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"Es diabólico": la fuerte denuncia de una jugadora de la WTA por las desigualdades en el tenis profesional

En el tenis uno de los temas que más está en el centro de la discusión es la desigualdad que existe entre los jugadores más importantes del circuito y el resto. Diferencias económicas, pero también en el trato que generan que día a día se alcen nuevas voces para reclamar. En esta ocasión, la protagonista fue la canadiense Carson Branstine (291ª de la WTA).

Por medio de un video difundido en las redes sociales, llamado "POV: jugás al tenis profesional", la exnúmero 172ª del escalafón mundial denunció las diferentes situaciones que desequilibran la balanza en perjuicio de los jugadores de menor ranking.

“¡Feliz Navidad! Tu vuelo sale hoy. Ese es tu regalo. Pero, claro, tenés que pagarlo. ¿No podés pagar un entrenador? Qué pena. No puedo ayudarte”, ironizó al respecto.

Esta conversación hipotética desnuda uno de los principales reclamos que está vinculado a la diferencia de los premios que se llevan los tenistas según la ronda en la que avancen y del torneo en cuestión.

Otro de los tópicos mencionados, bajo el lema "el hecho de que no esté exagerando es diabólico" estuvo vinculado a la disparidad con el que se gestionan los casos de dopaje.

Si bien no entró en detalle, las descripciones que hizo remiten a dos hechos paradigmáticos que ocurrieron recientemente con el italiano Jannik Sinner (1°) y la polaca Iga Swiatek (4ª), quienes dieron positivo en controles de la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA por sus siglas en inglés) y recibieron sanciones insignificantes.

“Sí, dio positivo en un control antidopaje, pero es la número uno del mundo; la necesitamos para jugar", inició al respecto Branstine. “Pero, ¿qué pasa con la otra chica que ocupa el puesto número 300 y que comió carne contaminada? Simplemente la vamos a prohibir durante cuatro años. No la necesitamos", remató.

Más allá de que no dio nombres particulares, es bastante elocuente que las alusiones son a los casos de Swiatek y Tara Moore. Mientras que la multicampeona de Grand Slam recibió solo un mes de suspensión, por el consumo de un suplemento de melatonina contaminado, la británica que se encontraba por fuera de las 400 mejores sufrió una sanción de cuatro años por dar positivo en esteroides anabólicos. Según comentó la propia tenista, la sustancia provenía de carne contaminada.

Por último, y en relación a la lesión actual que padece en el hombro tras su actuación en la qualy del Australian Open, señaló: “Lamento mucho tu lesión, pero no vas a ganar ni un solo dólar durante ocho meses”.

La oriunda de California, Estados Unidos, pero que representa a Canadá, de 25 años, tiene como una de sus actuaciones más destacadas haber jugado el cuadro principal de Wimbledon en el 2025 luego de vencer en la fase previa a Lois Boisson, Bianca Andreescu -excampeona de Grand Slam- y Raluka Serban. Finalmente, iba a terminar cayendo en el debut del main draw ante la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka, por 6-1 y 7-5.