Mundial 2026: conclusiones de la fecha 1 de la fase de grupos

El pasado miércoles culminó una primera fecha del Mundial 2026 que recordó al público por qué es la competencia más importante y apasionante del fútbol. La gran mayoría de los 24 partidos que pasaron fueron encuentros vibrantes, que evidenciaron una paridad notable a pesar de las sospechas alrededor de la expansión del torneo, y que ofrecieron el color y el ambiente que uno siempre espera y busca de esta ocasión.

Por supuesto que, con apenas un partido disputado por cada uno de los 48 participantes, es todavía temprano para ser demasiado terminante con respecto a sus prospectos. Pero sí se han visto fenómenos más que interesantes en los primeros seis días de competencia que merecen una mención.

Un llamado de atención a las potencias

Uno de los fenómenos más sorprendentes del inicio de esta Copa del Mundo se vio a la hora de la presentación de algunos de los máximos candidatos al título. Las principales críticas con respecto al nuevo formato se centraron en cómo la introducción de 16 nuevas selecciones crearía brechas irremontables con respecto a las potencias, lo que se reflejaría en goleadas inéditas por su margen y su abundancia.

Hasta la fecha, solo Alemania ha ejercido esa autoridad sobre un rival decididamente inferior, como fue el caso de Curazao, e incluso los centroamericanos se dieron el lujo de festejar su primer gol mundialista en lo que fue el breve empate parcial, antes de caer por 7-1. Argentina también evitó la potencial sorpresa de Argelia gracias a un cómodo 3-0, mientras que Inglaterra transmitió sus mejores sensaciones en años en su 4-2 ante Croacia.

Para el resto, su debut representó sendas señales de alerta, de una u otra manera. Francia requirió la brillantez individual de Michael Olise y Kylian Mbappé para sortear un incómodo pasaje de juego ante Senegal y llevarse un triunfo por 3-1. Países Bajos pecó de poco ambicioso ante una Japón llamada a dar la sorpresa, y terminó empatando por 2-2. Brasil dejó muchas dudas y fue de a ratos ampliamente superado por Marruecos, antes de empatar 1-1. Y en el mayor golpe de todos, España y su equipo repleto de jugadores de buen toque y poca explosividad no pudo doblegar a un valiente Cabo Verde, que sacó un histórico 0-0.

Este arranque no debería de ninguna manera revocar el mote de candidatos a los equipos que mostraron estas vulnerabilidades; al Mundial le quedan siete partidos, y sin ir más lejos España y Argentina ya han sido campeones luego de caer en sus debuts. Pero sí funcionan como una demostración cabal de que, sin importar su experiencia o su roce competitivo, todas las selecciones tienen planes muy meticulosos para afrontar algunos de los duelos más importantes de sus historias, y juegan también con la presión a la que sus rivales están sujetos. Ningún encuentro puede darse por definido en la previa.

Messi, Mbappé, Haaland, Kane: llegaron las estrellas

La primera jornada también dejó la promesa de que la carrera por el botín de oro del Mundial podría ser una de las más emocionantes de los últimos tiempos, y ya tiene como favoritos a algunos de los máximos talentos que la competición tiene para ofrecer.

El martes 16 vio la introducción de tres candidatos fijos. En el primer turno el encargado de presentarse fue Mbappé, que venía teniendo una producción anodina ante Senegal pero se activó sobre el final, primero con una definición característica de 9 goleador y luego con un sablazo espectacular en la última jugada. Poco después lo igualó en el registro Erling Haaland, en lo que fue su debut en Copas del Mundo, para rescatar a Noruega de una potencial sorpresa de Irak: conectó a toda velocidad un centro profundo de Mats Moller Wolfe y después se llevó puesto a la defensa rival a pura presión para el segundo en el eventual 4-1.

Esa misma noche, Lionel Messi irrumpió en la escena de manera espectacular. El rosarino desafió los pronósticos de su participación en el torneo (y las preocupaciones por su estado físico en la previa) con un espectacular hat trick ante Argelia en una producción completa, que incluyó un fuerte remate de media distancia, una definición instintiva tras un rebote del arquero Luca Zidane y su característico enganche desde la derecha y remate al segundo palo. A una semana de cumplir 39 años, el argentino se mostró tan vigente como siempre, y en apenas un partido ya igualó el registro histórico de Miroslav Klose en el torneo.

Ya por la tarde del miércoles, en la sólida producción de Inglaterra ante Croacia, llegó el turno de Harry Kane. Tras firmar una histórica temporada en Bayern Munich, donde superó los 60 tantos, el capitán inglés se valió de la potencia de los de Thomas Tuchel en la pelota parada, primero al convertir su penal y luego con un potente cabezazo desde un córner quirúrgico de Declan Rice. Quien brilló por su ausencia, no obstante, fue Cristiano Ronaldo, que dio una imagen pálida en el flojo debut de Portugal ante la República Democrática del Congo, y su aporte en el empate por 1-1 fue muy insuficiente.

Europa y las grandes decepciones

Aunque algunas potencias tuvieron arranques incómodos, las más grandes frustraciones de la primera fecha se vieron tanto en los resultados como en el nivel que demostraron varias de las selecciones de nivel medio europeo, en encuentros donde se esperaba que el mayor roce de sus futbolistas en las principales ligas del Viejo Continente fuera un factor suficiente para imponer condiciones.

Aunque la UEFA fue la confederación cuyas selecciones sumaron la mayor cantidad de puntos por partido con el 57% (ninguna otra superó el 50%), mucho de ello está sostenido por el rendimiento de las candidatas. República Checa, Suiza, Bosnia, Turquía y Bélgica dejaron mucho que desear ante contrincantes a los cuales sobre el papel debían vencer, como Canadá, Qatar, Australia y Egipto.

De este "pelotón", solo Suecia, Noruega y Austria tuvieron producciones convincentes, con victorias cómodas ante Túnez, Irak y Jordania respectivamente. Escocia también ganó su primer partido en la historia de los mundiales, pero sufrió de más ante un Haití que estuvo mucho más cerca de lo previsto de obtener la igualdad. Las próximas semanas verán exámenes mucho más exigentes para estos equipos.