10 de los 22 países árabes disputaron un Mundial a lo largo de la historia. Desde la participación de Egipto en Italia 1934 -la segunda clasificación llegó en México 1970, cuando Marruecos inauguró una nueva 'era'- hasta la edición actual, con ocho representantes, siendo Jordania el único primerizo, también dijeron presente Argelia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait, Catar y Túnez.
Pero son muy pocos los cruces entre seleccionados árabes en la competencia, que fue aumentando los cupos durante las últimas décadas, llegando a los 48 equipos que la disputan desde la presente edición.
Jordania y Argelia chocaron este lunes en San Francisco por la segunda fecha del grupo J, integrado también por Argentina y Austria, en lo que fue el cuarto duelo entre países árabes en la historia de la Copa del Mundo. Los africanos empezaron perdiendo, pero lo dieron vuelta en el segundo tiempo y se quedaron con una victoria clave.
Los pocos antecedentes de 'partidos árabes'
El primer partido entre dos equipos del mundo árabe, que agrupa a 22 países (además de los mencionados, Baréin, Comoras, Libia, Líbano, Mauritania, Omán, Palestina, Sudán, Siria, Somalia, Yemen y Yibuti), también tuvo lugar en Estados Unidos, hace poco más de tres décadas.
En el Mundial 1994, edición para la que la FIFA le dio un cupo extra a África, quitándoselo a Europa luego de la gran actuación de Camérun cuatro años antes, el azar emparejó a Marruecos y Arabia Saudita en el grupo F, junto con Bélgica y Países Bajos.
Por la segunda fehca, en Nueva York, los saudíes empezaron arriba por el gol de Sami al-Jaber de penal y, aunque Mohammed Chaouch empató, Fuad Anwar le dio la victoria al elenco asiático, que en la fecha siguiente derrotó al conjunto belga y avanzó como segundo de la zona a octavos, donde cayó frente a Suecia.
Tuvieron que pasar 12 años más para que dos países árabes volvieran a enfrentarse: en Alemania 2006, Túnez y Arabia Saudita se enfrentaron en el debut en un encuentro que tuvo a los africanos arriba (Ziad Jaziri abrió el marcador), luego a los asiáticos en ventaja (Yasser Al Qahtani y Sami Al-Jaber lo dieron vuelta) y, sobre la hora, un empate en Múnich por el tanto de Radhi Jaïdi.
Fue el único punto que sumaron ambos países, que cayeron frente a España y Ucrania.
El último antecedente databa de Rusia 2018, donde el anfitrión compartió el grupo A con Uruguay, Arabia Saudita y Egipto.
El conjunto saudí, protagonista de todos los duelos árabes hasta 2026, se impuso en Volgogrado en el partido de la útlima fecha, a la que ambos equipos llegaron eliminados, por los goles de Salman Al-Faraj, de penal, y Salem Al-Dawsari. Mohamed Salah, ídolo egipcio, había abierto el marcador en un encuentro que fue histórico porque Essam El-Hadary se convirtió en el jugador más longevo en disputar un partido de la Copa del Mundo, con 45 años, 5 meses y 10 días, récord todavía vigente.
Hasta el momento, nunca dos seleccionados del mundo árabe chocaron en un partido mundialista de eliminación directa, una estadística que podría romperse con el nuevo formato, con 48 equipos e instancias mata-mata a partir de dieciseisavos de final.
