El italiano fue el más veloz de la práctica de Buriram, primera fecha del Mundial 2026 y mostró el poderío de Aprilia. Marc Márquez fue segundo, pero debió transpirar mucho para lograr una vuelta.
Se trató apenas del primer día oficial de la 78ª temporada del Mundial de motociclismo. Es imposible sacar conclusiones y, mucho menos, arriesgar a futuro, por cierto, un sinsentido. Sin embargo, no se pude soslayar que Marco Bezzecchi y Aprilia enviaron un mensaje a toda la parrilla de MotoGP después de liderar el viernes completo del GP de Tailandia, primera fecha de la temporada.
El italiano ya había dado una primera señal al cierre de 2025 al hilvanar los triunfos en las dos citas finales en Portugal y Valencia. Por entonces, Marc Márquez, ya campeón, vivía las carreras en el sillón de su casa en plena recuperación de la fractura de la apófisis coracoides y lesión ligamentaria del hombro derecho. Sin el español, Bezzecchi fue la referencia. En la pretemporada de 2026, la casa de Noale continuó mostrándose como la contendiente a debatir con Ducati el dominio de la máxima categoría del motociclismo de velocidad, pero los de Borgo Panigale parecían tener todo bajo control, por más cerca que se pusiera Aprilia. Sin embargo, en Buriram fue todo de Aprilia y Bezzecchi. El piloto de Rimini lideró el entrenamiento libre y la práctica que entregó diez boletos directos a Q2 para la clasificación que se vivirá en la madrugada del sábado en Latinoamérica.
Bezzecchi no se anduvo con chiquitas: bajó el récord del circuito que tenía Pecco Bagnaia desde 2024 con 1m28s700. El de Aprilia lo pulverizó con 1m28s526 para comandar la práctica y le sacó 421 milésimas a Marc Márquez, quien se quedó con el segundo lugar.
La distancia de casi medio segundo ya es un mensaje por sí mismo. Pero durante la práctica quedó algo más importante en evidencia en estos primeros compases del Mundial 2026. A Bezzecchi no le costó casi nada conseguir tiempos. En la primera salida nomás quedó segundo, a una milésima de Fabio Di Giannantonio, con una Ducati de fábrica bajo el techo del equipo de Valentino Rossi. Y en cuanto apretó un poco más, se metió adelante. Y, más tarde, bajó su propio registro y el récord de la pista.
En el rincón rojo, Márquez, el campeón. Le costó horrores poder cerrar una vuelta. El español avisó en la conferencia de prensa previa al arranque que no su físico no está al 100%. Aquella fractura del hombro derecho que lo mandó al quirófano tras el GP de Indonesia de 2025 lo dejó sin correr las últimas cuatro citas del ejercicio y volvió recién en la pretemporada. Su físico viene maltrecho de hace rato ya, por eso todavía no se anunció la renovación con Ducati, porque el de Cervera quiere estar seguro de su físico antes de estampar la firma por dos años.
Márquez luchó para lograr ese segundo lugar y no parece estar listo para una carrera larga. De hecho, eligió el paquete aerodinámico de 2024 para el arranque porque así la moto es más liviana de llevar.
Para el team oficial Ducati, los problemas son aún más graves. Porque a la merma física de su estrella se le suma que Pecco Bagnaia volvió a la versión de 2025. Después de una pretemporada que auguraba el retorno de aquel piloto que ganó dos títulos y luchaba adelante, no logró meterse entre los diez en la práctica y tendrá que pasar por Q1. El turinés quedó 15º, a 1s298 de Bezzecchi, en la zona por donde pululan las Yamaha para el disgusto de Fabio Quartararo (las cuatro motos del diapasón, las dos oficiales y las dos del Pramac, quedaron fuera del grupo de los diez).
En el dominio de Ducati y Aprilia solo de metió Pedro Acosta con su KTM en el cuarto lugar. Jorge Martín fue quinto con la Aprilia (anduvo por el piso en el primer entrenamiento) y Álex Märquez, el subcampeón, fue sexto). Detrás se ubicó la Honda oficial de Joan Mir.
Este sábado se disputará la clasificación y el sprint. Bezzecchi envió un mensaje a todos, en especial, a Ducati y Marc Márquez.
