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¿Mejorará el factor ritmo de Lakers?

Steve Nash dijo que los Lakers nunca lograron la identidad ofensiva en la temporada pasada Chris Covatta/NBAE/Getty Images

LOS ÁNGELES -- Tan solo restan dos juegos de pretemporada antes de que Los Angeles Lakers abran la lata frente a los Clippers el próximo martes 29 de octubre. El plantel de Utah Jazz será testigo el martes y el viernes de las últimas pruebas que pondrá en liza Mike D´Antoni para encarar la nueva campaña.

Una de las novedades que se observarán en las dos citas previas al inicio de la competición será la continuidad de los jugadores más importantes, quienes estarán más tiempo sobre la duela.

"Vamos a tratar de atar un poco las rotaciones. Queremos darle más minutos a los chicos para que se acostumbren", señaló el coach este lunes. "Veremos cómo van las cosas durante el juego, cuál es el nivel de fatiga después del viaje (a China). Queremos volver a la normalidad", afirmó.

Pero la incógnita que está en el aire es cuál será el factor ritmo que imprimirá el equipo esta temporada. El 'run and gun' siempre ha sido la premisa que identificó la filosofía (a veces en papel y otras en práctica) de los conjuntos dirigidos por D´Antoni, que siempre trató de basar su juego en la velocidad en los contraataques y el descaro a canasta. El año pasado, el coach lagunero dejó claro que su idea era la de llegar a los 110-115 puntos por cita. Sus deseos no fueron realidad tras lograr una media de 102.2 puntos por partido (96.8 posesiones y 80.9 lanzamientos por encuentro).

Al parecer el autor de esas afirmaciones no fue el coach, sino la codeína que estaba ingiriendo para paliar los dolores de la operación de su rodilla, una intervención a la que se sometió poco antes de firmar con los Lakers.

"Entonces estaba drogado. Me dolía la rodilla y la codeína me estaba matando", señaló este lunes en tono distendido antes de analizar la situación. "Tuvimos un buen ritmo, fue el correcto. Ni muy rápido, ni muy lento. Lo más importante es que cerramos los partidos con una buena defensa y con chicos controlando el juego en los lugares propicios. Trataremos de hacer esto este año", argumentó antes de apostar por el ritmo propicio para su equipo.

"Irá en aumento. No será una locura, pero queremos apretar. Será un ritmo bueno. Queremos encestar canastas fáciles antes de que la defensa se arme. Estaremos entre los cinco primeros en cuanto al ritmo, eso es normal, pero no será a una velocidad de rompe cuellos. Será lo suficientemente buena para que todos logren llegar", agregó.

La campaña pasada, los Lakers fueron el quinto equipo con mejor promedio factor ritmo con un 94.4 y los deseos de D´Antoni son los de seguir atados a esas estadísticas.

A pesar de ello, el propio Steve Nash, quien también fuera pupilo del coach durante su etapa en Phoenix Suns, aseguró que el año pasado nunca se llegó a lograr la identidad característica de D´Antoni.

"Nunca llegamos a jugar con la ofensiva de Mike el año pasado", comentó el armador, quien todavía se recupera de una molestia en el tobillo. "Teníamos un talento de mucho nivel y logramos encontrar la manera de ganar partidos, pero nunca encontramos esa identidad", reconoció.

Muchas piezas han cambiado en el tablero lagunero. El coach está contento con la profundidad de banquillo, con una plantilla de jugadores más atléticos que el año pasado y con mayor efectividad a canasta. La presencia de Nick Young, Jordan Farmar, Wesley Johnson, Ryan Kelly, Xavier Henri hacen de los Lakers un equipo más joven y rápido.

Las diferencias con respecto a la campaña anterior son sustanciales, y es que el coach nunca ensalzó la capacidad física de varios de los jugadores que conformaron la plantilla el año pasado. Ni Chris Duhon, ni Darius Morris, ni Andrew Goudelock eran santos de su entera devoción, y jugadores como Antawn Jamison o Metta World Peace no brillaban precisamente por la velocidad y la rapidez en el juego, dos de las premisas que más ansía D´Antoni.

Aunque la pretemporada de los Lakers está marcada por la irregularidad (2-4) y los números no están acompañando (92 puntos a favor por cita y 99.8 en contra), lo cierto es que se nota una relativa mejora en cuanto a las oportunidades a canasta (82.8 lanzamientos por los 80.9 del año pasado). Las posesiones todavía son largas y el 'run and gun' no está primando de una manera sólida.

A falta de dos juegos de pretemporada y con la campaña regular a la vuelta de la esquina, ya llegó la hora de sacar las primeras conclusiones sobre la identidad que está construyendo D´Antoni. Veremos si los efectos de la codeína quedaron atrás y las humildes expectativas planteadas este año son superadas por la realidad.