Julián Álvarez y Lautaro Martínez ya tienen su lugar asegurado, pero Lionel Scaloni cuenta con una amplia variedad de posibles relevos.
A menos de 80 días del inicio del Mundial 2026, Lionel Scaloni pareciera tener pocas dudas acerca de quienes conformen el plantel de la Selección Argentina. Es incluso posible recitar un once tipo de memoria, y mencionar, como mínimo, entre siete y ocho suplentes. El ataque es uno de los puestos donde los titulares están firmemente establecidos: Lautaro Martínez y Julián Álvarez son nombres puestos. Pero las variantes en caso de que alguno de ellos necesite un relevo son menos claras.
El Toro y el Araña han sido las únicas constantes puramente ofensivas en los títulos obtenidos en las últimas dos Copas América y el pasado Mundial. Poco a poco, y por distintos motivos, opciones como Sergio Agüero, Ángel y Joaquín Correa, Paulo Dybala y Valentín Carboni fueron abandonando la consideración, y otros nombres también pasaron por la Albiceleste en otros contextos, como Lucas Alario, Lucas Boyé y Giovanni Simeone. Las lesiones, el presente futbolístico y el retiro prematuro en el caso del Kun hacen que sus chances de integrar la nómina mundialista sean entre nulas y muy lejanas.
La necesidad por buscar alternativas también se cierne alrededor de ciertas dudas alrededor de lo demostrado por los dos fijos en la algún pasaje de esta temporada europea. Mientras que Lautaro es el máximo goleador de la Serie A, ha sido incapaz de convertir ante Juventus, Roma, Napoli y Milan en la liga y contra Atlético de Madrid, Liverpool, Arsenal, Borussia Dortmund y Bodo/Glimt en la Champions League. Julián acumuló una racha incluso peor: entre el 9 de diciembre y el 12 de febrero encadenó 15 partidos sin anotar en ninguna competencia.
En tanto, el contexto actual, informado por el buen andar que atraviesan en sus clubes y los llamados más recientes del DT, tiene a tres nombres que sí corren con muchas posibilidades de hacerse un lugar en el equipo: José Manuel López, figura de un glorioso Palmeiras en Brasil; Santiago Castro, la carta goleadora de Bologna; y Taty Castellanos, clave durante el mejor momento de West Ham en la Premier League. Joaquín Panichelli, en gran forma en Racing de Estrasburgo, también era un candidato puesto para ocupar esa demarcación, pero su grave lesión de ligamentos a fines de marzo terminó con su sueño mundialista.
López, jerarquía bajo presión
La ampliación de 23 a 26 integrantes de los conjuntos que comenzó a regir en 2022 otorga un mayor margen para llevar posibles suplentes, pero en el esquema típico de 4-3-3 o 4-4-2 de Scaloni, lo más probable es que sean un delantero quien se presente como alternativa a Álvarez y Martínez. Y en el momento actual, López parece tener todos los números para ser considerado y así quedó claro en el amistoso ante Mauritania, donde sumó minutos y fue el único de esta lista en hacerlo. El correntino ha sido durante los últimos dos años una pieza fundamental de Palmeiras, uno de los equipos más consistentes y ganadores de América, y lleva un largo tiempo en el radar de Scaloni.
Al Flaco le tocó ser cortado del primer equipo de un grande, en su caso Independiente, pero en lugar de buscar camino en el Viejo Continente, no se tuvo que ir demasiado lejos para encontrar continuidad. Lanús le ofreció un camino certero al fútbol profesional, y lo aprovechó al máximo en 2021, su año de explosión. 22 goles en 59 partidos más tarde, el interés de varios clubes grandes del país era concreto, pero finalmente fue el Verdao quien se hizo con sus servicios en julio de 2022.
La adaptación a su nuevo club fue paulatina para López, pero para el final de 2023, con Palmeiras campeón de su segundo Brasileirao consecutivo, su presencia en el equipo ya estaba garantizada. Y luego, la explosión: 22 goles en 2024, y otros 26 en 2025, donde fue incluso el máximo anotador de una Copa Libertadores en la que alcanzó la final. Este roce con las potencias del continente, incluyendo una auténtica exhibición en la serie de cuartos de final contra River, impulsó a Scaloni a otorgarle sus primeras convocatorias a lo largo del último año, e hizo su presentación con una asistencia frente a Puerto Rico.
