticos devolviéndoles los objetos lanzados al terreno.

Poco después, en esa misma entrada, los ánimos nuevamente se caldearon tras un sencillo de Alex Romero de Águilas que fue cuestionado por los Cardenales, que exigieron a los árbitros la revisión de la jugada en primera, lo que encendió las tribunas desde donde se comenzaron a lanzar objetos al terreno.

El partido trascurrió con normalidad hasta la parte baja de la 10ma entrada cuando las Águilas igualaron las acciones y dejaron a un jugador en posición de desempate, lo que generó gran algarabía entre los fanáticos que de nuevo volvieron a lanzar objetos al terreno. Ante esa situación el manager de los Cardenales, Luis Dorante, decidió enviar a sus jugadores al dugout.

De inmediato la seguridad interna del estadio aumentó la presencia de funcionarios policiales, especialmente en las tribunas aledañas al área del bullpen de los visitantes donde se retiró a los fanáticos a la parte superior. A pesar del reforzamiento de la seguridad el equipo visitante se negó a regresar campo.

Luego de más de una hora de deliberaciones, los árbitros y la Liga acordaron durante la madrugada del martes suspender definitivamente el partido.

En un vídeo que se difundió por Twitter se observa a algunos jugadores de Cardenales discutiendo con los espectadores, e incluso se ve a un miembro del equipo visitante lanzando arena hacia las gradas.

El expresidente de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, José Grasso, dijo a la AP que los incidentes ocurridos la víspera representaban un ''retroceso'' para la pelota local, y criticó la ausencia de directivos de la Liga en el tercer juego de la final.

El gerente de las Águilas, Luis Rodolfo Machado, responsabilizó al equipo visitante de los incidentes, y dijo a la prensa que ''Lara salió con esa cómica (ridiculez) de no salir porque estaban asustados''.

Por su parte, el gerente de los Cardenales, Humberto Oropeza, desestimó las críticas contra su equipo y exigió un ''comportamiento profesional'' al Zulia. ''Hay que castigar al culpable así sea nuestro propio público'', agregó.

El presidente de la Liga, Oscar Prieto, dijo por la mañana a la emisora local Unión Radio que el partido seguiría, pero sin público.

Prieto criticó el comportamiento de la afición e indicó que ''creo que hay que darle una lección al público. Si te portas mal, te castigamos''.