La selección de Ecuador no cumplió con las expectativas en el Mundial 2026 y ahora toca pensar en el futuro, con la mirada puesta en las próximas Eliminatorias Sudamericanas, la Copa América y la preparación para clasificar a una nueva cita mundialista.
A la Tri todavía le está faltando ese factor de jerarquía, es decir, dar ese siguiente paso que en los últimos dos mundiales, sobre todo en este, todavía no se ha podido observar. Si bien es cierto que parece existir un cambio de mentalidad, ya que muchos futbolistas tienen esa ilusión de ganar algo con su país, por ahora todo ha quedado más en palabras que en la acción en el terreno de juego.
Primero, tener un entrenador que pueda potenciar esta base de jugadores que viene jugando desde el camino a Qatar 2022. A este mismo paso, sumarlo con nuevos nombres, que pueden aparecer por las categorías menores de la selección o que estén teniendo sus primeros pasos por el viejo continente.
Ir cambiando la forma de afrontar cada competencia, en las Eliminatorias al menos mantener y mejorar lo que se realizó en las últimas Clasificatorias. Pero ya con respecto a las copas (Copa América y Mundial), estructurar un equipo con una idea clara desde la defensa hacia el ataque.
Justamente la ofensiva, y ya sin la presencia de Enner Valencia, quien ya confirmó su salida de la Tri, es donde tendrá que trabajar mucho Ecuador, para poder tener recursos de calidad y no siga sufriendo ese problema de la falta de gol, que es lo que le ha impedido competir de mejor manera en este tipo de torneos.
Para todo esto, la Federación Ecuatoriana de Fútbol se debe poner manos a la obra en encontrar un cuerpo técnico que realmente esté capacitado para que la Tricolor pueda dar el salto de calidad que se viene esperando en los últimos años.
El combinado nacional debe plasmar esa mentalidad competitiva en la cancha, potenciar la base de jugadores y estructurar una ofensiva de jerarquía para afrontar con mayor ambición la próxima Copa América y el Mundial.
