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Hace historia la cultura mixta del básquetbol mexicano

El entrenador de Mexico, Ivan Deniz, le da instrucciones a Orlando Méndez, nacido en San Antonio, durante el partido frente a Estados Unidos. Casi la mitad de los integrantes de la plantilla mexicana son nacidos en Estados Unidos. Luis Licona/Getty Images

MÉXICO – Hay más jugadores en la Selección Mexicana de básquetbol que provienen de California que de Baja California. Es más, casi la mitad de los llamados por México al más reciente juego de calificación rumbo al Mundial de la FIBA en 2019 nacieron en Estados Unidos.

Alex Pérez nació en San Diego, California. Juan Toscano-Anderson es de Oakland, del mismo estado. Los otros californianos son Jonathan Machado, de Bakersfield, Lorenzo Mata de Los Ángeles y Aarón Valdés, de Whittier. Paul Stoll proviene de Lansing, Michigan, mientras que Orlando Méndez es de San Antonio, Texas y Lucas Martínez llega desde Rugby, Dakota del Norte.

Todos ellos conforman el contingente de mexicoamericanos en el plantel. Este grupo es el responsable de mantener las esperanzas intactas para que México califique al Mundial el año que entra. El pasado jueves 28 de junio, en el Gimnasio Juan de la Barrera en la capital mexicana, los 12 Guerreros vencieron a Estados Unidos por marcador final de 78-70.

Pese a que ambos equipos estaban ya clasificados para la siguiente ronda de eliminatorias, y que Estados Unidos jugó sin estrellas de la NBA, optando por un grupo mayormente de la G-League, el resultado fue un gran logro para México, que consiguió apenas su segunda victoria ante los estadounidenses en 30 intentos.

Cuando sonó el final del partido, Méndez – quien anotó 20 puntos – se paseó por la duela, agarrándose la playera ante la euforia de los aficionados. “That’s right, baby!” gritó de forma repetida. Detrás de él, Toscano-Anderson también mostraba efusividad en spanglish, combinando expresiones en inglés y español. La celebración entera fue una mezcla de idiomas, acentos y culturas – una representación del equipo mismo.

Hay 36.2 millones de mexicanos en Estados Unidos, de acuerdo al censo más reciente. Esto ha facilitado que el baloncesto mexicano pueda reclutar jugadores al norte de la frontera. Uno de esos casos es Mata, quien jugó básquetbol colegial en UCLA, e incluso llegó a probar suerte con los Lakers en la NBA durante el verano del 2008.

Hoy día, Mata es asiduo seleccionado en México, país cuyos colores defiende desde hace casi una década. “Un día me invitaron a verlos en Tijuana, y manejé desde Los Ángeles para allá. Platicamos, y desde ahí me uní,” dijo Mata en entrevista para ESPN Digital.

Gracias a elementos como Mata, México ha crecido en el ámbito internacional en tiempos recientes. No solamente han sido responsables los jugadores, también ha habido influencia foránea desde la banca.

Nolan Richardson, el ex entrenador de Arkansas y miembro del Salón de la Fama del básquetbol, tomó las riendas en 2007. “Eso fue importante porque se combinaron jugadores veteranos con nuevos,” dijo Modesto Robledo, ex dirigente de la ADEMEBA, la organización que regula el básquetbol en México, en entrevista para ESPN Digital. “Experimentados y prospectos, nacidos en México y en Estados Unidos.”

Pese a que Richardson falló en su intento de calificar a México a los Juegos Olímpicos 2008, el reclutamiento de jugadores mexicoamericanos sentó base para las futuras administraciones.

Robledo contrató al español Pep Claros para continuar el crecimiento. Tras su gestión, llegó otro ibérico, Sergio Valdeolmillos. “Sergio renovó la generación,” dijo Robledo. “Y trajo a muchos jugadores jóvenes con mucho talento. Desarrolló un estilo de juego y eso le dio mucho éxito”.

Con Valdeolmillos, México hizo historia en el 2014 – calificando para su primer Mundial de la FIBA en 40 años, ganando la 2013 FIBA Americas Cup.

“Ganar ese torneo fue un gran momento,” dijo Stoll. “Por años, éramos un chiste para muchos. Veían que jugaban contra México y decían ‘esa es una victoria para nosotros.’ Y lo usamos de motivación”.

Luego del Mundial, una disputa económica entre Valdeolmillos y la ADEMEBA alejó al entrenador del equipo. Fue reemplazado de manera controvertida por otro estadounidense, el ex pívot de los Bulls y Knicks, Bill Cartwright.

“¿Sabes qué pasó? Fue un tema del contrato lo que se discutía y cae en un tema económico,” djio Robledo. “Lo de Cartwright fue un contrato muy corto y no tuvo tiempo para conocer jugadores”.

Gran parte de los jugadores se rehusaron a jugar bajo el mando de Cartwright, obligando que la ADEMEBA volviera a contratar a Valdeolmillos. “Bill habló conmigo pero yo ya había tomado mi decisión,” dijo Mata en entrevista con ESPN Digital. “Yo nada más conocía a Bill porque jugó con Michael Jordan y tenía un tiro muy feo. Yo estaba con Sergio, era como un padre para mí”.

Valdeolmillos permaneció hasta mayo del 2018, cuando finalmente dejó a la Selección Mexicana para tomar un puesto como coach de Delteco GBC en la liga española. Iván Déniz tomó su lugar y debutó precisamente ante los Estados Unidos.

Déniz, también español, continuó la tradición de llamar a jugadores mexicoamericanos al equipo, resaltando en entrevista con ESPN Digital el nivel que hay dentro de los 12 Guerreros.

“Yo creo que hay muy buen talento que tenemos que reclutar para que ese talento mejore. Para eso vamos a hacer un trabajo bastante importante en el staff técnico que se va a encargar todo el año dando seguimiento a los jugadores que puedan conformar una de las categorías inferiores", apuntó.

Robledo está de acuerdo. “Hay muchos talentos mexicoamericanos que debemos aprovechar. Se tienen que dar las condiciones para que den mejores resultados y fomentar a los nuevos talentos que vienen pujando, así como a ellos les dieron la estafeta”.

Tras la victoria histórica ante Estados Unidos, México perdió el domingo pasado ante Puerto Rico con pizarra de 84-79 y presenta balance de tres ganados y tres perdidos en el clasificatorio FIBA. Aun asi, con la posibilidad de alcanzar objetivos antes impensables, los 12 Guerreros marchan con su mezcla hispanoamericana de culturas e idiomas – aunque enfocados con una sola mentalidad. “Somos hermanos todos,” dijo Stoll. “Y sí, a veces hay hip-hop y a veces hay banda en el vestidor. Pero todos nos la rifamos por México, sin importar donde nacimos”.