Con la pretemporada en su recta final rumbo a la inauguración del martes 20 de octubre, tomamos 8 temas para entender la serie regular que se viene.
Estamos a pocos días del comienzo de la temporada 2026-27 de la NBA y la nueva edición trae competitividad: es impredecible saber a priori qué franquicia se quedará con el trofeo Larry O'Brien. Los New York Knicks parten como campeones defensores, pero los cambios de estrellas entre equipos de ambas Conferencias traen nuevos contendientes a la mesa chica.
¿Quién ganará el Oeste? ¿Thunder? ¿Spurs? ¿Nuggets? Ninguno está descartado. Y en el Este, los Boston Celtics buscarán un rebote a tiempo para seguir en la discusión, mientras que los nuevos Philadelphia 76ers buscarán resquebrajar la seguridad de la Gran Manzana para quedarse con el cetro.
Con la pretemporada en su recta final, y con la noche inaugural del martes 20 de octubre a la vista, tomamos en ESPN.com ocho temas para entender la prometedora serie regular que se viene.
Aquí vamos.
Knicks defenderán el título con la misión de no caer en el segundo apron
Lo dijo James Dolan en junio: "No podemos caer en el segundo apron". La cuestión financiera ha ganado muchísimo terreno tras el nuevo convenio colectivo de trabajo y los campeones reinantes deberán seguir de cerca la letra chica para no asfixiar futuros activos en Manhattan. En ese escenario, la renovación de Karl-Anthony Towns es el tema y el problema al mismo tiempo: clave en la consecución del título ante San Antonio Spurs, el interno dominicano se mostró decepcionado luego de que la franquicia anunciase que postergaría la decisión de las renovaciones de contrato para concentrarse en la defensa del título. No es solo Towns: también quedan pendientes las de Josh Hart y Miles McBride. Habrá que decidir pronto para mantener saludable la química en el vestuario, clave en este demandante mercado para lograr cosas.
New York, en este recorrido, ya no tendrá a Mitchell Robinson, fundamental en el trabajo sucio bajo los tableros. Jugará en un rival directo (Boston Celtics) y será reemplazado - al menos en teoría, claro - por Andre Drummond. Más allá de esta salida, la directiva se las arregló muy bien para conservar el núcleo de campeones, con Jalen Brunson en modo rey de New York, por lo que volverán a ser competitivos contra todo y contra todos.
Los Knicks defenderán el título 53 años después de haber sido campeones en 1973: cuando ganaron en 1970, perdieron en las Finales del Este al año siguiente ante los Bullets. Y después de 1973, perdieron con los Celtics en la misma instancia en 1974. ¿Se repetirá ahora la historia?
Thunder y Spurs, el duelo que supo ser el futuro, ahora es el presente
En la temporada pasada, Victor Wembanyama y compañía fueron la piedra en el zapato del Thunder en su camino por repetir el título. Y este duelo del Oeste, que alguna vez se interpretó como la rivalidad del futuro, ya es puro presente.
OKC perdió ocho de doce partidos ante San Antonio en el curso pasado. Como ocurre siempre, toda acción provoca una reacción, y ahora ambos equipos se han fortalecido para corregir aún más sus impurezas. Los Spurs se hicieron con los servicios de Tobias Harris como interno experimentado con capacidad de abrir juego para acompañar a Wemby en la pintura. Y sumaron dos novatos que traen centímetros, fuerza y potencia bajo los tableros: Tarris Reed Jr. y Jayden Quaintance, que se suman a Luke Kornet.
El Thunder, por su parte, no se quedó de brazos cruzados. Aday Mara, de gran pretemporada, tiene el físico ideal para poder defender a Wembanyama en un potencial cruce de postemporada. OKC necesita, además, recuperar a Jalen Williams en versión estrella (¡No más lesiones por favor!). Se sumó Bennett Stirtz en el Draft y Thomas Sorber, que se perdió la temporada pasada por una lesión de rodilla, ya es parte del equipo de Mark Daigneault. ¿La mala noticia? Las bajas de Lu Dort, Aaron Wiggins e Isaiah Joe.
Spurs y Thunder se siguen entre sí en un juego de espejos. Ah, me olvidaba: ¿Quién para MVP? ¿Wemby o Shai Gilgeous-Alexander?
Experimento 76ers: Nick Nurse deberá ser un alquimista de egos
La pretemporada no nos dejó indicios de qué pensar a futuro. A veces estuvieron unos, a veces otros, y en ese juego de escondidas, Nurse se guardó las mejores manos para lo que pasará en octubre. Lo cierto es que los Sixers construyeron un quinteto que mete miedo: Tyrese Maxey, VJ Edgecombe, Jaylen Brown, LeBron James y Joel Embiid. En apellidos ilustres, no hay mejor equipo que este en toda la NBA. Pero claro, la edad, y por ende las lesiones o la administración de carga en back to backs, harán lo suyo para que cueste ver seguido este quinteto en cancha.
