Diego Rolan no juega profesionalmente desde mediados de 2023, pero el delantero confesó que no se siente exjugador, que no descarta volver a jugar y dijo que le gustaría tener un paso por Defensor Sporting, el club en el que debutó en Primera División.
En entrevista con el programa “100% Deporte” (Sport 890), Rolan, de 31 años, habló de su presente alejados de las canchas. “Todavía no me siento exjugador. Más allá de que llevo un tiempo sin jugar, sigo con ese rol de jugador. Cuando miro un partido lo hago desde el aspecto del jugador, no como un espectador”, comentó.
El atacante tuvo su última actividad profesional en 2023 con Peñarol, vínculo que decidió cortar a mitad de ese año. En 2024, el jugador comentó en Carve Deportiva que optó por terminar su vínculo con el aurinegro porque “necesitaba un descanso”. “A veces uno está agobiado mentalmente y no le salen las cosas, en su momento tuve algunas lesiones, y necesitaba un tiempo para procesar todo eso”, dijo por entonces.
En el presente, Rolan contó que tuvo propuestas para volver a jugar en la Segunda División Profesional y Amateur, pero indicó que tiene que estar “realmente seguro, convencido y preparado desde lo físico y lo mental” para retornar a las canchas. “Si me toca volver a jugar al fútbol, volvería ya para disfrutar. La palabra disfrutar no quiere decir estar de joda, sino hacerlo con compromiso y profesionalismo”, dijo.
Sobre su pasaje por Peñarol, Rolan dijo que pudo disfrutarlo a pesar de las lesiones y de jugar poco. Con la camiseta del Carbonero, el atacante sumó 196 minutos en ocho partidos en 2023. “Me tocó un grupo espectacular y creo que también sumé en ese aspecto. Me gusta la convivencia con el grupo, tomar mates, hacer bromas, soy una persona que está para sumar. Disfruté lo que es Peñarol, es un mundo aparte. Más allá de la presión y haber jugado poco, disfruté del vestuario”, contó.
Rolan debutó en Defensor Sporting en 2012, y expresó que le gustaría tener una nueva etapa en ese club. “Si vuelvo al fútbol, mi deseo es poder volver a Defensor. Sé que es difícil”, indicó, y se refirió a las críticas de algunos hinchas que le marcan que cuando regresó a Uruguay optó por jugar en Peñarol. “Mi idea tampoco era hacer un parón después de lo de Peñarol, sino después de ahí seguir jugando y poder ir a Defensor, el equipo que me formó desde chico hasta que me fui. Hoy voy a Defensor a ver los juveniles y conozco a la gente del club, le tengo muchísimo cariño”, dijo el delantero.
Su etapa en la Celeste
Rolan vistió la camiseta de la Selección Uruguaya entre 2014 y 2017, disputando 25 partidos. Reconoció que fue una etapa difícil para nombres como Cristhian Stuani, Abel Hernández y él mismo debido a que tuvieron que convivir con superestrellas como Luis Suárez y Edinson Cavani, que tenían un rendimiento superlativo y hacían casi imposible disputarles un puesto en el equipo titular. “Lo hemos hablado con Abel riéndonos. Nos tocó estar en la Selección con Cavani y Suárez, dos leyendas del fútbol que le dieron muchísimo a la Selección. Pero el hecho de estar ahí compartiendo con jugadores de ese nivel fue muy enriquecedor”, contó.
El atacante también expresó que “uno de los aspectos en los que el Maestro Tabárez hacía énfasis era el grupo”. Dijo que la gente le preguntaba si era verdad que el grupo estaba tan unido, y “realmente era así”, señaló. También, destacó el involucramiento que tenía Tabárez con todas las Selecciones, contando que tenía charlas con el histórico DT desde que tenía 15 años. “Me decía ‘creo que tenés que hacer esto, tenés fortaleza acá, hacé énfasis en esto’, dando detalles para ir mejorando. Tabárez estaba siempre, en todas las categorías, mirando el entrenamiento. Cuando llegaba un jugador a la Selección mayor, ya lo conocía de memoria”, mencionó.
Sobre el presente de la Celeste, Rolan dijo que “Marcelo Bielsa es un técnico muy exigente, que desde el primer minuto quiere esa presión constante”. “En los primeros partidos eso funcionó, pero después tenés que gestionar esa intensidad porque hay partidos que no podés jugar los 90 minutos así. Capaz que hay rivales que sí, y otros que no. No me imagino ahora en La Paz jugando con esa intensidad los 90 minutos. En los primeros partidos dio resultado, pero eso va desgastando al jugador. Cuando no se dan los resultados hay mal humor en el vestuario y se agarra una dinámica que no es buena. El año pasado no vi bien a la Selección a pesar de tener jugadores como para estar ahí arriba en las Eliminatorias”, expresó.
