La Selección Argentina, el equipo que nunca se rinde

ATLANTA (Enviado especial) -- "Que la gente confíe, que este grupo no los va a dejar tirados". La frase pronunciada por Lionel Messi hace casi cuatro años tiene una vigencia absoluta.

Ya se había demostrado en el dramático triunfo en 16avos. frente a Cabo Verde y se ratificó este martes en Atlanta, donde la Selección Argentina consiguió dar vuelta un partido memorable contra Egipto para meterse en los cuartos de final del Mundial 2026.

El fuego sagrado de Argentina

Cuando el fútbol no fluye y el resultado se torna adverso, hay que apelar al "factor H", a ese plus de temperamento que está en el ADN del futbolista argentino.

Es en esos momentos en los que Leandro Paredes quita una pelota que quedará en el recuerdo como si fuera el mejor líbero del mundo.

O es posible ver a Julián Álvarez robando el balón sobre un lateral del área propia para arrancar la contra con la que se dará vuelta la historia.

También se puede advertir cómo Lautaro Martínez protege una pelota sobre la banda como si fuera la última gota de agua disponible en el desierto.

Scaloni lo anticipó en la conferencia previa: “Cuando las cosas no te salen o el rival te mete en dificultad, no hay una sola manera de ir a ganar. También se puede con la garra, con la intensidad, con los huevos, con el espíritu nuestro que llevamos incorporado todos nosotros. Y eso lo tiene el equipo”. Hablaba de lo que pasó con Cabo Verde, pero aplicó también a lo que sucedió ante Egipto.

Aquella emblemática sentencia de Messi al término de la caída frente a Arabia Saudita en el Mundial de Qatar generó una identificación instantánea con la gente y tuvo su coronación el 18 de diciembre de 2022 en Lusail.

Desde entonces, no hubo tantos momentos de sufrimiento hasta estos días en el Mundial 2026, en los que se incrementaron los chequeos cardiológicos.

La Selección Argentina sacó nuevamente a relucir su chapa de campeón. El temple, el temperamento, el fuego sagrado que se necesita para escapar de la emergencia.

Porque cuando su fútbol no aparece, el equipo dejó más que demostrado que nunca se rinde.