El presente de los All Blacks en un país como Nueva Zelanda, acostumbrado al éxito deportivo a nivel selección, llevó al debate en los medios entre Sir Graham Henry, entrenador campeón del mundo en 2011, y el ex presidente de la Unión, Brent Impey, quienes fueron invitados a participar del podcast DSPN.
Allí, fueron consultados sobre el nivel del seleccionado y el Super Rugby como base de jugadores profesionales para alimentar a los All Blacks. Y Graham Henry fue contundente con su opinión: "Creo que la competencia no es lo suficientemente fuerte. Eso es lo que me preocupa entre el nivel del Super Rugby y el nivel internacional. Por eso considero que el Super Rugby debe ser revisado seriamente para ver cómo podemos mejorarlo, porque creo que no es fundacional para producir un seleccionado nacional de clase mundial. Porque creo que tenemos profundidad, pero el torneo es débil".
Falta de oportunidades para los más jóvenes
Henry también considera que están perdiendo demasiados jugadores talentosos porque solo tienen cinco equipos de Super Rugby y ha propuesto ampliar esa competición. "Con nuestra propia competencia, lo miras y dices: 'Vale, no estamos desarrollando suficientes niños pequeños'. Tenemos cinco equipos", añadió. "Mira la NRL, probablemente tengan 700 contratos frente a los 200 que nosotros, mucho de nuestro mejor talento en rugby va al Rugby League porque tienen la oportunidad."
"Reparte esa competencia a quizá 10 equipos de Nueva Zelanda. Los Fijian Drua, Samoa y Tonga – en contraposición a Moana Pasifika. Entonces desarrollaremos la nuestra. La competición quizá sea un poco menor pero más competitiva, los australianos podrán competir... Y luego tienes algo que va a poder desarrollar a nuestros jugadores."
El expresidente de NZ Rugby, Brent Impey, replicó que algunas de esas propuestas podrían no ser económicamente viables, revelando cifras sorprendentes en el proceso."Algunas realidades económicas. No ha habido aumento salarial para los jugadores de Super Zelanda desde, creo, 2016 o 2017 y eso es porque simplemente no hay dinero disponible", dijo Impey.
"Cuando me uní a New Zealand Rugby en 2012, teníamos unos ingresos de 100 millones de dólares y un coste de 100 millones. Cuando me fui en 2022, teníamos ingresos de 260 millones de dólares y 260 millones en costes, así que es una bestia muy, muy grande para seguir alimentando.
"El acuerdo televisivo es una parte sustancial de esos ingresos, y si empiezas a debilitar la competencia permitiendo que los mejores jugadores neozelandeses no jueguen en esa competición, vas a recibir menos dinero de Sky y vas a caer."Sudáfrica ha resuelto ese problema en cierta medida permitiendo que los clubes franceses y japoneses paguen por sus mejores jugadores, por lo que sus ingresos por retransmisión son un modelo significativamente diferente al nuestro. Si aumentas el número de equipos de Nueva Zelanda, ¿dónde están los ingresos para financiar a esos jugadores?"
Sin embargo, Impey sí estuvo de acuerdo con el número de jugadores e insiste en que el régimen actual debe encontrar la manera de conseguirles más tiempo de juego. "Graham tiene un par de argumentos sólidos a favor de los jugadores que no están jugando", añadió.
"Tendemos a elegir 38 jugadores más 12 jugadores en formación. Uno de los problemas en el rugby neozelandés es que esos jóvenes jugadores no juegan lo suficiente y realmente están entrenando con las bolsas de tackle. Uno de los problemas críticos para mí no es que creo que podamos permitirnos más equipos, sino que creo que el problema más crítico es que dentro del ecosistema no tenemos suficiente rugby para que esos jugadores jóvenes que están llegando realmente jueguen."
