Francia goleó 4 a 1 a Noruega con un hat-trick de Ousmane Dembélé y se aseguró el primer puesto del grupo I del Mundial 2026, cerrando la fase con un pleno de victorias.
Los galos chocarán con Suecia en dieciseisavos de final, instancia en la que los escandinavos se medirán con Costa de Marfil.
Las claves de la goleada de Francia ante Noruega
Ousmane Dembélé en su máxima expresión
El vigente ganador del Balón de Oro la rompió toda en Boston, anotando tres goles en la primera hora que le permitieron convertirse en el tercer francés con un hat-trick en la competencia, tras Fontaine y Mbappé, y en el autor del segundo triplete más rápido de las Copas del Mundo (Probst en 1954). Con su calidad y efectividad definió el partido: pateó tres veces y anotó tres goles, siempre al segundo palo del arquero Selvik pero cambiando de pierna, ya que el primero fue un derechazo y los restantes zurdazos.
Francia tiene mucho talento: hoy Mbappé fue asistidor
Kylian Mbappé venía de anotar dobletes contra Senegal e Irak, pero incluso en el debut el que se había destacado era Michael Olise. Hoy fue Dembélé el MVP, una muestra de todo el talento que tiene Deschamps, hoy ausente por el fallecimiento de su madre, principalmente en ofensiva. El Mosquito se llevó todos los flashes en la goleada frente a Noruega, pero Kiki también fue clave asistiéndolo en los dos primeros tantos y demostrando que, pese a su capacidad goleadora, también es un jugador de equipo.
Noruega no aprovechó sus momentos
Los escandinavos mostraron una gran reacción ante el 0-2, metiendo un gol tras sacar del medio, pero poco después sufrieron el tercer tanto de Dembélé. También empezaron con actitud el complemento, con Bobb como abanderado, y generaron un penal que pudo ponerlos en partido: allí apareció Maignan, que tapó el remate de Larsen y empezó a apagar las ilusiones escandinavas.
Solbakken eligió renunciar al 1° puesto
Había expectativas en torno al partido en Boston por tratarse de una potencia consolidada y de un seleccionado emergente con buenos jugadores, como Haaland, Odegaard y Sorloth. Pero Solbakken, el DT, optó por dosificar cargas y puso un equipo íntegramente suplente: solo mantuvo como titular a Aursnes y se convirtió en el cuarto equipo en la historia que cambió 10 u 11 futbolistas de un partido mundialista al siguiente. Como el empate no le servía, por el gol recibido sobre la hora frente a Senegal, Noruega renunció a una disputa difícil: para ser primero, tenía que ganarle a un equipo repleto de estrellas como Francia, por lo que se conformó con el segundo lugar.
