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México vuelve a la 'casa' de Luis Hernández en Copa América

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Luis Romo destacó fórmula del 'Vasco' Aguirre para motivar a selección mexicana (0:49)

El volante del cuadro azteca lanzó elogios para su DT, pues piensa que encuentra las formas para tener mentalmente a tope al equipo. (0:49)

La Selección Mexicana regresará a Santa Cruz, Bolivia, lugar donde el delantero Luis Hernández brilló en la ya lejana Copa América 1997


En Santa Cruz, Bolivia, México volverá a un recinto que significó una parte importante de la historia de la Copa América 1997, aquella en la que El Tri se codeó con la élite de Sudamérica y logró el tercer lugar de la competencia, apenas cuatro años después de haber alcanzado la final.

Aquella edición representó, además, el despegue del goleador mexicano de la época: el veracruzano Luis “Matador” Hernández. El delantero brilló de tal manera que, gracias a sus seis anotaciones, fue cortejado por Boca Juniors —uno de los equipos más importantes del continente— y recomendado personalmente por Diego Armando Maradona.

La actuación de Hernández dejó en claro que el canterano de Cruz Azul sería la punta de lanza del ataque mexicano de cara a Francia 1998. Dicha trayectoria comenzó, de manera formal, en el Estadio Ramón Tahuichi Aguilera, ubicado en el oriente de Bolivia.

Copa América 1997, punto de partida

Previo al inicio de la competencia, Luis Hernández había anotado apenas cinco goles con la Selección de México. Tras marcar en amistosos celebrados en 1995 ante Yugoslavia y Eslovenia, el “Matador” esperaría hasta 1997 para anotarle a Dinamarca en otro encuentro de preparación, antes de lograr sus primeros tantos en partidos oficiales frente a Jamaica y Estados Unidos en las eliminatorias rumbo al Mundial de 1998.

El 13 de junio de 1997, Hernández dio el "banderazo" en el Grupo C al anotar dos goles contra Colombia en los primeros 11 minutos del encuentro, disputado en el Tahuichi Aguilera. Esas anotaciones fueron suficientes para que México celebrara una victoria de 2-1 ante los "cafeteros", quienes descontaron por conducto de Hámilton Ricard al minuto 58.

Tres días después, el “Matador” puso a México arriba 2-0 frente a Brasil con un doblete en el primer tiempo, en un partido que perfilaba una de las victorias más memorables de El Tri. No obstante, en la segunda mitad los brasileños reaccionaron ferozmente; goles de Aldair, un autogol de Camilo Romero y un tanto de Leonardo sellaron el 3-2 definitivo.

Para cerrar la fase de grupos, México enfrentó a Costa Rica. Hernández marcó nuevamente en el primer tiempo, fiel a su costumbre, esta vez desde el punto penal. Hernán Medford, el histórico jugador "tico", empató el partido al minuto 60. Aquel resultado, combinado con la victoria de Brasil sobre Colombia, aseguró el pase de México a la ronda de eliminación directa.

La selección se trasladó a Cochabamba, donde Hernández volvió a marcar —aunque esta vez en la tanda de penales—, luego de que El Tri empatara a un gol con Ecuador en los cuartos de final. El anotador mexicano en tiempo regular fue Cuauhtémoc Blanco, quien igualó el marcador tras la ventaja inicial de Luis Enrique Capurro. Irónicamente, tanto Blanco como Capurro fallaron sus respectivos cobros en la definición por penales.

Posteriormente, México enfrentó la altitud de La Paz para medirse ante los anfitriones. El duelo de semifinales comenzó de forma positiva con una ventaja parcial a los ocho minutos gracias a un gol de Nicolás Ramírez. Sin embargo, los bolivianos empataron por obra de Erwin Sánchez y remontaron antes del descanso con un tanto de Ramiro Castillo. La altura de La Paz mermó a El Tri, y Jaime Moreno se encargó de sentenciar el 3-1 definitivo a diez minutos del final.

Para el duelo por el tercer lugar en Oruro, Hernández apareció nuevamente para anotar su sexto gol, cifra que lo posicionó por encima de Ronaldo Nazário como el máximo artillero del certamen. Con ese solitario gol del “Matador”, México subió al podio en 1997.

Boca Juniors, su premio

La actuación de Hernández fue tan impresionante que Diego Armando Maradona solicitó expresamente a la directiva de Boca Juniors su contratación. El inconveniente radicaba en que los cupos de extranjeros estaban agotados, por lo que solo se pudo concretar un préstamo corto para disputar la Supercopa Sudamericana.

Hernández disputó cuatro partidos y anotó dos goles, pero decidió volver a México debido a que la situación de la plaza de extranjero no tendría solución a corto plazo. En Necaxa jugó el último semestre previo al Mundial de 1998, donde brilló con la misma intensidad que en la Copa América, marcando cuatro goles en los duelos ante Corea del Sur, Países Bajos y Alemania.

El breve pero contundente apogeo de Hernández lo consolidó como uno de los mejores artilleros en la historia de la selección. Se retiró con 35 goles, de los cuales 24 fueron anotados en tan solo dos años: 1997 y 1998. Tras el pico de rendimiento entre Bolivia y Francia, su cuota goleadora disminuyó hasta sus últimos partidos como seleccionado en el Mundial de Corea-Japón 2002, donde no logró anotar.

México vuelve a Santa Cruz

Hoy, México carece de un goleador con el perfil de Hernández en su regreso a Bolivia. Al no ser fecha FIFA, jugadores como Raúl Jiménez y Santiago Gimenez (quien además está lesionado) no estarán disponibles. No obstante, existe gran expectación sobre Armando “Hormiga” González, quien busca su primer gol con la selección tras destacar con las Chivas y coronarse campeón de goleo en el torneo pasado.

Además, México se enfrentará por primera vez a Bolivia en el Ramón Tahuichi Aguilera, pues en 1997 el enfrentamiento contra "La Verde" tuvo lugar en La Paz.

Actualmente, Bolivia se prepara para uno de sus compromisos más relevantes en décadas: el repechaje mundialista que, curiosamente, se celebrará en tierras mexicanas cuando enfrenten a Surinam en Monterrey, a finales de marzo. Antes, disputarán este amistoso contra México con el fin de ajustar piezas en el mismo estadio donde, en 1997, un mexicano fue la estrella que brilló con más fuerza en una constelación de figuras.