Mundial 2026: Paraguay y el fútbol argentino, la unión que se impuso ante Alemania

El delantero titular de Arsenal, campeón de la Premier League, se midió contra el central titular de Lanús. En el medio batallaron el volante central de Bayern Munich con uno que fue recientemente relegado por River. El 9 de Independiente se midió con el líder de la zaga de Real Madrid, multicampeón de Europa. Y el arquero de San Lorenzo atajó dos penales contra estrellas mundiales.

El duelo de 16avos. de final del Mundial 2026 entre Paraguay y Alemania fue un choque de estilos, de culturas y de maneras de ver el fútbol. Y en el lado sudamericano, es innegable la enorme presencia e influencia del fútbol argentino, que eventualmente llevó a una victoria histórica.

17 de 26, con pasado o presente en la Argentina

Es sabido que ambos países comparten un gran número de características, desde las coincidencias en lo social y cultural como en la ascendencia compartida en muchos casos. De hecho, tres integrantes del actual plantel paraguayo nacieron en suelo argentino, incluyendo a Juan José Cáceres, proveniente de Isla Maciel, y Andrés Cubas, misionero.

Como resultado, ambos futbolistas fueron formados en clubes locales, en sus casos Racing y Boca respectivamente. Y no están para nada solos entre sus compañeros que tuvieron experiencia en la Liga Profesional. Entre los once que salieron a la cancha en Foxborough, nueve pasaron en algún momento por el fútbol rioplatense, incluyendo a Orlando Gill, José Canale, Matías Galarza y Gabriel Ávalos, que hoy militan allí. La lista la completan el capitán Gustavo Gómez, Miguel Almirón (Lanús), Junior Alonso (Boca) y los mencionados Cáceres y Cubas.

El registro se ensancha aún más al observar los otros 15 integrantes de la nómina mundialista. Ramón Sosa (Talleres), Braian Ojeda (Defensa y Justicia), Alejandro "Kaku" Romero Gamarra (Huracán), Omar Alderete (Huracán y Gimnasia), Gustavo Velázquez (Newell's) y Roberto Júnior Fernández (Estudiantes y Racing) también tuvieron pasado en la Argentina, mientras que Álex Arce (Independiente Rivadavia) y Alexandro Maidana (Talleres) lo hacen en la actualidad.

Alfaro, un conductor forjado en el ascenso

La esencia de este equipo también está englobada por su conductor. En una trayectoria de casi 35 años en la dirección técnica, Gustavo Alfaro trazó un camino extensísimo que comenzó en su Rafaela natal y lo llevó a grandes como San Lorenzo y Boca, además de un notable paso por Arsenal, con quien conquistó el Clausura 2012, la Copa Argentina 2013 y la Copa Sudamericana 2007.

Todas estas coincidencias no son casuales, sino que luego se manifiestan en el campo de juego. Los años de Alfaro en el ascenso argentino lo curtieron sobre cómo aguantar en defensa ante equipos con mucho más poderío ofensivo y desafiar los pronósticos, una cualidad que lo convirtió en leyenda en el conjunto de Sarandí y que también ayudó a llevar a las selecciones de Ecuador y Costa Rica a hacer partidos memorables ante Argentina, Países Bajos y Brasil.

Paraguay y una conquista cultural sudamericana

Esa entereza y esfuerzo físico imponente también se notó en el rendimiento de los futbolistas. Galarza fue una máquina de recuperar pelotas e interceptar pases alemanes, cualidades que forjó durante sus años en Talleres. Los cierres in extremis de Canale rememoraron a su histórica campaña con Lanús en el triunfo de la última Copa Sudamericana y la posterior Recopa ante Flamengo; después de convertir el gol del triunfo en el Maracaná, ahora también le tocó el penal definitivo en Boston. Y a Gill, fuertemente criticado en la previa por una referencia de su país como José Luis Chilavert, no le tembló el pulso para demostrar su valía en la tanda, la misma que los hinchas de San Lorenzo ya conocían.

En el otro lado, a figuras mundiales como Kai Havertz, Jamal Musiala, Joshua Kimmich y Florian Wirtz les costó horrores encontrar los espacios. Una base de futbolistas que componen algunos de los equipos más ganadores de Europa, quedaron reducidos a llenar el área rival de centros: un solo tiro con los pies tuvo dirección de arco en 120 minutos. Julio Enciso venció con un cabezazo libre a nada menos que a Manuel Neuer, uno de los arqueros más influyentes y dominantes de la historia del fútbol, a quien también vencieron los pateadores paraguayos desde los doce pasos.

Las diferencias económicas y de técnica son mencionadas una y otra vez a la hora de hacer la comparación entre el fútbol europeo y el argentino. Y en muchos casos son innegables. Pero la victoria paraguaya del lunes resultó una muestra enorme de la mentalidad y espíritu competitivo que siempre caracterizaron a Sudamérica, y todavía sostienen al continente en el plano internacional. Sin importar cómo siga este Mundial para la Albirroja, el recuerdo será imborrable, y el mundo fue testigo de un fútbol nacional, todavía subestimado en varios sectores, y que todavía tiene mucho por ofrecer.