MÉXICO -- El hecho de que en México no existan sedes para esquiar sobre nieve no detuvo a Robert Franco, quien descendió por una montaña de tierra y grava en Iztapalapa para difundir el deporte de invierno a cien días de que inicien los Juegos Olímpicos en PyeongChang, Corea del Sur.
Por primera vez desde 2002, México tendrá tres representantes en los Juegos Olímpicos de Invierno: Robby Franco en estilo libre y Sarah Schleper y Rodolfo Dickson en slalom gigante.
A pesar de este logro, los tres financian sus entrenamientos y viajes, lo cual asegura Franco a veces es más difícil que la propia preparación.
“Lo que lo hace más difícil es que cada vez es más caro porque tengo que viajar a lugares donde sí hay nieve. Cuando estoy en México trabajo en prevención de lesiones y en fortalecimiento muscular”, comenta en entrevista para ESPN Digital.
Franco, nacido en San José, California, pero con nacionalidad mexicana por su padre, descubrió que era elegible para competir por México después de concluir entre los mejores treinta lugares en dos Copas del Mundo (quinto en Italia y décimo octavo en Canadá).
Dickson fue adoptado por una pareja canadiense de una casa hogar en Puerto Vallarta cuando tenía tres años y también confiesa que ha sido un reto costear su preparación.
“Obtener recursos para mi deporte ha sido lo más complicado rumbo a los Olímpicos. Tengo mucha suerte pues mi mamá ha sacrificado gran parte de sus ingresos por mi sueño”, explicó Rodolfo, quien vive en Vancouver.
Schleper competirá en sus quintos Juegos, pero primeros representando a México, y no permite que la falta de recursos interfiera con su sueño e incluso ha creado una escuela de esquí en Vail, Colorado, para descubrir talento entre la comunidad mexicana.
“Quiero formar un equipo mexicano que pueda aspirar a mejores resultados en los Olímpicos. Tengo un hijo (Lasse) que entrena con otros niños que nacieron en México”, añade. Los integrantes del equipo actualmente tienen entre 12 y 14 años.
Después de casarse con el mexicano Federico Gaxiola, Schleper dejó el retiro y valora la oportunidad de competir por un país que significa tanto para ella.
“Mucha gente cree que está mal cambiar de país para competir, pero para mí es muy natural seguir compitiendo y para México, que es mi país favorito en el mundo. Amo ser mexicana”, respondió desde Austria, donde entrenaba junto a su hijo.
Aunque México carece de centros para realizar estas y otras disciplinas invernales, los tres deportistas coinciden en que hay talento escondido entre la población.
“Solo necesitamos creer en los atletas y tener mejores programas para cada individuo. México tiene una enorme población y les aseguro que hay un niño allá afuera destinado a obtener el oro en los Olímpicos de Invierno”, añade Dickson, quien sueña precisamente con esa presea desde los seis años.
Franco, Dickson y Schleper competirán en los vigésimo terceros Juegos Olímpicos de Invierno del 9 al 25 de febrero.