Sea como fuere, los números indican que esta será una estructura que alternará velocidad como búsqueda primaria y ralentización cuando, por ejemplo, esté Embiid en cancha. Anfernee Simons y Kentavious Caldwell-Pope son excelentes fichas de recambio, pero gran parte del éxito de este equipo (como ocurrió siempre con los grandes equipos) será la administración de responsabilidades y el manejo oportuno de egos. A veces, todo lo que reluce no es oro.
Los Sixers no juegan una Final de Conferencia desde 2001, cuando Allen Iverson era su gran estrella, y no ganan un título desde 1983. La ilusión, amigos y amigas, está en marcha.
No se olviden de nosotros: Nuggets están armados para pelear por todo
Algún distraído puede olvidarse lo bueno que es Nikola Jokic, pero no pasarán muchos partidos para que demuestre por qué hoy por hoy (al menos en el arranque de la temporada) es el mejor jugador del mundo. Los Nuggets necesitan tener salud, su activo más preciado, pero además de eso están mejor que el curso anterior.
La segunda temporada de Cameron Johnson en el equipo se espera mejor que la primera, Aaron Gordon prende velas para evitar pasos recurrentes por la enfermería y la llegada de DeMar DeRozan es subestimada por muchos pero será relevante. Sobre todo como ícono de calidad para la segunda unidad.
Por supuesto, este es, fue y será el equipo de Jokic, pero con un Jamal Murray presente en la mayor parte del curso, Denver puede volver a ser protagonista en el Oeste. No hay nada más peligroso en el deporte que subestimar el corazón de un campeón.
¿No está Jaylen Brown? No hay problema: Celtics seguirán siendo competitivos
No se trata de Jayson Tatum. Tampoco de Paul George. Ni siquiera de Mitchell Robinson o Payton Pritchard. Los Celtics seguirán siendo competitivos porque, a las órdenes de Joe Mazzulla en el cargo de entrenador y Brad Stevens en el de gerente, ningún jugador es mejor que todos juntos. Quizás sea eso lo que se rompió con Brown en su salida a los Sixers: sus declaraciones picantes en su Podcast dieron a entender que se sintió más que los de al lado. El medio, muchas veces, es el mensaje.
Boston es una suma de voluntades que conforman el éxito. La llegada de Robinson en la pintura para acompañar a Neemias Queta es un aporte sustancial a la lucha bajo los tableros y este será el año en que veamos un salto de calidad de Baylor Scheierman, Jordan Walsh y Hugo Gonzalez, entre otros. También la confirmación de Pritchard como jugador clave. En estos Celtics, el recorrido es siempre parecido: aparecer, resistir y finalmente brillar.
En pretemporada (a veces cuesta ver los partidos porque es todo un test a futuro, nada es igual a la competencia real) vimos a un Tatum en condiciones de volver a ser. La sensación es que los Celtics son el equipo que menos dependen de una estrella en toda la Liga. Se va uno, salta a reemplazarlo el compañero que esperaba su chance de minutos. Y en ese recorrido, todo es y será compartir: en defensa y en ataque. La fórmula del éxito, que ya ocurrió aquí en años anteriores, es tan lógica como inevitable.
Los nuevos Lakers se perfilan como una sala de ensayos
No sabemos qué esperar de este equipo. Será quizás por la cantidad de caras nuevas y porque, a priori, está lleno de apuestas. El maestro de ceremonias es, obviamente, Luka Doncic, que tuvo un verano clave para su presente y futuro. Tras la lesión que lo marginó de los últimos momentos de la pasada campaña, el crack esloveno finalmente entendió que si no hacía un extra, si no se cuidaba como correspondía, no llegaba al final del camino. Ya sin LeBron James en la estructura, este será, por primera vez, su equipo.
¿Fue mucho dinero o lo justo por Austin Reaves? En poco tiempo tendremos respuestas. Walker Kessler finalmente jugó en pretemporada y las señales son alentadoras. Es un interno muy interesante para los Lakers, pero la salud, tras perderse la liga 2025-26 entera en sus tiempos con Utah Jazz, es un potencial problema.
Quentin Grimes, Collin Sexton, Sandro Mamukelashvili, Ziaire Williams, Matisse Thybulle. Es un roster completamente nuevo. Esta apuesta puede salir muy bien, pero también puede salir muy mal, porque hay algo que en Hollywood no sobra: paciencia. El contrato de Doncic finaliza en 2028-29, pero una mala campaña puede acelerar decisiones.
