Japón logró un empate que lo confirma como la pesadilla de los europeos

Japón rescató un empate agónico ante Países Bajos en su debut en el Mundial 2026 y no solo se confirmó como un equipo a tener en cuenta en la competencia, tras un proceso de la mano de Hajime Moriyasu con muy buenos resultados, sino que extendió un histórico invicto ante europeos.

El seleccionado nipón estuvo dos veces en desventaja en Dallas, pero no dejó de creer y sobre la hora consiguió el 2 a 2 tras un cabezazo de Kamada. Antes, Nakamura había sido el autor de la igualdad (parcial).

Pero no es la primera vez que el equipo asiático complica a una potencia europea. Todavía están frescos los antecedentes de Qatar 2022, ya en la era Moriyasu: Japón debutó con un histórico triunfo ante Alemania (2-1), remontando y ganando sobre la hora, y tras caer frente a Costa Rica cerró el grupo con una resonante victoria frente a España (2-1), también luego de empezar abajo.

Moriyasu y una buena costumbre: ganarles a los europeos

Japón se despidió de Rusia 2018 tras perder contra Bélgica en octavos de final (2-3). Previamente, en la última jornada de la fase de grupos, había cedido contra Polonia (0-1). No fue algo nuevo: Suiza y Ucrania también le habían ganado en amistosos, en junio y marzo de 2018, respectivamente.

Pero cuando asumió Hajime Moriyasu, luego del Mundial, todo cambió. El exitoso entrenador de Sanfrecce Hiroshima, quien vistiera la camiseta del equipo nacional en los noventa, hizo crecer al equipo y, con jugadores disciplinados y ordenados, se empezó a plantar contra los mejores.

Las primeras pruebas fueron contra equipos americanos, africanos y asiáticos, consiguiendo triunfos que dieron confianza, como frente a Uruguay, y tras pasar certámenes continentales llegó, en 2021, el primer partido contra un seleccionado europeo: fue 1-0 a Serbia.

En 2022, Japón llegó con confianza al Mundial y lo demostró: venció a Alemania y España, pero no pudo superar los octavos de final, igualando su mejor resultado histórico, donde empató 1-1 con Croacia pero cayó por penales.

Los nipones tenían que crecer luego de una actuación mundialista que había generado expectativas y confirmaron las buenas sensaciones en los amistosos de 2023, que incluyeron goleadas a Alemania (4-1) y Turquía (4-2), ambas en septiembre.

Durante 2024, sus rivales fueron todos de su continente, asegurando la clasificación mundialista y alcanzando los cuartos de final de la Copa Asia, y en 2025 consiguió un histórico triunfo contra Brasil, entre otros resultados positivos.

Y en 2026 Japón volvió a apuntar a rivales europeos, buscando continuar con roce de primer nivel, y derrotó a Escocia, Inglaterra e Islandia, con el mismo resultado: 1 a 0.

El debut mundialista le ponía enfrente a otro rival de peso, tanto por historia como por actualidad, como Países Bajos. Pero las dos ventajas del equipo naranja no intimidaron al elenco azul, que luchó y terminó consiguiendo un valioso empate para afrontar el resto del grupo que comparten con Túnez, rival al que enfrentó en los últimos años, y Suecia, otro equipo del Viejo Continente.

De la mano de Moriyasu, Japón mantiene un invicto contra europeos, con un saldo de ocho triunfos y dos empates, resultados que lo confirman como un seleccionado que arriba a Norteamérica para dar la sorpresa y, por qué no, seguir soñando.