¿Cómo afectará la altura a los futbolistas de Inglaterra?

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¿Qué pudo ayudar a Inglaterra a combatir la altura? (0:56)

Dos preparados físicos de dos deportes, explican los efectos del menor oxígeno en la Ciudad de México, respecto a altitudes más cercanas al mar


México enfrentará a Inglaterra en los octavos de final del Mundial 2026, encuentro que se celebrará en el Estadio Ciudad de México a una altura de 2,240 metros sobre nivel de mar y que será un factor en contra para el equipo de la UEFA, el cual ha jugado sus partidos de fase de grupos y 16avos de final en Estados Unidos.

El entrenador de Inglaterra, Thomas Tuchel, no ocultó su preocupación por este tema y consideró que este factor es el que más afectará a sus futbolistas, los cuales juegan en Europa a una altura menor a 300 metros sobre el nivel del mar.

“Es uno de los encuentros más bonitos, jugar ante México en el Azteca. Hay muchos obstáculos esperándonos, la altitud es una gran desventaja porque es imposible adaptarse en cuatro días. Estamos listos para eso. Ahora hay que creer realmente que estamos listos. Encontraremos las respuestas”, manifestó Thomas Tuchel conferencia de prensa.

“Toma mucho tiempo adaptarse y tenemos tres días entre los juegos, no es físicamente posible adaptarse. Es una desventaja que sabemos que tenemos que lidiar con ella. Estamos listos para eso”, recalcó de forma clara Tuchel.

ESPN Digital consultó a dos preparadores físicos para conocer su opinión al respecto. Alwin Schreiber, quien es preparador físico de Pato O’Ward, piloto mexicano de IndyCar y piloto reserva McLaren F1, y Giber Becerra, quien trabajó con Miguel Herrera en el América y selección mexicana.

¿Cómo afectará la altura a los futbolistas de Inglaterra?

Toma de decisiones y reflejos más lentos

Ambos preparadores físicos señalaron que la falta de oxígeno que llega al cerebro por el esfuerzo físico se puede ver reflejado en la toma de decisiones o en los reflejos que puedan tener los jugadores ingleses durante el partido.

“El cerebro recibe menos oxígeno. La capacidad de tomas de decisiones cambia bajo mucha presión, mucho ruido y es ahí donde puede afectar. Y justo donde puede llegar a afectar es en deportes con sprints intermitentes, como es el fútbol. Estamos hablando de muchos sprints, pero también mucho trote, aceleración, desaceleración. Justo es el tipo de deportes donde puede llegar a afectar”, explicó Alwin.

Por su parte, Giber Becerra expresó que “para la gente que nunca ha asimilado algo así o nunca lo ha experimentado, pues estás más ocupado en tratar de oxigenar. Dejas de pensar de la forma que vienes habituado. Para jugar necesitamos pensar. No es solamente el tema físico, pero tenemos que pensar para poder jugar. A falta de oxígeno ya me ocupo más en querer oxigenar de una mejor forma y no me da mucho espacio para procesar de manera cognitiva. Se sufre un poco. Ellos están muy conscientes de ello, que es un desafío también”.


Baja de rendimiento hasta un 8%

Alwin, mencionó que una deportista élite puede perder hasta un 8 por ciento de su condición debido a la altura, falta de oxigenación y cansancio.

“Todos los deportistas o futbolistas que juegan hoy el mundial son deportistas de élite. Entonces, realmente puede afectar 3 a un 8 por ciento a su capacidad aeróbica. Realmente, no es mucho, pero, obviamente, todo suma. Si estamos hablando de que es alguien no se ha preparado, pues puede afectar mucho más, pero, en este caso, no sería tanto”, dijo.

“En la altura el aire es un poquito más seco, se pierde más agua respirando. Obviamente, ahora hay estos water breaks (los tiempos de hidratación), que ayudan a todos. Pero bueno, hay un mayor riesgo de deshidratación”, añadió.


Mayor posibilidad de calambres

Alwin Schreiber se formó como futbolista profesional en América, Pumas y Lobos BUAP, antes de dedicarse a la preparación física. El especialista comentó que uno de los factores que afectará a los jugadores de Thomas Touchel es la generación de lactato en las piernas y la aparición de calambres o cansancio.

“Se desarrolla igual para los jugadores mexicanos. Simplemente que el oxígeno y altura hacen que se disuelva, por decirlo de alguna forma, más rápido. Si tienes menos oxigenación, tarda mucho más en disolverse. En un momento del partido va a llegar un punto que el lactato ya no se disuelve. Ya sentirán las piernas pesadas, cansadas, los sprints ya no son tan rápidos”, expresó.


Cansancio desde el calentamiento

Giber expuso que un futbolista empieza un desgaste desde el calentamiento y posteriormente al minuto 70, además de considerar que las emociones también generan una elevación de pulso.

“Desde el calentamiento lo ves muchas veces y no solamente la parte fisiológica, también la mental y emocional. Cuando no estás acostumbrado los primeros minutos te van a costar bastante. Entonces, tu calentamiento debe ser llevar al organismo lo más cercano a lo que nosotros llamamos, ahogarse para poder oxigenar un poquitito más; que el cuerpo medio se adapte un poco a esa nueva circunstancia”, subrayó.

Alwin añadió que, “los primeros 10 a 30 minutos, probablemente, no afecte nada, pero conforme va pasando el partido, se podría ver alguna mayor sensación de fatiga a partir del minuto 60 o 70. Aumenta la frecuencia cardiaca para un mismo esfuerzo, cada spring que hagan va a costar más tiempo recuperarse”.


Inglaterra jugará cuando más afecta la altura

Los especialistas han dejado en claro que la mejor manera de evitar el cansancio por la altura de la Ciudad de México es llegar lo más cercano posible a la hora del partido; sin embargo, la escuadra inglesa llegará este viernes, lo que representará 48 horas antes del compromiso ante México.

“Tienes que llegar lo más cercano a tu partido, o estar por lo menos unas 2 semanas en la altura, algo que no es fácil. No es una regla, pero el organismo, sí lo siente. Cada organismo es distinto, pero sí, como mínimo, estamos hablando de aproximadamente 2 semanas para que el cuerpo ya pueda adaptarse a oxigenar de una buena forma. Si no empiezas a sentir los estragos. Te empieza a molestar bastante el pecho, tienes dolor de cabeza. De preferencia unas 24 horas y no quiere decir que no lo vayas a sentir”, finalizó Becerra.