El futbolista más famoso de Corea del Sur acapara las miradas en Guadalajara previo al duelo contra México.
A Son Heung-Min se le vio comiendo tacos en Guadalajara: consumió de pastor, arrachera y guacamole, dicen los meseros del lugar. El atacante es el futbolista más famoso de su país, al grado que tiene su propia marca de moda, y, además, está enamorado de México.
En las afueras del Centro de Alto Rendimiento, se ve a una periodista coreana con un llavero de peluche colgando de su bolso. El muñeco trae la playera roja de Corea del Sur, el número siete, la palabra ‘capitán’ y el nombre de Son, es parte de la línea de moda de la estrella del próximo rival de México.
“Es la camiseta de Son. En realidad, esto es de la marca Son, la marca de Sonny. Sonny tiene su propio estilo, como una marca de ropa. Fue una colaboración con esta compañía de muñecas y la empresa de Son”, comenta la periodista coreana, Kim, que está al pendiente de la Selección Mexicana, el próximo rival de su país.
La marca de Son se llama NOS7, que es el nombre al revés del coreano, junto con su tradicional número siete. Hasta ahora, su ropa no ha llegado a este lado del mundo, aunque sus compatriotas ya presumen algunas prendas, durante su cobertura mundialista en México.
Del amor por México, el propio futbolista coreano ya lo había presumido desde antes de la Copa del Mundo, arropado por los fans mexicoamericanos del LAFC, su actual equipo, y en la Concacaf Champions Cup, en al que se vio sorprendido al visitar estadios como el Cuauhtémoc de Puebla o el Nemesio Díez de Toluca.
El último guiño que le hizo a la cultura mexicana fue cuando se fue a echar tres tacos de pastor, más otros de arrachera, todo con guacamole, aunque el mismo futbolista lo ha reconocido “¡probablemente me volverán a odiar!”, después del juego entre México y Corea del Sur, el segundo de la fase de grupos de la Copa del Mundo de 2026.
