HOUSTON -- A su llegada en Houston, el entrenador en jefe de los Texans, Bill O'Brien, dejó en claro que el equipo estaba por crecer, por hacerse más duro, por hacerse más fuerte, y por hacerse más inteligente.
Eso ha requerido disciplina y una visión clara para el equipo.
"Este año... y yo diría que el año pasado, realmente nos apegamos a nuestras creencias en básicamente el tipo de cuerpo del jugador", reconoció O'Brien. "... Verán a un equipo más grande, a un equipo más largo, longitud de brazos, longitud de piernas, habilidad atlética. Verán a un equipo que luce diferente".
Se ha notado una diferencia, especialmente a la defensiva.
De acuerdo a David Kiarsis de ESPN Stats and Info, los linieros defensivos adquiridos por los Texans con O'Brien como entrenador en jefe y Romeo Crennel como coordinador defensivo, promedian 23 libras más que aquellos adquiridos a través del draft o agencia libre por los Texans cuando Wade Phillips era el coordinador defensivo. La diferencia cuando solamente se cuentan a los reclutas de draft es de 14.5 libras. Los linieros defensivos reclutados promedian brazos una pulgada completa más largos con Crennel como coordinador defensivo que con Phillips. Los backs defensivos adquiridos en el último par de años promedian casi dos pulgadas más que aquellos adquiridos cuando Phillips estaba aquí.
El tamaño y la longitud son especialmente importantes para los jugadores defensivos y linieros ofensivos. La inteligencia es importante para los jugadores ofensivos, pero los requerimientos físicos también desempeñan un papel. A los Texans les gustan los mariscales de campo con manos grandes y las manos de Ryan Mallett de 10.75 pulgadas, medidas durante el Combinado de Talento del 2011, fueron las mayores de cualquier pasador en ese año. O'Brien y sus asistentes definen cada posición, incluyendo medidas de tamaño, velocidad, y otros atributos tangibles con una especificidad rígida, y luego comparten esas medidas posicionales con el gerente general Rick Smith y su grupo de trabajo.
El proceso comenzó en enero con horas de reuniones entre O'Brien y Smith, algunas de las cuales incluyeron estudio de video. O'Brien es conocido a través de la liga como un entrenador que valora la opinión de los visores, y eso lo expresó en nuestra conversación. Smith declinó ser entrevistado para esta pieza.
“Es un proceso difícil que toma tiempo”, declaró O’Brien. “Eso no sucede de un día a otro... siempre habrá algunas diferencias de opinión. En general, deseas que los visores y entrenadores visualicen a los jugadores de la misma manera. Una vez que llegas a ese punto, ahora tienes algo especial”.
Armado con detalles específicos para cada posición, los visores de los Texans recorren el país buscando jugadores que encajen. Los entrenadores se unen a la búsqueda una vez que concluye la campaña de los Texans, examinando las listas que han provisto los visores para elegir a los jugadores a los que les gustaría conocer en persona, Esta temporada, O’Brien realizó un esfuerzo concertado para enviar a sus entrenadores de posiciones a más pro days para echar un vistazo más cercano a los prospectos.
"Pienso que Rick y sus visores hicieron un gran trabajo de decirnos cómo proyectaban a estos chicos", admitió O'Brien.
La disciplina a la hora de fijar los parámetros para cada jugador es algo que aprendió O'Brien de varios entrenadores en jefe para los que trabajó en el pasado --sus tres mentores fueron George O'Leary, Ralph Friedgen y Bill Belichick-- quienes requerían que los jugadores se ajustaran a ciertos parámetros antes de ser reclutados para la NFL o reclutados para un programa colegial.
La adherencia a las especificaciones de tamaño es algo que comparten los Texans con otros departamentos de evaluación de personal, especialmente aquellos con historiales similares.
“En cuanto al todo, desean que un jugador que vaya a favor de las probabilidades, no en contra de ellas", dijo Ed Marynowitz, vicepresidente de personal de los Philadelphia Eagles, previo al draft de este año. “Las probabilidades te dicen que la mayoría de estos jugadores que están por debajo de este prototipo específico no juegan a nivel de titular en la NFL”.
Marynowitz tiene vínculos con Bill Parcells, lo mismo que Belichick, uno de los maestros de O'Brien, así como con el director de personal de los Texans, Brian Gaine. Marynowitz también trabajó bajo el entrenador en jefe de UCF, O’Leary. El entrenador en jefe con quien trabaja Marynowitz, Chip Kelly, es amigo de O’Brien.
Existe un factor subjetivo en el proceso.
“Su un [back defensivo] tiene realmente buenas aptitudes en cobertura, pero solamente posee brazos de 28 pulgadas, entonces debe tener realmente muy buen cambio de dirección", explicó O’Brien. “Si posee brazos de 31 pulgadas, tiene realmente una buena oportunidad de cortar un pase en cobertura cerrada. Como apoyador externo, si tiene brazos más largos entonces tiene una buena oportunidad de ponerle las manos encima a los alas cerradas y fijar la orilla con mayor rapidez que aquella con la que el ala cerrada puede ponerle las manos encima a él”.
El esquinero Kevin Johnson, recluta de primera ronda de los Texans este año, posee brazos que midieron 31 pulgadas durante el Combinado de Talento de la NFL. El apoyador externo Benardrick McKinney, a quien los Texans seleccionaron en la segunda vuelta, tiene brazos que midieron 33 pulgadas.
“Digamos que tienes a un apoyador que quizás no se ajusta a tus requerimientos de estatura”, expresó O’Brien. “Digamos que los apoyadores internos necesitan medir 6 pies con 3 pulgadas o más, y este chico mide 6 pies con 250 libras, pero vaya, es un jugador de fútbol americano asombroso. Entonces haces una excepción desde el punto de vista de la estatura.
"Simplemente no puedes tener demasiadas excepciones. Si haces demasiadas excepciones, terminas con un equipo que no es tan grande como lo deseas. Debes llevar la cuenta de las excepciones que haces".
