Sean Strickland detuvo el ascenso de Anthony Hernández y pide pelear con Khamzat Chimaev ante la falta de contendientes
El peso medio del UFC perdió un contendiente el sábado cuando Sean Strickland venció por TKO a Anthony Hernández en el estelar de UFC Houston y tendremos que esperar hasta el 7 de marzo para ver si un desempeño espectacular de Caio Borralho o Reiner De Ridder los pone a la vanguardia.
Ante las insinuaciones del campeón actual, Khamzat Chimaev de subir a 205 libras y el retraso en cerrar el potencial combate con Nassourdine Imavov que parecía cercano, la división queda en incertidumbre, pero Strickland sigue en la conversación.
El estadounidense de 34 años se mantuvo en su estilo y contuvo la presión de Hernández con su jab. El volumen de golpeo y la buena defensa de los derribos de ‘Fluffy’ fueron clave para terminar conectando una rodilla al cuerpo que hizo colapsar al mexico-estadounidense que vio rota una racha de ocho victorias.
Como era de esperarse, Sean pidió una nueva oportunidad por el título que fue suyo hace apenas dos años, pero es probable que tenga que esperar en la fila. Aunque Strickland ha sido un hombre de la compañía en términos de salvar carteleras, tomar oportunidades a corto aviso y viajar del otro lado del planeta para las peleas de campeonato. En medio de las peores condiciones gana peleas en las que aparece como no favorito y a su manera busca dar combates divertidos, pero esta semana volvió a autosabotearse.
Cada vez que toma el micrófono insiste en hacer polémica, confrontar a la audiencia y en el pesaje del viernes incluso hizo señas obscenas a los hijos de Hernández que lo acompañaban por primera vez en la arena.
Tuvo que ofrecer disculpas por ese incidente ocurrido el viernes, pues dijo no saber que se trataba de la familia de su oponente. Lejos de su estilo, se disculpó en la conferencia posterior a su victoria.
Sean es uno de esos pocos peleadores estadounidenses que están en la contienda por el título en una época donde Kayla Harrison es la única campeona que representa esa bandera. Podría ser la imagen de la promoción en casa, el héroe americano y modelo a seguir, pero ha optado por una falsa libertad de expresión que aprovecha para hacerse viral por todas las razones incorrectas.
La noche del sábado dejó claro que está para seguir compitiendo en la cima de la categoría, pero si quiere volver a tener la oportunidad del título tiene que enterrar al personaje.
