Fichado a principios de julio de 2025, Universitario de Deportes parecía que potenciaba su proyecto deportivo con la llegada de Álvaro Barco, que fue tres veces campeón nacional con el mismo cargo en San Martín.
El directivo mantuvo en el cargo a Jorge Fossati, la 'U' consiguió el tricampeonato, pero Barco quiso imponer su impronta y empezó con las decisiones cuestionables que hoy tienen al club estudiantil sin opciones en el Apertura y complicado en la CONMEBOL Libertadores.
El exdirector deportivo de Universitario no quiso seguir con Fossati, el uruguayo se dio cuenta y finalmente acabó el segundo ciclo del DT de manera tormentosa. Parecía que tenía amarrada la continuidad de Jairo Vélez, pero finalmente dejó que el eterno rival Alianza Lima se lo lleve. Rodrigo Ureña, uno de los bastiones del tricampeonato, aspiraba una mejora de contrato, pero no se lo ofreció y Barco terminó provocando su salida hacia Millonarios.
Con la salida de Jorge Fossati, Álvaro Barco tuvo vía libre para contratar al DT que quería, Javier Rabanal, que venía de ser campeón con Independiente del Valle. El director deportivo aspiraba a que la 'U' dé un paso adelante con un juego más moderno y versátil que el de Fossati, pero el español no sabía lo que era dirigir un club grande y aquello le jugó en contra.
La llegada de Rabanal suponía un futuro cambio de sistema en Universitario, pero decidió mantener el dibujo de los últimos tres años, algo con lo que nunca se sintió cómodo. Su cicló arrancó bien, pero se fue desdibujando a partir de sus malos replanteos y la gota que derramó el vaso fueron sus declaraciones en la que exponía a sus jugadores.
Universitario fue dejando puntos como visitante, alejándose de la cima y si bien ganó el clásico ante Alianza Lima, lo cierto es que no había una mejora en el juego. Las derrotas ante Coquimbo Unido y Melgar terminaron provocando su salida y golpeando la figura de Barco.
Y es que la crisis deportiva expuso todavía más a un Barco que se la jugó totalmente por Rabanal, contrató muchos atacantes y no supo llenar el vacío que dejó la partida de Ureña. El exdirector deportivo prometió un 'Lolo Fernández' para el puesto de delantero extranjero -el error repetido en los últimos años- y acabó fichando a Sekou Gassama, un '9' pedido por Rabanal, pero que él acabó aprobando. El hispano-senegalés no jugaba desde mayo de 2025, todavía le permitieron sumarse tarde a la pretemporada y cuando se puso a punto no marcó la diferencia.
El plantel desbalanceado es responsabilidad de un Álvaro Barco al que los jugadores también miraban de reojo. Y es que diez meses después de su llegada al cargo, el exdirector deportivo no mejoró ni renovó el contrato de jugadores a los que públicamente elogiaba, como Álex Valera. El plantel venía de una relación cercana con Manuel Barreto, exdirector deportivo del club, algo muy diferente al vínculo con el exdirectivo de la USMP.
Para colmo, Barco le hizo un contrato de dos años a Rabanal y sin una cláusula de salida a favor de la 'U', por lo que el conjunto estudiantil sigue sin llegar a un acuerdo económico con el DT español para su salida.
A partir de sus decisiones cuestionables, el administrador Franco Velazco le quitó el respaldo a Álvaro Barco, que ya no iba a escoger al reemplazante de Rabanal. Cada vez más solo, cada vez más complicado y cada vez más señalado (por los hinchas en el Monumental y posteriormente por la Trinchera Norte), el segundo ciclo de Barco como DD de la 'U' acabó este martes con un "mutuo acuerdo" según el comunicado que difundió el conjunto estudiantil.
