Así juega Egipto, rival de Argentina en 8vos de final del Mundial 2026

Egipto obtuvo una histórica clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 luego de empatar 1-1 ante Australia y prevalecer por 4-2 en la tanda de penales. Como premio tendrá una parada sumamente complicada ante nada menos que Argentina, campeona defensora del torneo.

El conjunto africano ganó su primer partido de eliminación directa en su historia mundialista y representará un desafío que la Albiceleste no deberá subestimar. Los dirigidos por Hossam Hassan, aún el máximo goleador histórico del equipo con 67 tantos, ha demostrado en este torneo una notable solidez defensiva y talento individual suficiente para destrabar partidos espesos.

El seleccionador, de larga pero discreta trayectoria como técnico en su liga local, tiende a parar al equipo en un dibujo 4-2-3-1, que ha implementado en los cuatro partidos de esta Copa del Mundo, aunque en partidos anteriores ante equipos de mayor poderío ofensivo también jugó con línea de cinco defensores. Sea cual sea el dibujo, el planteamiento táctico tiende a ser el mismo: esperar a sus rivales en un bloque medio y salir a aprovechar los espacios que se generen en el contraataque con la velocidad de atacantes como Zico y Emam Ashour, autor de dos goles en esta competición.

Mohamed Salah es indiscutiblemente la estrella de los Faraones. El extremo, recientemente desvinculado de Liverpool tras nueve años de éxito absoluto, también suma logros con su selección: está a apenas un gol de igualar a su propio entrenador en el registro histórico de su país. Su rendimiento en Estados Unidos, México y Canadá, no obstante, no ha estado todavía a la altura de su leyenda: suma apenas un tanto en esta edición, en el 3-1 sobre Nueva Zelanda, y ha sido opacado por compañeros como Ashour y Omar Marmoush, de Manchester City.

De manera similar a lo que ocurre con Argentina, el principal defecto que presenta Egipto se encuentra en los laterales. Ahmed Fatouh y Karim Hafez han alternado por izquierda y se han visto sobrepasados en varias ocasiones, al igual que Mohamed Hany en la otra banda, que en este Mundial alcanzó un récord poco deseado: se convirtió en el primer futbolista de la historia en hacer dos goles en contra en un mismo torneo.

Sobre el papel, los de Lionel Scaloni deberían tener suficiente para superar a los africanos, en la medida que encaren el encuentro con mayor seriedad y compromiso de la que emplearon en la trabajada victoria sobre Cabo Verde. Por ese motivo, el listón se tendrá que mantener alto para no sufrir otro susto que provoque un batacazo que podría ser brutal en caso de darse.