Cristopher Rühr tiene 28 años y hace más de 10 que se viste con la camiseta de Alemania. Su debut fue en el Champions Trophy de Melbourne en 2012. Con 18 años, el delantero de manos mágicas empezó su historia con la selección marcando lo que mantuvo en el tiempo: entró cuando habían pasado cinco minutos, y a los 21 anotó su primer gol. En ese partido, ante Nueva Zelanda, que finalizó 3 a 2 para los europeos, el germano inició lo que sería una carrera sin quiebres y con muchos pases a la red, de los lindos. ESPN .COM habló con él para conocer qué siente un goleador.
Cuando convierte, su sonrisa parece gigante y sus festejos, efusivos, y confirmó que la sensación más fuerte que tiene al sumar un tanto es alegría. Sin embargo, sabe que no puede dormirse en los laureles y que al jugar hace mucho tiempo debe seguir el ritmo del deporte para no quedarse nunca atrás: “Entreno lo que no me ha salido bien pero también sigo desarrollando mis fortalezas. El hockey está evolucionando y los jugadores debemos estar al día e ir adaptándonos”, explicó Christopher, el hombre de la vincha.
A nivel internacional, como junior, disputó solo un torneo en 2013, después de haber jugado un campeonato con el mayor. Se trató de la Copa del Mundo Sub 21 que se desarrolló en Nueva Delhi, donde Alemania levantó el trofeo con las manos de Rühr que fue el que más tantos anotó, nueve en seis partidos. Pero al preguntarle sobre los recuerdos más lindos que le trae este deporte, dijo: “Me lleva sin duda a los mayores éxitos. La medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y el último campeonato mundial de India”, contó quien además estuvo en el Mundial Indoor de 2018 (2°puesto) con un promedio de 2,37 goles por partido. Sin embargo, también se acuerda de lo lindo que fue jugar siempre en Argentina: “Allí las multitudes son especiales y los juegos increíbles”, agregó quien la última vez que estuvo en tierras latinoamericanas fue en diciembre en Mendoza disputando la Pro League.
En césped, acumula con la selección mayor 179 presentaciones internacionales en 50 competiciones y 78 conversiones totales. Los números hablan por sí solos. Pero también tiene relación con su forma de vivirlo. “El hockey me dio recuerdos para toda la vida, me hizo vivir muchas emociones, me dio diversión y muchos amigos”, y esa es la fórmula que a Rühr le da verdaderos resultados. Además comparte la pasión con su novia, Nike Lorenz, capitana del equipo nacional femenino.
La próxima vez que se podrá ver en acción a Christopher Rühr con la selección será la última semana de junio. Del 20 al 27, en Ámsterdam, Alemania competirá en el triangular de Pro League ante el local Países Bajos y Nueva Zelanda.
Como parte del Rot-Weiss Köln la historia no es distinta y el éxito lo acompaña de todas formas. El domingo se coronó tricampeón de la Bundesliga tras superar en la final a Manheimer HC por 3 a 2.
