ORLANDO -- Cuando Emanuel Alejandro Rodríguez crecía en México en su niñez, se enamoró del mundo de la lucha libre.
Nacido en Chicago, de padres mexicanos, Rodríguez vivió en México durante gran parte de su juventud y las figuras de Tinieblas y Octagón se quedaron grabadas en su mente. Luego regresó nuevamente a Estados Unidos y comenzó a seguir la WWE y la ECW.
Al terminar sus estudios, ingresó en la academia de Windy Pro Wrestling y no solo aprendió el estilo de Estados Unidos, sino que uno de sus entrenadores fue un luchador de la AAA mexicana, Gran Apache, Tres semanas después de comenzar a entrenar, hizo su debut como Samuray del Sol. Ahí comenzó la carrera de quien más tarde se uniría a la WWE y terminaría con el nombre de Kalisto.
Y como le sucedió a él, su mensaje más importante es que no paren de luchar por alcanzar sus sueños.
"Está en mi sangre", explicó Rodríguez a ESPN Digital en esta ciudad. "Es también importante mandar mi mensaje que es luchar, no nada más a los latinos, a todo el mundo. Si siguen luchando pueden seguir sus sueños".
Al presente, el luchador Kalisto ha conquistado varios títulos en la compañía y se apresta a participar en la Andre The Giant Memorial Battle Royal, en donde espera superar a 29 otras estrellas en el Camping World Stadium, sede de Wrestlemania.
"He tenido buenas experiencias y buenos momentos, como los Lucha Dragons, la lucha contra New Day y los Usos en el TLC en lucha espectacular, pusimos nuestro arte en alto", explicó Rodríguez. "Como luchador individual, ya he sido campeón de Estados Unidos y ahorita tengo otra oportunidad en el Andre The Giant Memorial Battle Royal".
Aunque ha vivido gran parte de su vida en Estados Unidos, Rodríguez se siente mexicano y latino. Luego de su debut en Estados Unidos, luchó en México en la AAA como Octagón Jr., protegido del legendario luchador.
"Nací en Chicago y viví unos años en la Ciudad de México, pero luego regresé a Chicago. Cada año iba de vacaciones con mi familia, así que es como vivir en los dos lugares al mismo tiempo", afirmó Rodríguez.
El luchador de 30 años de edad nunca ha cejado en su empeño de seguir hacia adelante y llegar lo más lejos posible. De hecho, todavía le cuesta trabajo creer que ha llegado a este nivel.
"Yo soy un buen ejemplo de seguir mis sueños. Yo nunca pensé en que iba a estar aquí en la WWE. Nunca pensé que iba a estar contigo hablando sobre Wrestlemania", admitió Rodríguez. "Yo digo los sueños se pueden volver realidad y para mí, siendo un luchador mexicano está en mi sangre".
