Aryna Sabalenka estaba para mucho más en Roland Garros 2026. Por pasado, por presente y porque tras la eliminación en continuado de Elena Rybakina, Iga Swiatek y Coco Gauff parecía tener el camino allanado. Sin embargo, apareció Diana Shnaider para derrumbar su castillo de naipes.
Y la actitud autodestructiva de la bielorrusa, que perdió los últimos 10 juegos del partido cuando iba ganando 5-3 en el segundo set, generó voces críticas. Impensadas pero que no esquivan a una estirpe de una número del mundo. Fue el caso de Rennae Stubbs (número 1 en dobles en 2000), entrenadora de Serena Williams en su último Major como profesional (el US Open 2022).
"¿Cómo es posible que, siendo la número uno del mundo, la única jugadora en el cuadro en ese momento que había ganado un título de Grand Slam, vayas ganando por un set y 4-1 contra una jugadora que ni siquiera ha llegado a las semifinales de un torneo de Grand Slam? La estás aplastando. Sí, hace viento. Sí, las condiciones no son las ideales. Pero vas ganando por un set y 4-1. No puedes culpar al viento ni a las condiciones de tu derrota. Así que no entiendo por qué, con un set y 4-1 en contra, estás siquiera remotamente molesta por algo. Ella está gritando a su lado de la cancha, diciendo esto y aquello, tirando la raqueta y levantando los brazos al aire", reveló contundente la exjugadora australiana.
Sabalenka cometió 57 errores no forzados. Dato no menor. “Me recordó a cuando Simona Halep perdió la final (Roland Garros 2017) tras ir ganando por un set y 3-0 a Jelena Ostapenko y decidió tirar su raqueta. Yo pienso: ¿por qué tirarías la raqueta cuando vas ganando un set y 3-0 y la chica del otro lado cree que no tiene ninguna esperanza? Entonces, de repente, te ve tirando la raqueta y actuando como un idiota y piensas que tal vez sí tengo una oportunidad", se extralimitó Stubbs.
Es el momento de cambiar, de dar vuelta la página para Sabalenka y demostrar de qué está hecha. Cuatro títulos de Grand Slam la avalan y se viene un Wimbledon del que no conoce llegar a la final.
