Galindo, el abanderado de Tucumán

ProFocus / Ignacio Izaguirre

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN (Enviado especial) -- Bailó, se abrazó, sonrió, gritó y arengó con el "Tucumán, Tucumán". El equipo del Noroeste le acababa de ganar a Buenos Aires 25-18 y Álvaro Galindo no se eximía de una fiesta total en la tarde calurosa del Tucumán Lawn Tennis Club. La gente lo vivió como una final, alentó y discutió cada una de las decisiones de Juan Sylvestre, el árbitro rosarino. Pero los jugadores se mantuvieron concentrados, con la idea fija de que el clásico no se les podía escapar, y en virtud de ello, relucieron su tranquilidad a la hora de defender y mantuvieron la fuerza penetrante para lastimar en los momentos justos.

Galindo, quien volvió hace unos meses de Francia, no ocultó su felicidad en la charla con Scrum, pero mantuvo el temple y la calma sabiendo que todavía deberán enfrentarse a Rosario, el sábado próximo, para soñar con el 10º título en el Torneo Argentino, trofeo que no levantan desde el 2010.

- ¿Tuvieron un partido perfecto desde la planificación?
-Fue perfecto porque ganamos, no creo que haya sido perfecto en el juego. Tuvimos muchos errores, pero se dio lo que vinimos a buscar. En estas instancias sólo sirve llevarse una victoria y esto se da producto a lo que hicimos. Pero lo importante es que se ganó.

-¿Pensás que la localía fue determinante?
-Creo que sí, influyó mucho. En primer lugar, creo que el marco de la gente determinó más que el clima porque a las seis de la tarde ya el calor empezó a descender y hay sombra en la cancha. Pero creo que lo que más influyó fue que la gente estaba muy metida con el partido.

-¿La clave fue producir y no generar infracciones?
-Sí, la idea fue siempre empujarlo a Buenos Aires a la falta, buscamos que se desespere porque es un equipo acostumbrado a anotar y a liderar el marcador. Entonces, cuando no se les da producen esos errores que nos llevaron a los penales.

-¿Había alguna preferencia previa por Rosario o Salta para enfrentar en la final?
-Por lo único que quería que nos toque Rosario es porque se sorteaba la localía (finalmente en el sorteo quedó establecido Rosario como sede de la final) y teníamos el 50 por ciento de las chances de jugar en nuestra casa. Pero es una final y hay que jugarla donde sea.