El regreso de Kawhi Leonard y el nuevo deseo de los Raptors en el Este
Después de una novela de meses que involucró un escándalo financiero, Leonard finalmente regresa a Toronto. Su primer partido de pretemporada fue un lujo: 21 puntos, cinco rebotes y dos robos en 17 minutos. Combinado con Scottie Barnes, RJ Barrett e Immanuel Quickley conforman un perímetro muy interesante, que los pone en situaciones de pelear por todo en el Este.
El pasado de Leonard con los Raptors es fantástico, ya que no solo fue campeón en 2018-19, sino que promedió 26.6 puntos por juego. Claro, pasaron ocho años de ese entonces y un montón de cosas en el medio, sobre todo lesiones: Kawhi jugó solo el 60% de sus partidos con los Clippers y se perdió la temporada 2021-22 completa tras recuperarse de una rotura de ligamentos cruzados. Más allá de él, el conjunto de Darko Rajaković tiene otras herramientas para ser competitivo. Leonard no viene a cambiarlo todo, sino a sumarse a algo que ya funciona.
Un punto clave en Canadá: para ser exitosos, el combo Jakob Poeltl-Collin Murray-Boyles tiene que funcionar bien. Tanto dentro de la cancha como para sortear la enfermería, un lunar de Poeltl en los últimos tiempos. El centro de Toronto jugó 153 de 246 partidos posibles en las pasadas tres temporadas.
De regresos y bienvenidas: talentos a seguir de cerca en el arranque
Giannis Antetokounmpo inicia su era en el Heat
Tras jugar 13 temporadas con los Bucks y ser campeón en 2021, The Greek Freak se sumó a la organización de Pat Riley para recuperar prestigio. Tiene 31 años: ilusiona su combo de versatilidad con Bam Adebayo, pero la pregunta es inevitable: ¿Tiene Erik Spoelstra suficiente profundidad en el plantel para pelear por el título? Yo digo que no. Habrá que comprobarlo.
LaMelo Ball comienza su aventura en los Timberwolves
Tras llevar a los Hornets, una franquicia de mercado chico, a un básquetbol de montaña rusa eléctrico y atractivo, Ball acompañará a Anthony Edwards en el perímetro de Minnesota. En sus tiempos de Charlotte, LaMelo empujó al equipo a una eficiencia ofensiva altísima (125.3), y si bien viene de una temporada en la que jugó 72 partidos, en las tres anteriores había jugado 105 partidos de 246 posibles. El riesgo existe y es real. Ah, me olvidaba: Jonathan Kuminga (aún no fue garantía en ningún lado) se sumó al equipo y puede ayudar en la pintura, pero sin Naz Reid y Julius Randle, los Timberwolves forzarán a Jaden McDaniels a una posición antinatural y no tienen demasiados centímetros de peso detrás de Rudy Gobert.
Tyrese Haliburton está de regreso en los Pacers
Todos queremos un regreso a la altura de las circunstancias para Haliburton, tras perderse la campaña 2025-26 completa por una rotura del tendón de Aquiles, lesión dramática para cualquier profesional. Los 24 puntos en un tiempo contra el Thunder, en pretemporada, ilusionan, pero lo clave acá será el ritmo y la continuidad. Pasaron 487 días de su lesión en las Finales 2025, y seguramente habrá momentos altos y bajos en su camino de reconstrucción deportiva y personal. Eso sí: los Pacers, ahora con Ivica Zubac en el puesto de centro, serán competitivos. La franquicia pesadilla de los últimos campeones está de regreso.
Kyrie Irving transita su propio renacimiento en los Mavericks
El mapa de la NBA olvidó por un tiempo a quien fue uno de los mejores armadores por escándalo de la competencia. Irving se perdió la pasada temporada completa tras romperse los ligamentos cruzados el 3 de marzo de 2025. En un mundo que olvida lo que pasó hace diez minutos, deben ser muy pocos los que recuerden que Irving acompañó a Doncic a jugar las Finales de 2024, en una cruzada de playoffs memorable. Hace 576 días que no lo vemos en acción y lo cierto es que no ha jugado más de 60 partidos en las últimas siete temporadas. Eso sí: en su paso por Dallas promedió 25.5 puntos, 4.9 rebotes, 5.1 asistencias y 1.3 robos por encuentro. Hoy, con 34 años, la pregunta es si Kyrie tiene aún carrera por delante: por background, se perfila como el coequiper perfecto de Cooper Flagg. Por presente, es el desafío. Nuestro deseo es el suyo: salud y continuidad. No más que eso.
