Cómo debe usar Ecuador el impulso de haberle ganado a Alemania sin caer en el exceso de confianza

Sin dudas, la selección de Ecuador obtuvo uno de los triunfos más importantes de su historia al vencer a Alemania; sin embargo, tendrá que controlar los ánimos para afrontar los 16avos. de final del Mundial 2026.

Pasó lo que, en los papeles, era menos probable. En la antesala del inicio de la fase de grupos, la idea era que la Tri ganara o empatara ante Costa de Marfil, goleara a Curazao y empatara con Alemania. Sin embargo, las cosas no fueron así: el combinado nacional llegó a la última jornada con solo un punto, tras caer contra los africanos y empatar con los caribeños.

Ante los ‘Teutones’ metieron una épica remontada y se convirtieron en la tercera selección sudamericana en ganarle a los alemanes en una Copa del Mundo. Obviamente, todo esto generó mucha felicidad, porque era un desahogo luego de que, en las primeras fechas, el gol y la felicidad nunca acompañaran.

Ahora, pensando en los dieciseisavos de final, independiente del rival que toque, ya que falta definir cuándo se cierre la fase de grupos, el resultado de Alemania debe quedar en una gran anécdota y en un aprendizaje de que se puede competir ante selecciones de mucha historia y jerarquía.

Lo que no debe pasar es que, por vencer a los europeos, los jugadores crean que son los mejores o que ya van a ser campeones del mundo. Podrían caer en el espejismo de que, si les toca un rival inferior a Alemania, piensen que ya tienen el partido ganado y terminen sufriendo un duro golpe deportivo. Sebastián Beccacece está trabajando en eso y sabe que sus jugadores deben tomar el triunfazo sobre Alemania como un gran envión anímico para seguir compitiendo y demostrar que Ecuador puede hacer más historia en esta Copa del Mundo.