Radamel Falcao García ya no está dentro de la cancha defendiendo los colores de Colombia, pero el Mundial sigue generándole las mismas emociones de siempre.
En la previa del debut de la Tricolor frente a Uzbekistán en el Mundial de 2026, Falcao, quien hace parte del equipo de comentaristas de ESPN y Disney+ Premium para la Copa del Mundo, confesó desde el Estadio Azteca que estaba sintiendo nervios muy similares a los que experimentó cuando disputó su primer partido mundialista.
"Debo confesar que estoy bastante nervioso porque es el inicio de un Mundial y siento algo muy similar a lo que viven los futbolistas en el primer partido de una Copa del Mundo", aseguró Falcao mientras analizaba el ambiente que se vivía en el escenario mexicano.
El 'Tigre', que disputa su primera Copa del Mundo desde el otro lado de las cámaras, reconoció que se trata de una experiencia completamente diferente, aunque mantiene una conexión especial con el equipo dirigido por Néstor Lorenzo.
"Estoy emocionado de poder estar acá y de vivir mi primer Mundial desde este lado, una faceta diferente, pero muy cerca de esta selección y de esta generación de jugadores que en algún momento tuve la oportunidad de compartir con ellos", explicó.
Durante la conversación, Falcao también recordó el estreno de Colombia en Rusia 2018, un partido que quedó marcado por la derrota ante Japón y la temprana expulsión de Carlos Sánchez.
"En lo personal viví una experiencia un poco difícil. El inicio de Rusia 2018 no fue como esperábamos. Jugamos con diez hombres casi todo el partido y eso nos condicionó un poco para lo que vino después", señaló el exdelantero.
A pesar de esos recuerdos, el samario se mostró optimista sobre el presente de la Selección Colombia y expresó su deseo de que el equipo inicie el torneo con una victoria.
"Esperamos todos que para Colombia sea una noche positiva, donde podamos conseguir el resultado que queremos, que son finalmente los tres puntos", concluyó.
Las declaraciones de Falcao reflejan que, incluso lejos del terreno de juego, la Copa del Mundo sigue despertando en él las mismas emociones que sintió como protagonista. Esta vez no vestirá la camiseta ni escuchará el pitazo inicial desde la cancha, pero los nervios y la ilusión continúan intactos.
