El colombiano se fue al suelo en el primer entrenamiento libre y su Kalex del Aspar Team voló por el aire. El piloto no sufrió lesiones y más tarde, en la práctica, se ganó un lugar directo en Q2.
Ni en la peor de sus pesadilla David Alonso habrá imaginado una vuelta a las pistas como la que vivió en el primer entrenamiento del Gran Premio de España, después de las cuatro semanas de parón que vivió el Mundial de Moto2 debido a la postergación del GP de Qatar por la guerra de Medio Oriente. El colombiano del equipo Aspar había comenzado de gran manera y su progresión en los tiempos era constante durante la sesión. Pero a falta de 20 minutos para el final llegó lo impensado: durísima caída en la curva 13 del trazado de Jerez de la Frontera, sede de la cuarta cita del ejercicio 2026.
Hasta ese momento, y cuando había pasado la mitad de la sesión de 40 minutos, el campeón 2024 de Moto3 marchaba segundo y en cada vuelta limaba décimas a su tiempo. Pero de repente, en el frenaje de la curva 13, se le cerró la rueda delantera y el revolcón fue inevitable. La caída fue a gran velocidad y cuando la moto del equipo Aspar llegó a la leca, se trabó y levantó vuelo. Completamente descontrolada, la máquina picaba contra el piso y en cada impacto se fue despedazando, mientras que el colombiano también rodaba por las piedras de leca.
Alonso se levantó casi de inmediato del suelo, sin necesitar asistencia médica y no paró de mirar su magullada moto. El piloto nacido en Madrid (corre bajo bandera colombiana por su mamá) se fue directo a boxes y rápidamente mostró que a su cuerpo no le había pasado factura el revolcón al mostrarse ante la cámara de la TV oficial con los dos pulgares de sus manos bien para arriba, en señal de todo ok. Mientras tanto, una grúa bajaba su maltratada moto en la puerta de su box y los mecánicos del equipo comenzaban con el trabajo de reconstrucción.
Fue la tercera caída fuerte del año para Alonso, en cuatro fechas. La primera fue en la cita inicial, en Taliandia, cuando se fue al suelo en la carrera y recibió el golpe de dos motos. Ese fue serio, porque tuvo una fugaz pérdida de conocimiento y los dolores fueron una secuela de varios días. En Estados Unidos, tercera fecha, quedó envuelto en la descontrolada maniobra de Alberto Ferrández y también se fue al piso, aunque la bandera roja lo salvó y pudo volver a la competencia. En el arranque del GP de España volvió a vivir un revolcón. A pesar de perderse media tanda, quedó décimo en la tabla final, a 392 milésima de Barry Baltus, el más veloz.
Y después, directo a Q2…
El equipo Aspar realizó un gran trabajo para recomponer al destrozada Kalex y tres horas y 20 minutos después de que una grúa dejara la maltrecha moto en la puerta del box, Alonso se volvía a subir para participar de la práctica.
Claro, no podía volver a caerse, pero ahí es cuando se mezclan sensaciones. Tras un accidente tan aparatoso, encontrar el límite rápidamente puede costar. El colombiano trató de ir a lo seguro para conseguir un lugar entre los 14 y asegurarse un puesto en Q2. Y consiguió el objetivo: fue noveno, con 1m39s405 para quedar a 432 milésimas de Senna Agius, el más veloz. Eso sí, el piloto nacido en Madrid sufrió un susto al tener que controlar a puro talento su moto en la quinta curva para evitar otra caída, ante la impávida mirada de todos los integrantes del equipo.
Este sábado, se disputará la segunda sesión de entrenamientos y, luego, la clasificación, instancia en la que Alonso ya sabe que participará directo en Q2 y podrá luchar por la pole position.
