MIAMI (ENVIADO ESPECIAL) -- Pasó el sufrimiento por la dramática clasificación en suplementario frente a Cabo Verde, pero casi no hay tiempo para el desahogo. Se viene el duelo ante Egipto por los 8vos. del Mundial 2026, en el que Lionel Scaloni apuntará a encontrar una mejor versión de la Selección Argentina.
Paradójicamente, en un partido en el que parecía que el campeón del mundo iba a poder ejercer la diferencia de jerarquía individual, el mediocampo fue el sector que más dudas dejó. ¿Habrá cambios en esa zona tan importante para el juego y el ADN del equipo?
De Paul, Alexis, Enzo y Thiago no tuvieron el peso habitual
"En caliente, ahora tengo algunas cosas para corregir, ya en la cabeza. Iremos viendo estos días", adelantó Scaloni en la conferencia de prensa en Miami Stadium.
La postura de Cabo Verde, de esperar con casi todos los jugadores de campo cerca de su arquero Vozinha, permitió que Cristian Romero y Lisandro Martínez llegaran con pelota dominada hasta mitad de cancha.
En las pocas veces que se logró romper la férrea defensa, fue justamente un bochazo largo de Licha que encontró dormido a Diney Borges y con su eficacia habitual a Lionel Messi, quien controló y definió con un zurdazo alto para el 1-0.
Lo realmente llamativo es que Argentina le cedió el protagonismo al rival después de ponerse en ventaja. Como ya había sucedido ante Argelia y Austria, la Selección dejó de imponer condiciones y Cabo Verde lo aprovechó.
El propio capitán lo admitió post partido. No era fácil jugar entre líneas, se perdieron muchas pelotas y llegaron tarde a las presiones. En ese déficit, los que no tuvieron un buen partido son aquellos que forman un mediocampo de memoria: Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández y Thiago Almada.
De Paul salió en el complemento con algo de fastidio. Enzo no tuvo la injerencia de otras veces, salvo por un remate desde afuera que despejó el arquero. Y Thiago, llamado a ser una posible clave para romper el cerrojo, generó muy poco juego.
Un atenuante puede ser el estado del campo. "El césped es extraño, la pelota no corría, a veces no encontrás ese último pase", sostuvo el entrenador. Para Messi, la cancha seca, el calor y la humedad también jugaron una mala pasada.
Se imponen cambios para encontrar la mejor versión de Argentina
¿Habrá llegado finalmente el turno de Leandro Paredes? El reemplazante de De Paul ante Cabo Verde puede aportar el tan mentado equilibrio y es una garantía para la marca y la salida clara. El eventual ingreso del volante de Boca Juniors podría liberar a Alexis, quien no parece demasiado cómodo en el rol de mediocampista posicional. Y, de darse, el que tiene más chances de dejarle su lugar es Thiago Almada.
Si bien no se casa con nadie, sería realmente llamativo que el DT decida sacar a De Paul, Alexis o Enzo, de los jugadores top que tiene la Selección. Las chances de recambio son Giovani Lo Celso, de muy buen partido ante Jordania, Nico Paz, Giuliano Simeone, Exequiel Palacios y Valentín Barco, por citar algunas de las opciones.
¿Es el mediocampo el único sector por atacar? No, en absoluto. En la fase de grupos, Argentina tampoco jugó acorde a lo que podría hacerlo. Por las bandas el equipo no encontró muchas soluciones y los 9 (Lautaro Martínez y Julián Álvarez) contaron con escasas chances de gol.
Un Messi en estado de gracia hizo la diferencia hasta el momento. Tal como anticipó, Scaloni ya piensa de qué manera corregir las falencias para estirar lo máximo posible su estadía en la Copa del Mundo.
