España llegó al Mundial: mostró sus virtudes ante Austria y se planta en octavos mejorado

Con las actuaciones estelares de Francia, impulsada por Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, y de Argentina, liderada por Lionel Messi, España había perdido parte del protagonismo con el que llegó al Mundial 2026. El empate sin goles frente a Cabo Verde sembró dudas, el 4-0 sobre Arabia Saudita devolvió confianza y el ajustado 1-0 ante Uruguay dejó sensaciones encontradas. Sin embargo, la goleada sobre Austria despejó cualquier interrogante: la Roja volvió a mostrar su mejor versión y se instala nuevamente entre las principales candidatas al título.

Lamine Yamal volvió a marcar diferencias

La primera gran conclusión dejó un nombre propio: Lamine Yamal. El extremo del Barcelona firmó su mejor actuación del torneo, recuperando el desequilibrio que había mostrado durante la temporada. Sus irrupciones por el centro, su capacidad para romper líneas y su constante amenaza en el uno contra uno desarmaron a la defensa austríaca.

Su entendimiento con Dani Olmo se consolida partido tras partido. Ambos se conocen desde el Barcelona y esa conexión comienza a convertirse en una de las principales armas ofensivas del conjunto de Luis de la Fuente.

Una defensa que no concede absolutamente nada

Si el ataque ilusiona, la defensa transmite seguridad absoluta. Marc Cucurella volvió a firmar un partido sobresaliente, aportando profundidad por la banda izquierda y participando directamente en la construcción del juego ofensivo. Su rendimiento confirma por qué es considerado uno de los mejores laterales del mundo.

La pareja conformada por Aymeric Laporte y Pau Cubarsí se ha consolidado como una de las más sólidas del campeonato. España todavía no ha recibido goles en cuatro partidos y esa seguridad permitió que Unai Simón estableciera un nuevo récord de minutos consecutivos sin encajar un tanto en la historia de los Mundiales.

Por la derecha, Pedro Porro terminó de adueñarse de la titularidad. Su despliegue ofensivo y el gol ante Austria confirman que atraviesa el mejor momento de su carrera con la selección.

El mediocampo, el verdadero corazón de la Roja

La mayor fortaleza de España sigue estando en la mitad de la cancha. Rodri comienza a acercarse a la versión que lo llevó a conquistar el Balón de Oro 2024, recuperando ritmo tras la grave lesión que sufrió meses atrás.

A su lado, Pedri vive uno de los mejores momentos de su carrera. Retrasado algunos metros, tal como lo utilizó Hansi Flick en el Barcelona, participa mucho más en la elaboración y multiplica la capacidad de control del equipo. Mientras más tiempo pasa el balón por sus pies, mayor es el dominio español.

Baena aprovechó la oportunidad

La lesión de Nico Williams obligó a Luis de la Fuente a buscar alternativas por la banda izquierda. Primero apostó por Gavi en el debut y luego encontró una solución en Álex Baena.

El futbolista del Atlético de Madrid terminó adueñándose del puesto gracias a su movilidad, calidad en el último pase y capacidad para asociarse con Lamine Yamal y Dani Olmo. Esa variedad ofensiva hace que España sea mucho menos predecible y tenga más recursos para romper defensas cerradas.

Oyarzabal encontró el gol que necesitaba España

Si hay un futbolista que simboliza la eficacia de esta selección es Mikel Oyarzabal. El delantero de la Real Sociedad suma cuatro goles en el Mundial y se consolidó como el referente ofensivo de la Roja.

Su movilidad, lectura de juego y capacidad para aparecer dentro del área han sido determinantes para que España transforme su dominio en goles.

La profundidad de plantilla, otra ventaja de España

Más allá del once titular, Luis de la Fuente dispone de uno de los bancos más completos del torneo. Fabián Ruiz, Mikel Merino, Marcos Llorente, Martín Zubimendi, Gavi y Ferran Torres representan alternativas de primer nivel capaces de mantener la intensidad del equipo.

A ello se suma la posible reaparición de Nico Williams para los octavos de final y la expectativa por el debut de Víctor Muñoz, una de las jóvenes promesas que aún no ha tenido minutos debido a una lesión.

Incluso futbolistas como David Raya, Joan García, Eric García y Borja Iglesias todavía no han sido necesarios, una muestra de la profundidad que posee esta selección.

España todavía tiene margen para crecer. Quizás la mejor noticia para Luis de la Fuente sea que su equipo aún no ha alcanzado su techo futbolístico. Lamine Yamal continúa creciendo partido tras partido, Rodri recupera su mejor nivel y Nico Williams está cerca de volver.

España llega a los octavos con la confianza renovada, una generación joven que ya sabe ganar y la sensación de que, después de disipar las dudas frente a Austria, vuelve a ser uno de los grandes favoritos para levantar la Copa del Mundo 2026.