César Ramos tras designación: "Es una noticia que impacta mi vida"

Imago 7

César Ramos Palazuelos, árbitro designado para dirigir por México en la Copa del Mundo, dijo a ESPN Digital, sentirse orgulloso de ser elegido, ya que cumple un sueño que desde niño tuvo al incorporarse a los silbantes mexicanos.

“Siento una gran emoción. Lo primero que hice fue hablarle a mi esposa y a mi mamá para decirles que me llegó vía correo esta madrugada mi designación; imagínate la emoción, es una noticia que impacta mi vida, que marca mi carrera, que me marca como persona, así me siento. Estoy más que feliz”.

Vía telefónica, Palazuelos aseguró que ha seguido una preparación de muchos años, pero todavía queda un tramo para poder concretar este sueño.

“Cuando dé el primer pitazo ahí sí ya sentiré la emoción como tal. Yo me visualizo con un partido dando mi máximo esfuerzo. Sé que toda mi carrera, 16 años en el arbitraje, se resumen a 90 minutos. Tendré los ojos del mundo y créeme que pondré todo mi esfuerzo preparándome desde ahorita. Lo que venga es bueno, estar en un selecto grupo de 36 árbitros en una Copa del Mundo es una gran satisfacción, porque gracias a Dios uno de ellos es mexicano. Estoy muy agradecido, no quiero echar campanas al vuelo, solo quiero disfrutarlo”.

Ramos Palazuelos aseguró que ha sido duro el trabajo técnico y táctico, pero todo tiene un fin y un objetivo. Se le preguntó qué sería más fácil, que México juegue el quinto partido o que él lo dirija la final, a lo que respondió: “Yo espero grandes cosas del equipo nacional, que el equipo le dé alegría a 120 millones de mexicanos, y que yo también represente a mis compatriotas con buenas actuaciones para orgullo de los mexicanos”.

El juez central tomó para este sitio su primera entrevista diciendo que siempre se habla de la crisis del arbitraje mexicano.

“Toda la vida se ha hablado desde que soy niño de que hay una crisis, pero si existiera esta crisis no habría árbitros mexicanos en las Copas del Mundo. Tengo 34 años y esto lo he escuchado toda mi vida, he leído periódicos de los ochentas que señalaban crisis, también de los noventas con el mismo problema, la década del dos mil con un mayor criterio, crisis, cuando entra uno en el arbitraje en el 2003, lo mismo, crisis, que era la peor de la historia, pero siguen saliendo árbitros para Juegos Olímpicos, para eventos mundiales, para Confederaciones, para Copas del Mundo, Mundial de Clubes, bueno, si hubiera una crisis, no iríamos nadie, yo soy de esa ideología. Dicen por ahí que nadie es profeta en su tierra, me quedo con esa frase”.

Sobre la innovación aprobada por la FIFA en el tema del VAR, uso de la tecnología, el árbitro mundialista aseveró que ya le ha tocado trabajar en dos torneos este sistema en el Sub-20 del año pasado y también en el Mundial de Clubes, en Abu-Dhabi, y consideró estar muy avanzado de esa circunstancia, ya que sin duda será una gran herramienta y un gran recurso para que no haya más escándalos en el futbol.

“El futbol hoy en día es muy rápido, el árbitro está en toda la cancha con 22 profesionales y depende de sus piernas y el sentido más imperfecto que es la vista, entonces, ahora tenemos el apoyo de la tecnología como en otros deportes con lo cual va ser muy provechoso poder ayudarnos con esta herramienta que no es buena para mí”.

Finalmente, advirtió que va paso a paso y lo primero que tiene que hacer es dirigir bien el primer partido y a partir de ahí comenzar a soñar en una final de un Mundial.

“He estado en mi vida en cinco torneos de FIFA y siempre he tenido la misma ideología de ir paso a paso. En el arbitraje, no se puede decir ‘yo quiero esto’, es como las selecciones, hay que jugar la primera ronda, calificar a la siguiente fase y después de ahí a eliminación directa. El arbitraje es lo mismo, vas por un partido si nos va bien vas creciendo, pero no quiero echar campanas al vuelo, no le quiero futurear, solo quiero construir, sentar las bases y después echar a andar la máquina para forjar los cimientos y poner los pisos para llegar al techo”, concluyó el orgulloso silbante quien se escuchaba feliz por el auricular.