En la Primera A de la URBA, hay victorias que se firman con el overol puesto. En una tarde donde el suspenso fue el dueño del aire hasta que el silbato marcó el final, Lomas se llevó un triunfo de esos que templan el carácter. Fue 16-12 ante un San Cirano que defendió su invicto con uñas y dientes en una batalla de trincheras que no dio respiro.
El conjunto del Sur saltó al césped de Villa Celina decidido a marcar el pulso. Durante gran parte del primer tiempo, Lomas fue el dueño de la iniciativa, moviendo las piezas con paciencia de ajedrecista para lastimar en territorio ajeno. Sin embargo, en esta categoría nadie regala nada, y el trámite fue una pulseada constante de fuerzas parejas.
“San Cirano es un rival complicadísimo con un montón de fortaleces lo sabíamos. Jugamos con eso un poco también y después tuvimos paciencia. Creo que durante el primer tiempo más que nada, nos dio un montón. Nos dio confianza en el segundo tiempo, pero del otro lado el rival también juega y eso en el final se vio”, analizó el capitán Facundo Robledo.
En el complemento, el escenario cambió. El invicto herido se volcó al ataque y Lomas pasó de ser el martillo a ser el yunque, resistiendo con una defensa que se volvió un muro infranqueable en los metros finales. Cada tackle fue un mensaje y cada ruck una disputa por la supervivencia.
“Perdonamos mucho en el segundo tiempo, eso hizo que se nos vengan bastante y por eso sufrimos un poco sobre el final”, reconoció el medio scrum Gonzalo Gómez Collins. Sin embargo, destacó el temple del equipo para aguantar la embestida: “tuvimos mucha personalidad y supimos defender bien en el final, que es algo que estamos trabajando hace mucho y nos cuesta cerrar los partidos”.
Con este resultado, el equipo del Sur se acomoda con tres victorias en el bolsillo (sumando las obtenidas ante Dep. Francesa y Pueyrredón) y se anota definitivamente en la conversación de los protagonistas del torneo. Atrás parece haber quedado el traspié de la segunda fecha ante San Fernando.
Robledo, con la mirada puesta en el largo plazo, eligió una comparación precisa para describir este momento: "Este es un proceso que se va construyendo ladrillo por ladrillo y lo estamos haciendo. Hay ladrillos que se ponen más torcidos, otros bien, pero al fin y al cabo, la idea es construirse una pared. Y creo que hay un gran grupo humano para explotar". Por su parte, la mirada desde la línea de backs aporta la dosis necesaria de realismo: “sirve mucho en la parte anímica. Sabemos que es un torneo que es demasiado parejo y en la primera que te confías un poco, acá cualquiera le gana a cualquiera”.
El camino es largo, pero en Lomas tienen claro el norte para soñar con el ascenso. “Las formaciones fijas, el que las domina tiene medio partido adentro. La regularidad que es lo que a todos los equipos le cuesta y mantener el plantel largo por lo menos con 40 o 45 jugadores, rotando en primera e intermedia, que es lo que hace la diferencia”, concluyó Gómez Collins.
Lomas festejó en rodeo ajeno. Ganó un partido bien aguerrido, de esos que se ganan por poco y se celebran por el máximo, sabiendo que en Villa Celina no solo se trajeron los puntos, sino también la confirmación de que están para pelear grandes cosas.