A lo largo de su ascenso, López mostró capacidades que son muy del gusto del cuerpo técnico albiceleste, como una gran técnica y conducción y una notable frialdad para hacerse fuerte en escenarios de primer nivel, que en un Mundial siempre es bienvenida. Si puede sostener en estos meses un nivel similar al que terminó el año anterior y aprovecha también el amistoso ante Zambia, tendrá grandes oportunidades de meterse en la lista.
Castro, el perfil más similar a Julián y Lautaro
El Flaco López presenta una alternativa más que viable en cuanto a probar con cualidades diferentes a lo que Julián y Lautaro tienen para ofrecer, pero históricamente el seleccionador ha demostrado elegir jugadores que tengan buena definición, pero puedan salir del área, combinar con los volantes y arrastrar marcas. En esa sintonía, Santiago Castro podría ser quien más se acople a esas necesidades.
A sus 21 años, el nacido en San Martín es el más joven de los potenciales candidatos en el centro del ataque, y eso en parte explica que su aporte goleador no sea tan espectacular como el de sus competidores. Aún así, le tocó emigrar a la Serie A muy joven desde Vélez, con apenas 19 años, y ya tiene a sus espaldas una campaña en Champions League, otra en Europa League y un rol preponderante en otra sorpresa de las principales ligas europeas.
Incluso al mostrar su potencial en Liniers, Castro no se presentaba como un delantero muy goleador, pero consiguió en la temporada 2024/25 superar en tantos (10) su producción en la Argentina (9). Ya integró la nómina de Scaloni en varias ocasiones a lo largo del año pasado. Incluso rechazó un importante ofrecimiento económico desde Arabia Saudita para mantener vivo el sueño de representar al país en Estados Unidos, México y Canadá.
No fue considerado para la fecha FIFA de marzo, pero todavía está en el radar y la baja de Panichelli le abre las puertas.
Castellanos, un paralelo con Scaloni
Quizás el de camino más inusual al fútbol de elite, el Taty Castellanos también mantiene intactas sus esperanzas de decir presente en la cita mundialista. Su hambre llevó a buscar un nuevo club en enero ante la falta de minutos en Lazio, y encontró en West Ham la regularidad que tanto buscaba. Curiosamente, la misma determinación que tomó en 2006 su entrenador en la Selección Argentina, que le otorgó una plaza en el Mundial de Alemania.
Tras no encontrar lugar en su Mendoza natal ni al otro lado de la cordillera, un préstamo en Montevideo City Torque lo puso en el radar de New York City, club que forma parte de la misma multipropiedad. Rápidamente se convirtió en ídolo en el club de la Gran Manzana, siendo el máximo goleador en la primera MLS Cup de la historia de la franquicia, lo que le sirvió como trampolín para saltar a Europa de la mano de otro club del grupo City, Girona.
Una vez más, Castellanos cayó de pie, y se destapó con 13 goles en la temporada de regreso a LaLiga del conjunto catalán, lo que despertó el interés de Lazio. En la capital italiana alternó buenas y malas, pero los 14 goles que anotó en la temporada anterior llevó a los Hammers a buscar en él soluciones para salir de la zona roja de la Premier League.
Los números goleadores del Taty en el Viejo Continente son ciertamente menos impresionantes que los de López o incluso Castro en la actualidad. Pero su esfuerzo físico y su entrega hicieron que se gane de inmediato a los simpatizantes en el London Stadium, en un momento absolutamente crítico para el club. Esa fortaleza mental también puede ser una cualidad bien apreciada por el cuerpo técnico argentino, que de hecho ya lo citó desde 2024, para evitar que juegue para Chile. Tampoco estuvo en la convocatoria de marzo, pero un buen cierre de temporada podría hacer crecer sus posibilidades.
