Andrés Charría sobre el caso Canobbio: "El tema de la Boldenona es un tema complejo"

Andrés Charría conversó este martes en Radio Sport sobre el resultado adverso en un control antidopaje del futbolista de Peñarol Agustín Canobbio. El abogado especialista en derecho deportivo fue el defensor en octubre del 2019 del tenista colombiano Robert Farah, a quien también se le encontró la presencia de boldenona en un control.

“El tema de la boldenona es algo complejo, es una hormona que se utiliza en cría de ganado vacuno y que puede llegar fácilmente a las personas. En Colombia, México y Ecuador se levanta el ganado con boldenona y puede pasar al organismo del deportista porque no se descompone con el fuego”, indicó Charría.

El abogado colombiano señaló que este esteroide anabólico normalmente no es usado en deportes como el tenis o el fútbol, dado que no mejora el rendimiento. “Pero en el dopaje lo que vale es que esté, no si mejora o no el rendimiento”, remarcó Charría, quien agregó que ‘es un dopaje involuntario cuya prueba es muy difícil porque uno puede saber que se consumió carne pero no cuándo, cuál ni dónde’.

Luego recordó la situación de Robert Farah, calificando el caso de muy rápido porque ni siquiera se llegó a un proceso, ‘sino que se logró demostrar a la Federación Internacional de Tenis que era mucho más posible que la boldenona haya ingresado por carne que por inyección del deportista’.

Charría indicó que hay que hacer una serie de estudios muy complejos sobre dónde ha podido salir la boldenona y luego señaló que el tema de Canobbio tiene varios inconvenientes interesantes: “Primero que en Uruguay y Argentina no se utiliza la boldenona, por lo que empezar a investigar dónde llegó no es tan difícil. Horacio (González Mullin) me dijo que podía haber sido pollo, yo creo que no, pero no he estudiado en profundidad el tema de Canobbio”.

“Lo primero que hay que hacer es un seguimiento muy estricto de dónde estuvo el jugador y qué comió, la reconstrucción hoy puede ser más fácil; luego es fundamental ver la concentración de boldenona en el organismo”, comentó el abogado.

Y señaló que una concentración muy baja permite presumir que es una boldenona que entró al organismo por ingesta de carne. Después se debe tratar de hacer una cadena para ver de dónde salió la carne, y así convencer, a veces sucede y a veces no, a quien va a juzgar que la boldenona está por ingesta de carne y no por inyección.

Asegurando que siempre recomienda abrir la segunda muestra de orina, Charría comentó que mientras la segunda muestra no está abierta, normalmente no se configura dopaje, por lo que no hay suspensión hasta que no estén abiertas las dos muestras.

El abogado, que trabaja en este tema de dopaje desde hace 20 años, remarcó sobre este caso de Canobbio: “Yo llevo estudiando boldenona casi tres años, y nunca he oído ‘pollo y boldenona’, sino en carne de res. El tema es muy difícil, pero son retos que hay que asumir”.

Por último, el colombiano recordó lo que le dijo la ex ciclista colombiana María Luisa Calle, la única deportista que ha recuperado una medalla olímpica. “Ella me comentó que su doping positivo había sido más duro que la muerte de su madre, que ese había sido el momento más complicado de su vida”, rememoró.

Y sostuvo: “Cuando sucedió lo de Roberth Farah, ya había habido casos de boldenona y además fue un tema de conmoción nacional porque era el número uno del mundo en dobles. Cuando él llegó a la oficina, todo era un funeral, lo más doloroso era no saber lo que pasó, Roberth es un deportista muy profesional”.

“Nosotros sabíamos que por el caso de un ciclista la carne en Colombia tenía boldenona, tuvimos la ventaja de que el gobierno colombiano nos ayudó y todas autoridades sanitarias nos mostraron los estudios, pero la realidad es que cuando ocurre un dopaje es de lo más complicado, doloroso y difícil de asumir”, sentenció.