MÉXICO -- Habían pasado 12.8 segundos de la séptima vuelta del Gran Premio de San Marino, la tercera fecha del año 1994. El choque, ante el muro en la curva de Tamburello, había acabado con el piloto que había sumado tres títulos mundiales, dos subcampeonatos, 41 victorias, 80 podios y 65 Poles Position. Eran las 14:17 en Italia... Ayrton Senna había comenzado su leyenda.
"El recuerdo fue una decepción total, sobre todo de los que estábamos en esa pista, nadie lo podíamos creer. Era el mejor, era tres veces campeón del mundo, le podía pasar a alguien más, a Senna imposible", relata Jo Ramírez, ex coordinador de McLaren de 1984 a 2001, sobre el momento que vivió en Imola hace 20 años.
"Nadie lo creía. Nadie creía que le pasaría a él. Cuando la carrera se paró después del accidente, cuando estaba en una situación delicada, todos estaban haciendo lo que teníamos que hacer cuando una carrera era detenida por una bandera roja. Seguíamos haciendo nuestro trabajo, nadie quería ver la televisión.
"Yo no hablaba con nadie. Keke Rosberg fue quien nos dio la noticia, yo no imaginaba que fuera buena, fue un golpe muy duro, sobre todo cuando estabas muy cerca de él. Era un tipo excepcional, todos aprendimos de él, como conducía en su vida. A nadie le he visto las ganas de triunfar que él tenía. Fue una pena grandísima", añade Jo, con voz entrecortada.
Senna había ganado tres títulos mundiales con McLaren. En 1992 y 1993, el equipo inglés no pudo competir ante Williams, que había ganado esas dos temporadas.
Senna cambió a este equipo para la temporada de 1994, pero no había sumado en sus dos primeras fechas con su nuevo equipo y no se permitiría no hacerlo nuevamente. Su siguiente parada era Imola. Sobre las causas del accidente se afirman que fue por la rotura en la columna de dirección, pero para Jo Ramírez hay una explicación clara sobre la sed de victoria de Senna.
"Era un tipo muy determinante en su profesión. Tenía claro lo que quería ser, tenía una gran sed para ganar, el segundo lugar era el primer perdedor, siempre lo repetía. Lo llamaban un nombre duro en las careras, no respetaba mucho a los demás corredores, los pasaba cuando los alcanzaba, su impaciencia no le permitió ganar más carreras. No era un tipo fácil, nosotros no pudimos contenerlo con McLaren cuando perdimos con Honda y el Williams era muy rápido. Entonces sabíamos que iría con Wiliams porque tenían el mejor coche y creo que hubiera terminado con Ferrari su carrera. No lo sabemos", explica Jo.
"Era muy religioso, siempre leía la biblia antes de cada carrera. Los pilotos siempre le decía que estaba muy protegido porque estaba cerca de Dios, por eso arriesgaba tanto, porque sabía que Dios lo iba a proteger. Pero el 1 de mayo de 1994 se le acabó la suerte", recuerda el mexicano, quien vivió al lado de los más grandes éxitos de Senna.
"Casi siempre daba más que el carro. Ganó carreras donde el coche no hubiera ganado, tuvo Poles donde era más virtud de él que del auto. En algunos circuitos, como Mónaco o Bélgica, le sacaba un segundo a Prost, no sabía cómo le sacaba esa ventaja. Prost siempre pensaba que si Ayrton podía, él también lo podía hacer, pero al final reconocía que no era así. El tipo era increíble".
Para Jo Ramírez, las medidas de seguridad que se tomaron después de ese primero de mayo salvaron muchas vidas, pero la del hombre que revolucionó la Fórmula Uno llegó tarde.
"La FIA y las autoridades reaccionaron demasiado. Empezaron a cortar las curvas veloces, Imola era un circuito muy bonito, muy rápido y ahora se convirtió en un circuito con cuatro chicanas, sin chiste. Después de las modificaciones al circuito veías a todos iguales, todos juntos. Es una pista donde el piloto no puede hacer cambios, todo depende del coche, así han pasado en varias pistas. Ayrton Senna estaría dando vueltas en su tumba al ver todos los cambios, se hubiera retirado antes de seguir corriendo después de todos los cambios".
--Han pasado 20 años, ¿Cuál es el legado de Senna?
"Hoy en día, Ayrton no podría correr otras carreras con las penalizaciones de la FIA. No hay accidentes de carreras, la FIA está matando al automovilismo con todas las penalizaciones. Ayrton no hubiera sobrevivido, se hubiera ido a otro tipo de competición, seguro. Pero esa es otra historia.
"Él ya había pasado todas las pruebas, estaba por ganar más campeonatos del mundo y vivir para siempre. No fue así. ¿Cómo sería Senna a esta edad? Yo siempre lo veía fuera de las carreras, quizá hubiera ayudado más a Bruno Senna. Sus compatriotas, su gente, hubiera querido que siguiera una carrera para ayudar a su país, fue muy orgulloso de Brasil, quería dar la mejor imagen de su país siempre. No excluyo que quizá hubiera sido presidente de su país si su público lo hubiera querido".
