¿Por qué Noruega puede ser el caballo negro del Mundial 2026?

play
Marruecos ya puede considerarse un favorito (2:10)

Noruega jugará ante Brasil en los octavos de final del Mundial 2026. La tarea no es sencilla, pero el conjunto sudamericano no vive su mejor momento.


Nueva York.- Noruega luce como el caballo negro perfecto en el Mundial 2026. La etiqueta de favoritos no les pertenece por más que tengan jugadores que rinden al más alto nivel, pero hay algo en los ‘Vikingos’ que los hace sentir que pueden dar la sorpresa en el torneo más importante de selecciones en el mundo.

Sus estrellas más grandes son Erling Haaland, Martin Odegaard, Alexander Sorloth y Antonio Nusa. Los tres juegan al más alto nivel en Europa y están rodeados por compañeros que también tienen un buen presente y juegan en equipos de las ligas más importantes, por lo que es una generación que promete mucho.

Este domingo, Noruega jugará ante Brasil en los octavos de final del Mundial 2026. La tarea no es sencilla, pero el conjunto sudamericano no vive su mejor momento por más que tuvo un triunfo cardiaco ante Japón en la ronda de dieciseisavos de final.

Brasil no es un rival sencillo. Cuentan con individualidades de primer nivel y parece que Vini Jr. vuelve a tener su mejor versión, pero las dudas con Neymar Jr. y Raphinha continúan en el equipo de Carlo Ancelotti, pero parece que Noruega, de forma colectiva, les puede hacer frente, además de que tienen un ataque poderoso que preocupa a los brasileños.

A continuación, enumeramos las razones por las que Noruega tiene todo para callar bocas y seguir con vida en el Mundial 2026.

El poderío ofensivo

No solo es por Haaland. Obvio el ariete del Manchester City es su mejor elemento y referente. Su sola presencia preocupa en demasía a los defensas rivales y es obvio el porqué, ya que cuenta con características muy particulares que lo ponen como uno de los mejores ‘9’s del mundo.

Pero el poderío de Haaland, además del talento individual, viene acompañado de una línea de dos extremos que lo acompañan de la mejor manera. Por derecha, Sorloth tiene mucha asociación con él y, por izquierda, Nusa tiene la velocidad y habilidad para ganar por la banda y ponerle centros a modo.

La construcción del juego

El ataque de Noruega es posible por un medio campo bien aceitado. Odegaard es la figura más importante y es el cerebro de dicha línea. Además, lo acompañan Patrick Berg y Sander Berge, que son dos jugadores que tienen una buena calidad individual.

Berg, que juega en el Bodo/Glimt de su país, ha tenido un Mundial notable, donde destaca por la calidad de pases que da, en los cuales pocas veces se equivoca y la capacidad de encontrar a compañeros entre líneas. En tanto, Berge, que milita en el Fulham de Inglaterra, recorre todo el medio campo y es un punto de unión importante entre defensa y ataque.

Las individualidades

Cada gran selección goza de jugadores con capacidad individual única. La mayoría de equipos en esta instancia tienen uno o dos jugadores que hacen la diferencia cuando las cosas se complican y ahí aparece Haaland. El delantero es muy fuerte físicamente, tiene un olfato goleador de primer nivel y no se espera a estar cómodo para rematar, sino que cada que puede patea a la portería, lo que hace que logre goles como pocos arietes.

Odegaard tiene un talento importante para desbordar, llegar en segunda línea y aparecer cerca del área con tiros de media distancia, por lo que si el partido está trabado, puede hacer la diferencia con un disparo.

Nusa es una de las más grandes revelaciones en este torneo. Su velocidad, drible y encare lo hacen un jugador muy peligroso para las defensas rivales y siempre encuentra un hueco por dónde pasar para romper líneas y bloques muy cerrados.

Sin miedo a perder

Noruega no tiene miedo a perder y eso es algo importante porque cambia la mentalidad del grupo. Saben que hay selecciones más fuertes y con mayor presión, pero es mismo provoca que jueguen libres y disfruten el momento.

Desde Francia 98 no disputaban un Mundial, por lo que esta generación se siente feliz de estar en dicho escenario y demostrar que los ‘Vikingos’ son un equipo que dará batalla desde lo colectivo y pondrá en aprietos a las grandes selecciones.