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XV Pumas, XV sensaciones

MENDOZA (Enviados especiales)-- Se vivió una noche para la historia en el seno de Los Pumas. El seleccionado argentino derrotó por 21-17 en lo que significó el cierre de la participación en el Rugby Championship en 2014.

Scrum dialogó con quince protagonistas. Quince voces que hicieron hincapié en el desahogo, y sobre todo en establecer esta victoria como el piso para lo que se viene, con la ventana de noviembre como primer objetivo y el Mundial de Inglaterra 2015 como el destino final.

"El último partido que jugué con Los Pumas y estaba dentro de la cancha -y ganamos- fue hace casi tres años; en el último Mundial. No sé qué decirte realmente. No es que me acostumbré a perder pero...(duda). Ganamos, es un desahogo enorme para todo el equipo. Esto se construyó a base de muchos golpes en el camino. Nos toca festejar por lo menos un encuentro, en este Rugby Championship que jugamos hace tres años. Esto es el resultado del granito de arena que venimos poniendo hace varios años y hoy se puede disfrutar y estoy muy contento por eso", confesó visiblemente emocionado, Marcelo Bosch.

"Ojalá que esto sea el piso. El gran sueño de todos es el Mundial. Haber terminado este torneo con la victoria, y la manera en lo que ganamos, da lugar a tener fe", admitió el hombre de Saracens que no tendrá descanso alguno y el martes ya estará en Inglaterra y tiene buenas posibilidades de integrar el banco de suplentes del Wolfpack el próximo fin de semana.

Horacito Agulla la rompió como centro. Cuando salió por el Chelo lo sufrió en la línea de cal hasta el último segundo: "Es uno de los triunfos que más voy a recordar en mi vida. Todos tiramos para el mismo lado, levantamos el nivel personal. Jugamos como queríamos jugar y eso fue clave. Yo soy de los que dicen que la suerte viene con laburo, y creo que trabajamos los ochenta minutos. Siempre teníamos esa cosa que en los últimos diez nos caíamos y anoche eso no fue así. Hacía mucho que tenía ganas de ganar en uno de estos partidos. Estábamos siempre muy cerca, estoy orgulloso de este equipo y ojalá esto sea el piso para laburar desde acá".

"Es un momento de muchísima emoción, sacrificio, de muchísimo esfuerzo. No fue sólo este partido, sino tuvimos un gran torneo. El trabajo a la larga se paga, de eso no hay que olvidarse. Algunos vienen trabajando desde el Sudamericano, otros de Pensacola y creo que este grupo pudo ir creciendo partido a partido. Ahora hay que apuntar en confiar y creer en nosotros", admitió un Lucas González Amorosino siempre sincero.

"Ganamos porque cometimos menos errores que ellos. Tratamos de conservar la pelota y ello a esos le dolió. A un equipo que le gusta atacar tanto y hagan tanto daño, que le quiten la pelota, la obtención, el scrum, creo que después se encuentra débil. Es un poco lo que nos pasó a nosotros muchas veces, porque a todo equipo que le juegan así, le termina generando preguntas. Este momento siempre lo soñé, pero ahora esto nos genera una responsabilidad mucho más grande que es un escalón más", dijo un Juan Imhoff que se mostró clínico en ataque, una vez más.

"La victoria sirve para que la gente se dé cuenta de todo el sacrificio que hacemos. A los que les gusta y a los que no. Lo que logramos va a quedar en la historia y es muy bueno que se comience a valorar y se reconozca. Partido a partido fuimos madurando, nunca se renunció al camino, siempre creímos en nuestras posibilidades y ahora la presión es doble", cerró el hombre formado en Duendes.

"Únicamente alegría. Estamos muy contentos. Tantos partidos que estábamos cerca empezando desde junio con Irlanda, Escocia que se nos escapa en el final, Sudáfrica. Creo que este era el más difícil porque arrancamos 14-0 abajo. No nos traicionamos y siguió apostando a lo mismo, a nuestro juego. Sobre el final miraba el reloj cada diez minutos pero finalmente se nos dio", admitió Nicolás Sánchez.

El número nueve en la noche mendocina fue Martín Landajo: "El equipo se lo merecía desde antes, pero los merecimientos hay que ganárselos. Lo de la gente fue increíble, pero no sólo hoy, sino en Salta y en La Plata también. Saben que jugamos contra los mejores e igual nos siguen apoyando. Nosotros queríamos ganar y esto es un gran empuje para noviembre, hay que seguir".

