Lejos de los principales flashes del tenis, una ex N°4 y campeona de Grand Slam está volviendo a ganar confianza y meterse nuevamente en los primeros planos del deporte. Estamos hablando de Bianca Andreescu, quien tras superar varias lesiones ganó dos títulos en menos de un mes.
La canadiense, de 25 años y actualmente ocupando el puesto N°162 del ranking mundial WTA, se consagró campeona recientemente del W75 del circuito ITF, en Vero Beach (Estados Unidos). Allí fue la sexta sembrada y derrotó consecutivamente a Victoria Hu, Lia Karatancheva, Kajsa Rinaldo Persson, Jazmin Ortenzi y Xiaodi You. Todas jugadoras de menor posición en el escalafón que la oriunda de Ontario.
A este logro hay que sumarle la victoria en el W35 de Brandenton, donde era la principal favorita y también venció a rivales de mucha menor jerarquía. Solamente cedió un set en su camino al título, que representó el primero el US Open 2019.
Tras obtener su único torneo de Grand Slam, Andreescu sufrió una serie de lesiones y problemas físicos que mermaron su carrera. La última fue una operación de emergencia para extirparle su apéndice. A raíz de eso, se perdió los primeros tres meses de la temporada 2025. Pero en su regreso a las canchas, nunca pudo destacarse. Es por eso que no logra reingresar al Top 100, donde no está desde hace casi 12 meses.
Si bien la canadiense tenía ranking para disputar el Australian Open 2026, primer torneo de Grand Slam del año, optó por rechazar la participación que le correspondía. La razón es que, en lugar de jugarse la clasificación al major de Melbourne, eligió sumar partidos y puntos más accesibles. Una decisión que, con el diario del lunes, le salió de gran manera.
