RENTON -- Es momento de sanar.
Esas cuatro palabras podrían ser el tema de la temporada baja para los Seattle Seahawks, quienes necesitan sanar físicamente y mentalmente. Y ese será un proceso lento.
La dolorosa derrota de los Seahawks en el Super Bowl XLIX no se supera de la noche a la mañana. El desastroso envío del mariscal de campo Russell Wilson al final será cuestionado por años.
Y le sigue doliendo a los aficionados, jugadores, entrenadores y todos los involucrados en un equipo que estuvo cerca del bicampeonato.
"Al igual que todos, nos estamos lamiendo las heridas un poco y tratando de ir hacia el frente", declaró el gerente general de los Seahawks, John Schneider, a 710 ESPN Radio. "Siempre va doler. Pero todo el tiempo hablamos aquí que no hay línea final. Vamos hacia el frente y tenemos un plan esperando, continuaremos atacándolo".
Una pregunta que la gente sigue formulando, es si la decepción que viene con ese tipo de derrota se mantendrá para los jugadores y les robará enfoque o confianza en el futuro.
Cualquiera que piense que es el caso, es alguien que no conoce o entiende la formación de este equipo y estos jugadores.
"Hablamos de un equipo joven y resistente", dijo Schneider. "Son muy confiados y orgullosos. Simplemente tengo la confianza que regresaremos esto al camino correcto".
De hecho, no está fuera del camino. El equipo se quedó a una jugada de ganar el Super Bowl el 1° de febrero. Pero el punto de Schneider es que un momento decepcionante no define a los Seahawks.
"Hay retos, absolutamente", dijo Schneider. "Pero tener un head coach como Pete Carroll y jugadores que son verdaderos competidores, y pienso que tenemos una gran oportunidad para armar un equipo de alto calibre durante mucho tiempo".
Para lograrlo, esta plantilla debe superar la ansiedad mental de la derrota del Super Bowl y usarla como motivación. Ningún equipo es mejor que este cuando los jugadores sienten que deben superar algo. Lo demostraron en el 2014 cuando estaban 6-4 y terminaron el calendario invictos.
La resaca del Super Bowl no es un problema. El verdadero asunto es recobrar salud. Éste es un grupo adolorido de muchachos, comenzando con la Legion of Boom. Los tres jugadores All-Pro terminaron la temporada con lesiones.
El profundo libre Earl Thomas verá intervención en el labrum del hombro. El profundo fuerte Kam Chancellor jugó el Super Bowl con desgarre en el ligamento medial colateral de la rodilla izquierda. Y el esquinero Richard Sherman tiene una ruptura de ligamento en el codo izquierdo. Afortunadamente, no necesitará cirugía, pero su recuperación tomará tiempo. El back de níquel Jeremy Lane tuvo cirugía para reparar una fractura total en el brazo izquierdo, misma que sufrió en el Super Bowl. Estaré varios meses en rehabilitación.
Y eso sólo es el comienzo. El tackle nariz Brandon Mebane regresará de un desgarre en el tendón de la corva. El tackle defensivo Jordan Hill, quien destacó en la segunda mitad del año, terminó en los reservas lesionados por problemas de rodilla.
El ala cerrada Zach Miller viene de cirugía en el tobillo tras jugar apenas tres partidos en el 2014. El fullback Derrick Coleman regresará de una fractura en el pie.
"Tuvimos varias lesiones este año", dijo Schneider. "Estoy realmente emocionado porque recuperaremos a algunos muchachos jóvenes que mostrarán su verdadero valor".
Los Seahawks necesitan aprender algunas cosas sobre un puñado de novatos del 2014 que saldrán de lesiones. Se esperaban grandes resultados del ala defensiva Cassius Marsh y del apoyador externo Kevin Pierre-Louis. Marsh jugó en apenas cinco partidos antes de romperse el pie. Pierre-Louis participó únicamente en siete duelos a causa de un problema en el muslo y lesiones de hombro.
El receptor abierto Paul Richardson, selección más alta del 2014, mostró su talento en la segunda mitad de la campaña antes de romperse el ligamento cruzado anterior en el primer duelo de playoffs. Es poco probable que esté listo para el inicio de la próxima campaña.
La velocidad con que se recuperen esos jugadores y el número de jóvenes que puedan contribuir, serán factores importantes en el desempeño de los Seahawks para el 2015. Las implicaciones del tope salarial representan decisiones difíciles sobre algunos jugadores, como Mebane y Miller.
Como fue el caso el año pasado, los Seahawks perderán jugadores de calidad a causa de la agencia libre. El esquinero Byron Maxwell será difícil de conservar, pero Schneider piensa que la organización está mejor preparada para lidiar con las bajas este año.
"Sentimos que éste es un lugar atractivo", dijo Schneider. "Hay muchas personas a las que les gustaría jugar aquí que llenan necesidades específicas, y muchos otros que nos gustaría recibir de vuelta. Debemos tomar decisiones inteligentes sobre la marcha".
Ese siempre será el caso, pero lo principal para los Seahawks de cara a la próxima temporada es sanar, mental y físicamente.
"Estoy orgulloso de mi equipo y de los logros que tenemos", expuso Schneider. "Queremos ser un equipo de fútbol americano con calibre de campeonato del cual nuestros aficionados estén orgullosos todo el tiempo".
