MÉXICO -- La Semana 13 de la NFL perteneció --claramente-- al juego aéreo: entre pasadores y receptores se hicieron con la mayoría de los reconocimientos de esta sección semanal:
DREW BREES, QB, NEW ORLEANS SAINTS
Con el liderato de la NFC Sur en juego --y por consiguiente, un pasaje para los playoffs-- los Saints visitaron Heinz Field para medirse ante los Pittsburgh Steelers. Una derrota --aunada al eventual triunfo de los Atlanta Falcons contra los Arizona Falcons, hubiera rezagado a los Saints en una carrera divisional sorpresivamente cerrada. Sin embargo, Brees y los suyos respondieron en un juego que, para algunos, era de vida o muerte para New Orleans, cortando de paso una racha de tres derrotas consecutivas.
Brees completó 19 de 27 pases para 257 yardas y cinco touchdowns sin intercepciones en una prueba de poderío ofensivo que hacía mucho no se veía firmada por la ofensiva de los Saints. Los pases de anotación de Brees encontraron destino en los receptores abiertos Kenny Stills, Marques Colston y Nick Toon; el ala cerrada Benjamin Watson, y el fullback Erik Lorig.
De la mano de Brees, los Saints tomaron ventaja en el primer periodo en el pase de Brees a Watson, 7-6, para nunca más perderla en el transcurso del juego, destacando un lapso entre el segundo y tercer periodo en que New Orleans anotó tres touchdowns sin respuesta.
Brees no fue el único mariscal de campo que brilló en la jornada, pero fue el único que hizo pedazos a la defensiva de un equipo contendiente para playoffs. Los Steelers contaron con la vuelta de los backs defensivos Troy Polamalu, Cortez Allen y Ike Taylor en la jornada, pero Brees y compañía les impidió mantener el paso en la AFC Norte con los Cincinnati Bengals.
Por el momento, los Falcons mantienen el primer lugar de la NFC Sur, pese a tener la misma marca de 5-7 que los Saints, gracias a la victoria en Atlanta de la Semana 1. Sin embargo, New Orleans tiene tiempo y oportunidad para darle la vuelta a la carrera divisional con tres partidos restantes en su calendario ante sus rivales más cercanos, incluyendo una cita en el Superdome ante los Falcons en la Semana 16. De seguir con este ritmo, no hay ningún otro mariscal de campo en la NFC Sur que pueda igualar loque hace Brees.
MENCIONES HONORÍFICAS
Keenan Allen, WR, Chargers. Los Bolts se metieron a la casa de los Ravens para propinarles su primera derrota en casa desde el 2009 en el mes de noviembre, y el receptor abierto de segundo año fue una pieza fundamental. El producto de la Universidad de California en Berkeley atrapó 11 envíos de Philip Rivers para 121 yardas con dos touchdowns, incluyendo uno espectacular de 23 yardas por la línea lateral izquierda que le exigió una gran contorsión corporal para meterse a las diagonales a la altura del cono antes de salir del campo. Con ese segundo touchdown, los Chargers se acercaron a 3 puntos de los Ravens en la recta final del cuarto periodo, preparando la escena de la eléctrica remontada.
Ryan Fitzpatrick, QB, Texans. El mariscal de campo de Houston impuso una nueva marca de franquicia tras lanzar seis pases de anotación en la victoria contra los Tennessee Titans. Fitzpatrick sacó lo mejor del receptor DeAndre Hopkins, quien acumuló 238 yardas aéreas, mientras que convirtió al ala defensiva J.J. Watt, en el primer liniero defensivo con cinco touchdowns desde 1944, toda vez que atrapó un pase de Fitzpatrick en las diagonales.
Calvin Johnson, WR, Lions. Otro día en la oficina para Megatron. 11 recepciones para 146 yardas y dos touchdowns en la paliza que terminaron colocando los Lions sobre los Bears en el Día de Acción de Gracias, después de encontrarse abajo por 14-3 en el inicio del cotejo. Para Johnson, además, estuvo el reconocimiento adicional de convertirse en el jugador más joven en la historia de la liga en alcanzar las 10,000 yardas por recepción, como una palomita adicional a un currículo ya de por sí impreisonante.
Julio Jones, WR, Falcons. Los Atlanta Falcons vencieron al equipo con mejor récord de la NFC y devolvieron cierto orden a la división Sur, pero no hubiese sido posible ser regulares visitantes de la zona roja ante la defensiva de los Arizona Cardinals, si Julio Jones no aprovechara al máximo los objetivos que Matt Ryan le trazó. Jones tuvo su mejor desempeño profesional con 189 yardas aéreas y anotó un touchdown para los Falcons. Sus avances descomunales perfilaron los viajes a territorio rival que el pateador Matt Bryant capitalizó con cinco goles de campo.
Andrew Luck, QB, Colts. Al tiempo que los Indianapolis Colts dominaron a los Washington Redskins, Andrew Luck terminó con 19 de 27 pases completos para 370 yardas y lanzó pases de touchdown de 30, 3, 48, 73 y 79 yardas. Rompió la marca de Peyton Manning por más juegos superiores a las 300 yardas en una temporada y se unió a Manning y Dan Marino como los únicos mariscales de campo que superan las 4,000 yardas en dos de sus primeras tres campañas.
Tre Mason, RB, Rams. El corredor novato de St. Louis consiguió, apenas a los 3 minutos de haber comenzado el juego, los puntos necesarios para que los Rams derrotaran a los Raiders en la Semana 13. Mason atrapó un pase pantalla y lo llevó 35 yardas para abrir el marcador de lo que sería una blanqueada humillante para Oakland. Los Rams vertieron 45 puntos más sobre los Raiders a lo largo de la tarde, incluyendo un touchdown en escapada por tierra de 89 yardas del propio Mason, para conseguir su victoria más dominante en años. Más tarde, el novato anotó desde 8 yardas por tierra en el cuarto periodo. Mason terminó su actuación con 117 yardas terrestres en 14 acarreos con dos touchdowns por tierra, y 47 yardas en tres atrapadas con una anotación, en la vapuleada.
LeSean McCoy, RB, Eagles. En el duelo entre el líder terrestre de la campaña anterior y el líder por tierra de la campaña actual, McCoy se llevó claramente el duelo sobre DeMarco Murray en el Día de Acción de Gracias. El corredor de Philly admitió que quería hacer una declaración con su desempeño en Arlington, y lo consiguió, llevando el ovoide en 25 ocasiones para 159 yardas con un touchdown, dejando en evidencia el dominio de la línea ofensiva de los Eagles sobre la defensiva de los Cowboys. En contraste, Murray tuvo su menor producción de la campaña con apenas 75 yardas en 20 intentos por tierra.
C.J. Anderson, RB, Broncos. Una semana después de registrar su mejor producción terrestres como profesional, C.J. Anderson desplomó a la defensiva de los Kansas City Chiefs y superó su propia marca con 168 yardas en la victoria de los Denver Broncos. Lo realizado por Anderson traza un mapa de equilibrio en la franquicia, toda vez que ganaron el duelo divisional, de visitante, en un juego donde Peyton Manning no necesitó lanzar más de 200 yardas. Anderson tuvo un touchdown aéreo y fue el caballo de batalla ante el cual no existió respuesta. Las raras imágenes de Justin Houston siendo desplazado, con un Anderson que se le escapaba de los brazos como agua, marcaron el ritmo de la noche y apuntalaron a Denver en la AFC Oeste.