Su compañero de posición, Tomás Cubelli, fue más allá: "Fue un lindo desahogo. Hoy el resultado se nos dio, fuimos ganadores en otros partidos pero en este nos acompaño el marcador. Creo que hubo una cuotita de suerte, antes no la teníamos pero finalmente nos tocó y es necesaria porque hay partidos que se definen por detalles muy pequeños".

"¿La palabra? Dos. Desahogo y felicidad. Mucha gente viene trabajando hace mucho y al mismo tiempo hay muchos que hacen sus primeras armas en el torneo así que estamos contentos de lo que se nos dio. Sería muy exitista de mi parte decir que 'hoy fue el día'. El día fue cuando se arrancó desde Pensacola. Se trabajó con una humildad increíble, callados, y nos llevamos el premio en este último partido. Si se trabaja con ganas de poner el país bien arriba se pueden conseguir grandes cosas", cerró.

Los forwards también tuvieron su voz, en menor o mayor medida. "No hay explicaciones para describir tanto. Es una felicidad enorme", contó incrédulo Nahuel Tetaz Chaparro que cerró un excelente torneo. "Es el premio a tanto trabajo y sacrificio durante mucho tiempo. El grupo se lo merecía y es un envión anímico que ayudará mucho para lo que viene. Sabíamos que era el camino correcto pero la confirmación es gratificante", sumó Bruno Postiglioni quien cada vez que fue convocado, respondió.

"Fue un torneo duro y el grupo se lo merecía. El campeonato arrancó contra Sudáfrica pero la preparación llevó mucho más tiempo. Ni el periodismo ni la gente. Sólo el grupo sabe cuánto vale la victoria contra Australia", sumó Ramiro Herrera que se confirmó como una de las grandes revelaciones en el seleccionado.

Tomás Lavanini, siempre frontal tanto dentro como fuera de la cancha, explotó en sincericidio: "Un desahogo tremendo. No puedo hablar...estoy muy feliz con lo que estamos viviendo. Nos merecemos este triunfo que estuvimos buscando todo el Rugby Championship y lo logramos. En los últimos minutos se sentía una presión en el pecho tremendo. El scrum del final empujé como nunca en mi vida. Pensamos que era penal en contra y canto a favor...y fue increíble (respira). La clave fue el pack de forwards. ¿El derrota digna? No existe más (risas).

"Lo venimos buscando hace mucho tiempo y por suerte podemos terminar el torneo de la mejor manera. Todo el esfuerzo valió la pena. Ganar hace que uno confíe mucho más en lo que está haciendo, entonces esperamos seguir así para tener una buena ventana de noviembre. En el primer tiempo tuvimos mucho la pelota pero no lo pudimos trasladar en puntos. En el segundo terminó siendo determinante el line y el scrum porque nos dio la pelota y pudimos avanzar más fácil", admitió un analítico Mariano Galarza que se erigió en la segunda línea y fue la voz cantante en el line en Mendoza.

Otro de los que estaba sensibilizado, a punto de las lágrimas, fue el tercera línea Javier Ortega Desio. Un laburante del rugby que vive a través de su propio empuje emocional. Entró por el lesionado Benjamín Macome y la rompió: "Estoy muy contento. Hace mucho tiempo trabajo para tener una oportunidad y lo logré. Si el sueño es grande uno tiene que esforzarse para alcanzarlo. Es lo que hago todos los días y de algún modo tuve un premio. Hubo momentos no tan buenos durante esta etapa y los interrogantes comienzan a surgir. Pero pude trabajar mucho la parte mental, fui lo suficientemente paciente y en el momento que me tocó la oportunidad lo aproveché."

Uno de sus compañeros en la tercera línea fue Rodrigo Báez: "Es un momento inexplicable. Jugar en Mendoza y ganar es de locos. Con mis amigos y mi familia presente un grupo de amigos consiguió lo que tanto buscaba. El plantel siempre se mostró unido y los frutos salieron a la luz. Sufrí muchas lesiones, costó llegar y por eso la felicidad es doble".

El camello, Leonardo Senatore, también aportó su visión: "Esto es mérito de todos. Lo sentimos así, porque todos hicimos un gran esfuerzo, del primero al último. Cada vez que uno se tuvo que quedar afuera se quedó con el plantel bancando a muerte y eso realmente se siente. Por ejemplo, Legui, Corcho que tuvieron que estar afuera por diferentes motivos, se hicieron presentes siempre".