BARCELONA -- Gerard Piqué ofrecerá este jueves una rueda de prensa, después del entrenamiento del FC Barcelona, en la que ofrecerá su punto de vista acerca de la polémica que contra su voluntad ha protagonizado durante la concentración de la selección española, pitado sin disimulo por buena parte del público de Oviedo, acosado en una discoteca de Gijón y, como colofón, puesto en la diana por el mismísimo Sergio Ramos aludiendo a que “sus últimas acciones no ayudan en nada”.
Contrariamente a lo expresado desde el Barça, que en los dos últimos días afirmó que el central catalán no hablaría sobre esta polémica, el propio Piqué se encargo de comunicar al club su intención de sí dar la cara y expresar sus pensamientos por todo lo sucedido. Fuentes del Barcelona rebajaron la tensión afirmando que el jugador no pretende excitar más el ambiente y que, contrariamente, estaría por la labor de rebajar la tensión mandando un mensaje de tranquilidad.
La aparición de una campaña que ya pretende caldear los ánimos de cara al amistoso que España e Inglaterra disputarán en Alicante en noviembre y que tiene a Piqué en el punto de mira ha sido el último capítulo de una polémica en la que también se ha puesto la mirada en su futuro con el equipo nacional.
Y es que el martes circuló el rumor que apuntaba a que el jugador pudiera replantearse su permanencia en la selección española, algo que ya había hecho durante el Mundial de Brasil por su desacuerdo con unas críticas que consideró fuera de lugar y centradas especialmente en él, dentro del desastre del equipo de Vicente del Bosque en el torneo de 2014.
CATALANISMO
Piqué ofrecerá su rueda de prensa un día después de que su nombre apareciera como uno de los 400 deportistas catalanes que han dado apoyo a la campaña ‘Guanyarem’ (Ganaremos) en defensa del deporte catalán y reclamando la existencia de selecciones catalanas, justo en un momento político especialmente delicado, en la semana de la ‘Diada de Cataluña’ y a menos de tres semanas de unas elecciones al parlamento catalán que son contempladas como un referéndum plebiscitario.
“Si hubiese existido una selección catalana yo hubiese jugado en ella, pero en aquel momento eso no era viable; la selección española me convocaba y yo fui a jugar encantado” declaró Pep Guardiola, entrenador del Bayern de Múnich, que también aparece entre los firmantes del manifiesto y que aseveró que “cada uno es libre de expresarse”.
Guardiola está en una lista en la que también aparecen Xavi, Puyol, el propio Gerard o Sergio González y que tiene el apoyo implícito de FC Barcelona y RCD Espanyol, las dos entidades más importantes de Cataluña. Pero la significación política del entrenador de Santpedor queda de manifiesto en su presencia cerrando la lista independentista, lo que le ha provocado hace ya meses un alud de críticas en España.
“El miedo se tenía antes, en los años setenta. Ahora lo peor que puede pasarte es que te insulten en twitter” sentenció Pep, quien dio muestras de saber en primera persona la campaña de desprestigio que sufre un Piqué que, hasta el momento, ha driblado públicamente esta polémica que lejos de amainar sigue creciendo con el paso de los días.
