Enner Valencia en el Mundial 2026: un símbolo inoxidable de Ecuador

ESPN

Con 36 años, el delantero apunta a ensanchar sus sorprendentes cifras goleadoras en el torneo.


En 2026, Ecuador volverá a jugar su segundo Mundial consecutivo, algo que no conseguía hace 20 años. Lo hará de la mano de una base de futbolistas de talento inédito para el país, que se desenvuelven en algunos de los clubes más grandes del mundo y que ya llevan el mote de "generación dorada". Y tendrán como referente a Enner Valencia, su delantero de 36 años que desafía el paso del tiempo en cada torneo que juega.

El actual futbolista de Pachuca apunta a ser el único sobreviviente de la convocatoria de Brasil 2014, un reflejo de su vigencia inquebrantable. Y desarrolló un gusto por convertir en la Copa del Mundo, al punto que sus seis goles lo tienen en un grupo que comparte con leyendas del torneo como Mario Kempes, Robin van Persie, Bebeto, Thierry Henry y Diego Forlán.

Aún así, su rendimiento individual todavía no ha podido acompañar al de su equipo: Valencia todavía no sabe lo que es jugar una fase eliminatoria del torneo. Y en Estados Unidos, México y Canadá tendrá su última oportunidad para aprovechar el viento de cola de tener a sus compañeros en sus picos de rendimiento para dejar una huella aún más grande en la historia de su país.

Brasil 2014: Una tragedia y una transformación

Cuando dio sus primeros pasos en el fútbol, Enner era visto como un potencial extremo rápido, trabajador e incisivo, aunque no tan prolífico, en un molde similar al de su tocayo Antonio Valencia, otra leyenda ecuatoriana que surgió, al igual que él, en el club Caribe Junior. Las cualidades que demostró en las juveniles le valieron en 2008 un traspaso a Emelec, uno de los grandes del país, pero tuvo que esperar dos años más para siquiera hacer su debut. En el camino, el jugador vivió tiempos muy duros en lo económico, en los que incluso llegó a pasar hambre.

Sus primeros años en el equipo eléctrico le valieron el debut en la selección ecuatoriana en 2012, pero su desarrollo se aceleró en parte por una circunstancia inesperada y trágica. La repentina muerte de Christian "Chucho" Benítez a los 27 años en 2013 impactó profundamente en el fútbol del país a nivel personal y emocional, pero luego se debió resolver una cuestión estrictamente futbolística: La Tri necesitaba un 9. Ante esa situación, el seleccionador Reinaldo Rueda vio en Valencia una posible solución que resultaría determinante para el futuro del equipo.

Tras unos partidos iniciales sin goles, pero en los que cumplió un rol importante en la clasificación a Brasil 2014, Enner se destapó en un amistoso ante Honduras en noviembre de 2013, y no miró atrás desde entonces. El envión llegó en el momento justo, y comenzó aquella Copa del Mundo demostrando una inusitada naturalidad en el puesto, que se materializó con un gol ante Suiza en una derrota por 2-1 y otros dos en el triunfo por el mismo resultado, también frente a los centroamericanos. No obstante, Francia fue demasiado rival para inspirar la misma magia, y la igualdad por 0-0 condenó a Ecuador a la eliminación.

Los años de incertidumbre

El debut mundialista de Valencia fue una catapulta idónea, precedida por seis meses espectaculares en Pachuca, para su llegada a Europa. Pero los primeros años del ahora delantero en el Viejo Continente no tuvieron el impacto deseado. Su desembarco se dio en Inglaterra, cuando West Ham, un club al que el jugador apenas conocía por una película, pagó 20 millones de dólares a los Tuzos por su fichaje, pero en dos años tan solo llegó a convertir 10 goles en 68 encuentros. Un préstamo a Everton arrojó cifras aún más bajas: 3 tantos en 23 apariciones.

El complicado paso de Enner por la Premier League, donde encontró muy difícil la adaptación a la vida en las islas británicas, no tuvo grandes repercusiones deportivas en su selección a nivel individual, donde siguió aportando con goles en las eliminatorias para Rusia 2018, pero Ecuador atravesó un proceso mucho más complicado con Gustavo Quinteros al mando y no consiguió mantener el lugar en esa Copa del Mundo. En el medio, el futbolista se vio obligado a regresar a México para recuperar su nivel, en un muy exitoso ciclo en Tigres.

Qatar 2022 y la "segunda juventud"

Por lo general, un futbolista de 30 años que regresa a Latinoamérica después de no llegar a convertir de 15 goles en Europa no suele tener segundas oportunidades para demostrar su valía allá. Pero después de tres años brillantes en Nuevo León, donde ganó tres títulos, y de mantener su vigencia con La Tri, con su tercera Copa América al hilo en la que contribuía con goles, el Fenerbahce turco realizó una apuesta por Valencia en 2020. El resultado fue el período más exitoso de la carrera del delantero, que anotó 59 veces en 116 partidos (con un pico de ¡29! solo en su última temporada) y se ganó la idolatría de los hinchas de Estambul.

Al mismo tiempo, en la selección se gestaba un proyecto ilusionante. Un grupo de futbolistas inéditamente prometedores, liderado por Moisés Caicedo, Piero Hincapié, Willian Pacho y Gonzalo Plata, comenzó a ganar terreno de manera gradual primero en el combinado nacional y luego en las principales ligas de Europa, que alimentó la noción de una potencial generación histórica. En ese contexto, Enner se convirtió en una importante presencia para guiar a un grupo muy joven, que firmó una muy buena campaña eliminatoria bajo la conducción de Gustavo Alfaro (en la que también superó a Agustín Delgado para quedar como el máximo goleador histórico del seleccionado) y se metió en Qatar 2022.

Grandes cosas se esperaban de Ecuador en Medio Oriente y lo que pudiera demostrar este plantel en su primera experiencia mundialista. Pero el más destacado resultó ser, de nuevo, el más experimentado de ellos. En el partido inaugural contra los locales, Valencia irrumpió con un doblete para un sólido 2-0, y luego volvió a anotar para sacar un sorprendente 1-1 ante Países Bajos para sostener una racha asombrosa: había convertido los últimos seis goles de su país en Mundiales. Desafortunadamente, su camino no se extendería mucho más, y una dura derrota por 2-1 ante Senegal volvió a frenar el progreso de La Tri.

Lejos de dejarse amedrentar por otro traspié, el delantero todavía sigue intentándolo. Mientras todavía disfruta de fructíferos pasos a nivel clubes por Inter de Porto Alegre y de nuevo en Pachuca, Enner desafía el paso del tiempo y aún aporta goles importantes para Ecuador, como los que le otorgaron triunfos clave ante Colombia, Venezuela y Argentina en las más recientes eliminatorias, e incluso otro más frente a Países Bajos en la última fecha FIFA. Con 36 años, el Mundial seguirá siendo su torneo predilecto, y ahora la esperanza es que, con sus talentosos compañeros en el pico de sus carreras, pueda firmar un rendimiento histórico para su país.