Los desarrolladores del juego revelan cómo transformaron el pan dulce tradicional en un hito de ventas en México que incluso compitió con Pokémon
El aroma de pan recién horneado se mezcla con la calidez de los barrios mexicanos en Pancito Merge, el primer juego mexicano en colocarse entre los primeros puestos de ventas en la Nintendo eShop local. Lo que inició como un pequeño proyecto de diseño y animación, se transformó en una carta visual de amor al país, gracias a una combinación entre ilustración, música y gameplay que transmite perfectamente nostalgia, identidad y sensación de hogar.
🍞 ¿De qué trata Pancito Merge?
Pancito Merge es un puzzle casual en el que los jugadores combinan piezas de pan dulce para crear versiones más grandes y sabrosas. Con mecánicas simples pero adictivas, cada partida mezcla estrategia con entretenimiento rápido: se debe apilar y fusionar piezas, además de cumplir pedidos de clientes que llegan cada cierto tiempo.
El juego está dividido en tres niveles temáticos: La Tradicional, Día de Muertos y JapoMexa, cada uno con su propia estética, ambientación y colección de panes por descubrir. En cada nivel, el jugador debe fusionar piezas iguales de pan dulce para crear versiones más grandes y desbloquear doce variedades distintas dentro de una misma partida.
Además del sistema de desbloqueo, el juego incluye una enciclopedia de pan dulce que registra cada pieza descubierta. Este apartado funciona como un compendio cultural dentro del propio juego: cada pan cuenta con información sobre su origen, su historia o su lugar dentro de la tradición panadera mexicana.
💻 La visión de Fayer
Para Antonio Uribe (Fayer), la motivación personal para hacer Pancito Merge fue representar a México de manera auténtica y plasmarlo en la industria del gaming, además de competir contra grandes títulos que fueron referentes en su infancia.
"Soy de Chilchota, Michoacán, y creo que de ahí me viene la sensibilidad por lo cotidiano, así como por los sabores y aromas que me rodeaban de niño. La inspiración vino de recuerdos de la infancia, de cómo se siente entrar a una panadería de barrio, de la música, del olor a pan recién horneado. Sabía que si lográbamos combinar eso con un buen gameplay podríamos hacer algo único".
Fayer conoció a la artista involucrada en Pancito Merge, Jessica Álvarez (Vanila Ryder), años atrás, por lo que la concepción de la idea está ligada íntimamente a su estilo visual, pues consideró que encajaría a la perfección. "Cuando vi sus ilustraciones, supe que podía darle vida al juego de la manera que imaginaba. Su forma de capturar lo cotidiano, los aromas y colores de México, era justo lo que necesitábamos para que el juego transmitiera esa sensación de hogar", contó Fayer.
La suma de todas las partes consolidó la identidad visual del juego y definió cómo se percibe la experiencia completa. El resultado fue un hito para la pequeña industria del gaming en México, pues Pancito Merge se codeó con Pokémon Fire Red y Leaf Green como los juegos más buscados en la Nintendo eShop local.
"Llegar a los primeros puestos de ventas en la eShop fue increíble. Nunca imaginé que seríamos el primer juego mexicano en lograrlo. Sentí orgullo por todo el equipo, pero especialmente por Vanila, quien dio alma al proyecto con su arte. Fue un hito no solo para nosotros, sino para demostrar que un juego mexicano puede destacar entre grandes títulos", dijo Fayer a ESPN.
🎨 El arte de Vanila Ryder
Para Vanila Ryder, el corazón visual de Pancito Merge, el proyecto fue una oportunidad de materializar su estilo y sus recuerdos de infancia en cada ilustración. Desde los primeros bocetos, su meta fue que el jugador sintiera la calidez de las panaderías mexicanas a través del color, la textura y la composición.
"Desde que empecé a ilustrar, siempre he explorado elementos de la cultura mexicana, tanto personajes como escenarios. Mucho de eso viene de recuerdos de la infancia, de lugares cotidianos que me inspiraban", explicó Vanila. "Al recibir la propuesta del juego, lo primero que imaginé fue cómo podría trasladar esos recuerdos y sensaciones a un videojuego; sabía que tendría total libertad creativa para hacerlo".
Su estilo, profundamente influenciado por las ilustraciones que contenían los antiguos libros de lectura publicados por la Secretaría de Educación Pública (SEP), combina técnicas tradicionales como acuarela y lápiz de color para transmitir textura y calidez.
"Me gusta que la comida se vea antojable, que tenga texturas que emulen cómo se percibe en la realidad, con paletas de colores cálidos. Cada pancito tiene su propia personalidad; incluso trabajo en detalles mínimos para que se sienta auténtico y cercano", añadió.
Vanila también explicó cómo equilibra la estética visual para que sea atractiva sin caer en lo infantil. "Debo tener cuidado con las proporciones de los personajes y el uso del color. Busco un punto intermedio: que no sea realista al cien por ciento, pero tampoco tan exagerado que parezca infantil. Quiero que el jugador sienta que está en un lugar reconocible, acogedor y mexicano, sin perder sofisticación visual".
Su trabajo no solo definió la identidad visual de Pancito Merge, sino que, según Fayer, fue determinante para que el juego se destacara en la eShop. "Llegar a los primeros puestos de ventas en la eShop fue increíble… especialmente gracias al arte de Vanila, que le dio alma al proyecto", recordó el director.
🚀 Futuro de Pancito Merge
Para concluir, Fayer adelantó que vienen sorpresas y contenido nuevo para el juego, gracias al éxito que han cosechado hasta el momento.
"Estamos trabajando en más actualizaciones para el juego. Sobre todo, darle prioridad a la versión para móviles y expandirlo, eso ya se contempló y es seguro", finalizó.
