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Tony Romo tendrá la redención a la mano en la Ronda Divisional

IRVING -- Por muchos años, Tony Romo ha sido el rostro del fracaso en la NFL.

Siempre que pierden los Dallas Cowboys, la gente se dirige a sus computadoras y crean memes en internet para burlarse del mariscal de campo del "Equipo de América".

No tienen malas intenciones, per se, pero es claro que la gente no logra superar el centro dejado caer en el intento de gol de campo en Seattle del 2006. Ni el criticado viaje a Cabo San Lucas, México, en el 2007 durante la semana libre en los playoff que precedió una derrota ante los New York Giants.

Ni los partidos perdidos por los Cowboys ante los Giants en el 2011, o los Washington Redskins en el 2012 que mantuvieron a Dallas fuera de los playoffs.

Bueno, deberían hacerlo.

La experiencia y las derrotas han cambiado a Romo. Las estadísticas y el ego han dejado de motivarlo desde hace tiempo. Ganar es lo único que importa a Romo en estos días.

La mayoría de jugadores jóvenes se dejan seducir pos sus números mientras intentan establecer su sitio en la jerarquía de la NFL. Romo, ya sea que lo admita o no, no fue la excepción.

Pero ha evolucionado en las campañas recientes, convirtiéndose en un mejor jugador, más inteligente. Las defensivas raramente lo engañan ahora. El juego se ha alentado. Lo ve todo.

Romo ha estado entre los mejores 10 o 12 mariscales de campo de la NFL por años. Llegó al Pro Bowl al término de la campaña del 2006 cuando inició apenas 10 partidos. Esta temporada, sin embargo, se ha convertido realmente en un pasador de élite.

Aaron Rodgers de los Green Bay Packers y Romo son los mejores pasadores de la liga este año.

Y si Romo puede guiar a los Cowboys a la victoria en Green Bay sobre Rodgers, todas las interrogantes a su alrededor deben terminarse. Después de todo, Green Bay está invicto en casa y Rodgers es el favorito para ser nombrado Jugador Más Valioso de la liga después de lanzar 38 touchdowns contra apenas cinco intercepciones.

Romo nunca ha estado mejor equipado para hacerlo. Verán, por primera vez en su carrera de 12 temporadas, Romo de hecho confía en sus compañeros de equipo ofensivos.

Romo ya no siente la necesidad de hacer todas las jugadas. Puede dejar a DeMarco Murray encargarse de lo pesado a la ofensiva, razón por la cual Romo tiene apenas un partido de 300 yardas aéreas esta temporada, y ha lanzado para más de 30 pases en un juego apenas en cinco ocasiones.

Murray, por supuesto, lideró a la NFL con 1,845 yardas terrestres.

Romo pude lanzar el ovoide a Dez Bryant y pedirle que realice una de esas atrapadas increíbles que consigue con regularidad, o puede lanzarla a Jason Witten y Cole Beasley en tercera oportunidad.

Además, puede buscar a Terrance Williams en lo profundo cuando los equipos prestan demasiada atención a Witten o Bryant.

Con tantas opciones, Romo ni siquiera debe forzar el ovoide en la cobertura. Simplemente puede elegir el mejor emparejamiento, y si no está allí, puede deshacerse del ovoide, una táctica que empleó a menudo frente a los Detroit Lions.

"Me deshice del ovoide y tiré muchas veces a los pies de los receptores porque no estaba seguro si yo podía hacer la jugada o estaba bajo presión o no podía darle suficiente fuerza al pase", explicó Romo. "Sentí que si nos les dábamos el balón, ellos no conseguirían suficientes puntos para ganar.

"Pude haber forzado algunos, pero al mismo tiempo uno de esos podría haber terminado para el otro lado. Quieres mover las cadenas, quieres anotar, pero al mismo tiempo quieres ser inteligente".

Todos sabemos que Romo solía lanzar uno o dos pases por partido que te dejaban rascándote la cabeza al no tener sentido. En la única campaña que jugó bajo Bill Parcells, el entrenador en jefe los describía como pases indiscriminados.

En sus primeras tres campañas, Romo no lanzó intercepción en apenas nueve de 39 inicios (23 por ciento). En sus últimas seis campañas, no ha lanzado intercepción en 44 de 84 inicios (52 por ciento).

Empató su mejor marca personal para una campaña por tercera vez con nueve partidos sin intercepción este año.

"Si eres suficientemente fuerte en lo mental, la experiencia te ayuda", admitió Romo. "Estos partidos que se deciden hasta el final, no les des nada y simplemente aguanta y sal a ganarlo".

Romo debe proteger el ovoide el domingo porque Rodgers y Green Bay, que sufrieron apenas 13 entregas de balón esta temporada, típicamente cometen pocos errores.

Tampoco lo puede hacer Romo si los Cowboys esperan avanzar hasta el Juego de Campeonato de la NFC por primera ocasión desde la campaña del 1995.

Se trata de un jugado diferente ahora, y los Cowboys son mejores por ello.

"Tony es un tipo duro", dijo Garrett. "Es mentalmente fuerte y físicamente duro. Ha sido un gran mariscal de campo por mucho tiempo".

Estamos a punto de descubrir si es suficientemente bueno para acabar con los memes.