El duelo de octavos de final del Mundial 2026 entre España y Portugal tenía una narrativa muy marcada en la previa. Se trataba del enfrentamiento entre una leyenda en retirada, como Cristiano Ronaldo, y una estrella que comenzaba a escribir la suya en Lamine Yamal.
El encuentro, sin embargo, tendría un final discreto para ambas figuras. CR7 se despidió de las Copas del Mundo en silencio, con otro rendimiento fantasmal, mientras que el joven de 18 años intentó constantemente pero no pudo generar peligro ante una sólida defensa portuguesa, particularmente del lateral izquierdo Nuno Mendes.
Los números fríos dejan una imagen algo pálida de la performance ofensiva del futbolista de Barcelona: apenas 3 tiros, uno de ellos entre los tres palos, 3 pases en el último tercio, cero chances creadas. Eso sí, esas mismas cifras también evidencian un importante compromiso defensivo, con 4 de 5 barridas ganadas, 6 recuperaciones y 10 duelos defensivos ganados. Mucho esfuerzo, pero poca efectividad en las zonas donde más destaca.
Ese esfuerzo fue reconocido de manera enfática por su seleccionador, Luis de la Fuente, tras el pitazo final: "Para mí, Lamine ha hecho uno de los partidos más importantes de su vida, que le va a servir para seguir creciendo. Ha trabajado muchísimo, ha sufrido para el equipo y, probablemente, la lesión de Nuno Mendes fue porque le llevó al límite. Necesitamos que siga creciendo y dando este tipo de actuaciones".
Por eso su gesto al final del partido, cuando cayó sobre sus rodillas y se puso a rezar a solas a medida que sus compañeros se acercaban a festejar con él, reflejaba más un alivio por el final de una batalla reñida que la felicidad por sobreponerse a un rival tan duro como el seleccionado luso.
EL CHICO SIGUE EN EL MUNDIAL... ¡Lamine Yamal cayó de rodillas tras el pitazo y rezó! ¡Está en cuartos del Mundial con España!
— SportsCenter (@SC_ESPN) July 6, 2026
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La lesión que todavía fastidia a Yamal
La expectativa por el debut de Yamal en mundiales quedó afectada desde el pasado 22 de abril, cuando sufrió una incómoda lesión muscular mientras jugaba con Barcelona que puso en jaque su mera presencia en el plantel español. A pesar de la preocupación inicial, De la Fuente lo incluyó en su nómina, pero a partir de entonces tuvo que administrar sus minutos.
En un principio la idea era que descansara en el debut contra Cabo Verde, pero ante la inefectividad del ataque de España debió entrar en el segundo tiempo, donde generó más peligro que su sustituto Gavi, pero sin que se materialice en chances claras de gol. En cambio, en su segunda presentación frente a Arabia Saudita partió como titular y resultó el encuentro donde más impacto tuvo, con su primer gol en la competencia y una sensación constante de desequilibrio ante una pobre defensa asiática. Aún así, esa producción duró apenas 45 minutos.
Volvió a ser titular ante Uruguay y también en los dieciseisavos contra Austria, jugando cada vez más en cada uno de esos encuentros, pero no fue por su banda donde pasó la mayor parte del ataque español. La sensación que genera entre quienes lo ven es que todavía no puede sentirse con la soltura y el desparpajo que acostumbra demostrar cuando está físicamente al 100%.
La brillante profundidad de la que goza España en su plantel le ha permitido que otras estrellas emerjan para sacar partidos adelante, como Mikel Oyarzábal, Marc Cucurella o, como ocurrió ante Portugal, Mikel Merino. Estos triunfos le seguirán dando tiempo a Yamal para acondicionarse y ganar rodaje, pero será en las instancias definitorias donde tendrá que aparecer si quiere comenzar a dejar huella en las Copas del Mundo. Estados Unidos o Bélgica, en los cuartos de final, serán el primer gran parámetro para ello.
