La silbante mexicana habla de cómo se enteró de su convocatoria a la Copa del Mundo y el proceso que llevó para llegar a ese momento.
La árbitra mexicana Katia Itzel García ya hizo historia al convertirse en la primera silbante del país en ser designada para una Copa del Mundo y, tras cumplir ese objetivo, ahora fija su siguiente meta: arbitrar en territorio nacional durante el Mundial 2026.
“Obviamente, mi ideal es dirigir un partido en un estadio de México, por todo lo que representa: la historia, el sentimiento y la emoción de estar en casa”, declaró a ESPN.
Aunque reconoce que cualquier partido en la justa es valioso, la árbitra no oculta su deseo: “Si no es en México, será donde sea, pero quiero estar en la cancha en uno de esos partidos”.
Un anuncio inesperado
Katia Itzel García recibió la noticia de su designación en un momento cotidiano: tras un entrenamiento.
“Terminaba de entrenar cuando vi muchos mensajes en mi celular. Sabía que algo había pasado. Cuando abrí el chat de mi equipo arbitral, con Sandra Ramírez y Karen Díaz, encontré que la lista ya se había publicado y ahí estaba mi nombre”, relató.
La emoción fue inmediata: “Sentí mucha alegría, pero también tranquilidad por haber cumplido un sueño que llevaba años trabajando”.
Un proceso de años
Detrás de su designación hay un proceso de entre tres y cuatro años de evaluación por parte de la FIFA, que analiza el desempeño integral de las árbitras.
“Es un ciclo que inicia después de cada Mundial. Incluye pruebas físicas, exámenes teóricos y evaluación constante en partidos”, explicó.
Además, el seguimiento no se limita a torneos internacionales:
“FIFA observa también el desempeño en la liga local, en competencias de la confederación y torneos como Juegos Olímpicos, Mundial Sub-20 o Copa Oro. Todo suma para definir quiénes llegan al Mundial”.
Con ese respaldo, Katia Itzel García se perfila ahora para dar el siguiente paso: convertirse en protagonista dentro de la cancha en la Copa del Mundo 2026.
